Relapse abre el jailbreak de PS5 y PS5 Pro desde el firmware 7.00 hasta el 13.60

Relapse abre el jailbreak de PS5 y PS5 Pro desde el firmware 7.00 hasta el 13.60

PlayStation 5 ha recibido un nuevo jailbreak denominado Relapse, capaz de funcionar en versiones de firmware comprendidas entre la 7.00 y la 13.60, tanto en la consola estándar como en PS5 Pro. El avance amplía considerablemente el número de sistemas compatibles respecto a métodos anteriores, aunque las consolas actualizadas recientemente quedan fuera de esa ventana.

La publicación resulta especialmente llamativa por coincidir con Marvel’s Wolverine, un lanzamiento muy reciente que requiere como mínimo el firmware 13.40 y cuya actualización 1.001.005 funciona sobre 13.60. Eso permite mantener una consola dentro del rango vulnerable y ejecutar el juego con determinadas actualizaciones, aunque las versiones más recientes distribuidas mediante PSN podrían exigir firmware 14.00.

Relapse cubre una ventana de firmware especialmente amplia

La principal novedad está en la compatibilidad desde firmware 7.00 hasta 13.60, un intervalo mucho mayor de lo habitual dentro de la escena de modificación de PS5.

Esto significa que numerosas consolas que anteriormente habían quedado demasiado actualizadas para determinados exploits vuelven a encontrarse dentro de una versión potencialmente aprovechable, siempre que no hayan saltado ya a las revisiones más recientes del sistema.

Conviene, no obstante, distinguir entre disponer de una vulnerabilidad funcional y contar con un ecosistema completamente maduro. Un jailbreak puede proporcionar acceso al sistema sin que todas las herramientas, aplicaciones caseras o modificaciones funcionen inmediatamente sobre cada modelo y firmware.

También existe siempre la posibilidad de que Sony cierre la vulnerabilidad mediante nuevas actualizaciones, algo habitual cuando se hace pública una cadena de exploits capaz de afectar a versiones recientes del sistema.

El exploit combina una vulnerabilidad del navegador con otra del kernel

Según la documentación publicada por el proyecto, Relapse utiliza una cadena formada por un exploit del navegador y otro dirigido al kernel, permitiendo superar diferentes capas de seguridad antes de alcanzar el núcleo del sistema.

Una vez completada la cadena, el jailbreak obtiene acceso de lectura y escritura sobre memoria del kernel, proporcionando el nivel de control necesario para cargar posteriormente herramientas adicionales y software no autorizado oficialmente por Sony.

Relapse puede servir además como punto de entrada para etaHEN y otras cargas utilizadas habitualmente por la comunidad de modificación de PS5, ampliando las posibilidades respecto al acceso inicial proporcionado por el exploit.

El interés técnico está precisamente en que la vulnerabilidad alcanza firmware muy recientes, algo poco habitual en una plataforma donde investigadores y desarrolladores suelen trabajar durante largos periodos con versiones antiguas para evitar perder exploits disponibles.

Marvel’s Wolverine convierte el firmware 13.60 en una versión especialmente interesante

La coincidencia con Marvel’s Wolverine hace que el firmware 13.60 resulte particularmente atractivo para investigadores y desarrolladores interesados en estudiar software reciente de PlayStation 5.

El juego necesita firmware 13.40, mientras que al menos la actualización 1.001.005 eleva ese requisito hasta 13.60. Una consola situada exactamente en esta última versión puede, por tanto, mantenerse dentro del rango compatible con Relapse y ejecutar una versión relativamente actual del título.

Esto no significa que todas las futuras actualizaciones puedan utilizarse sin abandonar el jailbreak. Una revisión que exija firmware 14.00 obligaría a elegir entre actualizar la consola o conservar el acceso proporcionado por Relapse.

La situación resulta especialmente relevante para proyectos de investigación y emulación, porque trabajar con títulos recientes puede aportar información sobre bibliotecas, comportamiento del sistema y características utilizadas por software de última generación.

Mantener el jailbreak implica renunciar a parte del ecosistema oficial

Como ocurre con otros sistemas de este tipo, la dependencia del firmware continúa siendo la principal limitación. Actualizar puede corregir la vulnerabilidad, mientras permanecer en una versión antigua termina bloqueando determinadas funciones o contenidos nuevos.

Entre las consecuencias pueden aparecer incompatibilidades con juegos recientes, actualizaciones, servicios de PSN y funciones que requieran una versión superior del software del sistema.

Por eso, el hecho de que Relapse funcione hasta 13.60 es importante: reduce temporalmente la distancia entre una consola modificable y una consola suficientemente actualizada para ejecutar software reciente.

A largo plazo, sin embargo, esa diferencia volverá a aumentar a medida que Sony publique nuevas versiones y los desarrolladores empiecen a establecer firmwares mínimos superiores al rango vulnerable actual.

El jailbreak abre la puerta a homebrew, emulación y modificaciones

Con acceso suficiente al sistema, una PS5 modificada puede ejecutar homebrew, emuladores, herramientas de investigación y modificaciones que Sony no distribuye oficialmente.

Este tipo de acceso también resulta valioso para preservación, análisis de software y desarrollo experimental, especialmente cuando permite estudiar directamente el comportamiento del hardware y del sistema operativo.

Sin embargo, Relapse no convierte automáticamente cualquier PS5 en una plataforma completamente abierta, y su compatibilidad real dependerá tanto del firmware como del estado de las herramientas desarrolladas alrededor del exploit.

El avance sí representa uno de los movimientos más importantes recientes dentro de la escena de PS5, porque lleva el jailbreak hasta firmware 13.60 y alcanza también PS5 Pro, reduciendo considerablemente la antigüedad del sistema necesaria para experimentar con software no oficial.

Vía: TechPowerUp

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