NVIDIA habría aplicado una nueva subida de entre el 20% y el 30% sobre sus tarjetas gráficas de consumo, impulsada por el encarecimiento de la memoria GDDR. Según Economic Daily, representa el tercer incremento de precios de 2026, después de los ajustes realizados durante enero y mayo.
El nuevo encarecimiento afectaría a un número mucho mayor de GeForce RTX, mientras la revisión anterior se concentró principalmente en la gama alta. Los avisos enviados a los ensambladores abarcan ahora el paquete completo formado por la GPU y sus chips de memoria GDDR6 o GDDR7.
NVIDIA encarece los paquetes formados por GPU y memoria
Según BenchLife, NVIDIA ha comunicado a sus socios AIC una subida sobre los denominados GPU Kit, que incluyen el procesador gráfico y la memoria necesaria para cada modelo. El ajuste alcanzaría tanto las tarjetas Blackwell con GDDR7 como determinadas referencias anteriores que todavía utilizan GDDR6.
El aviso no implica necesariamente que NVIDIA haya modificado los precios oficiales recomendados de todas sus tarjetas. El coste adicional llega primero a fabricantes como ASUS, MSI, GIGABYTE o Zotac, que deben decidir cuánto absorben mediante sus márgenes y qué proporción trasladan finalmente al comprador.
Este sistema permite mantener aparentemente estables las tarifas oficiales mientras aumentan los precios reales de los modelos personalizados. Los ensambladores también afrontan costes superiores en PCB, sistemas de refrigeración, componentes eléctricos y embalaje, aunque la memoria gráfica representa ahora el principal elemento inflacionario.
La RTX 5070 Ti ya muestra el impacto de la subida
Una GeForce RTX 5070 Ti con 16 GB de GDDR7 comercializada en China habría registrado una escalada especialmente intensa:
- Noviembre de 2025: 7.200 yuanes, unos 1.064 dólares
- Semana anterior: 9.299 yuanes, unos 1.374 dólares
- Precio actual: 10.700 yuanes, unos 1.581 dólares
El último ajuste supone aproximadamente un 15% en apenas una semana y cerca de un 49% frente a noviembre de 2025. La diferencia supera ampliamente el efecto atribuible únicamente al último aviso de NVIDIA, indicando que también intervienen la escasez, la especulación y la protección del inventario.
Por tanto, la subida de entre el 20% y el 30% no debe interpretarse como un incremento uniforme aplicado simultáneamente a todas las tarjetas. El impacto dependerá del modelo, la capacidad de VRAM, las existencias anteriores y la rapidez con la que cada distribuidor repercuta los nuevos costes.
Las tarjetas almacenadas antes del ajuste deberían conservar temporalmente un coste de adquisición inferior. Sin embargo, algunos vendedores pueden elevar igualmente sus tarifas para adaptar todo el inventario al precio de reposición, aumentando sus márgenes mientras anticipan futuras compras considerablemente más caras.
Los chips GDDR7 de 3 GB cuestan más del triple
La memoria muestra una distorsión especialmente pronunciada entre diferentes densidades. Un chip GDDR7 de 2 GB costaría alrededor de 20 dólares, mientras las nuevas unidades de 3 GB alcanzarían entre 60 y 70 dólares, pese a proporcionar únicamente un 50% más de capacidad por módulo.
Esto significa que un chip de 3 GB cuesta más del triple que uno de 2 GB, sin ofrecer un aumento proporcional de almacenamiento. La diferencia responde a una disponibilidad mucho menor, peores economías de escala y una demanda creciente para tarjetas que necesitan ampliar su VRAM sin modificar el bus.
Una tarjeta con ocho chips de 2 GB alcanza 16 GB, mientras que esa misma distribución permite llegar a 24 GB utilizando módulos de 3 GB. El fabricante conserva así el mismo número de posiciones sobre el PCB, pero el coste total de la memoria puede aumentar de forma desproporcionada.
Esta situación puede retrasar o encarecer futuras gráficas con mayor capacidad. NVIDIA y sus socios deberán elegir entre mantener configuraciones de 16 GB, aceptar márgenes inferiores o lanzar versiones de 24 GB con precios considerablemente superiores, debilitando su relación entre rendimiento, memoria y coste.
Samsung prepara otra subida del 20% en DRAM
El encarecimiento coincide con las negociaciones de Samsung para elevar alrededor de un 20% el precio de su DRAM durante el trimestre actual. La compañía habría aplicado incrementos todavía mayores durante los trimestres anteriores, reflejando una presión sostenida sobre la producción y el suministro mundial de memoria.
Aunque la GDDR7 no comparte exactamente el mismo mercado que la memoria DDR convencional, ambas dependen de una capacidad industrial limitada. Los fabricantes están priorizando productos con mayor rentabilidad, especialmente HBM, memoria para servidores y soluciones destinadas a centros de datos de inteligencia artificial.
Esta redistribución reduce la capacidad disponible para productos de consumo y permite mantener los precios elevados. La demanda de IA no necesita utilizar directamente GDDR7 para afectar a las GeForce: basta con que absorba obleas, inversión, encapsulado y recursos de producción que podrían destinarse a otros tipos de memoria.
La subida también afecta potencialmente a AMD e Intel, cuyos ensambladores compran memoria dentro del mismo mercado. Sin embargo, NVIDIA queda especialmente expuesta por el volumen de las GeForce RTX 50 y por la adopción generalizada de GDDR7, todavía más cara y menos madura que GDDR6.
Los distribuidores retiran tarjetas para proteger sus existencias
Los avisos y rumores de subida habrían provocado una reacción defensiva dentro del canal chino. Una importante plataforma de comercio electrónico retiró numerosas tarjetas gráficas de consumo, mientras algunos distribuidores paralizaron temporalmente las ventas para evitar desprenderse de existencias antes de conocer las nuevas tarifas.
Esta retirada no demuestra necesariamente una escasez física inmediata. Parte del desabastecimiento puede proceder de la retención deliberada de inventario, porque vender una tarjeta al precio anterior obliga posteriormente a reponerla mediante un paquete de GPU y memoria considerablemente más caro.
Para el comprador, esta dinámica combina la subida del fabricante con la especulación del canal y una reducción artificial de la oferta. Cuanto más tiempo permanezcan retenidas las unidades, mayor será el riesgo de que las tarifas infladas terminen convirtiéndose en la nueva referencia habitual del mercado.
La tercera subida de 2026 confirma que la presión ya no se concentra únicamente en la RTX 5090. Modelos como las RTX 5060, RTX 5070 y RTX 5070 Ti pueden sufrir un impacto proporcionalmente mayor porque tienen márgenes inferiores y el coste de la memoria representa una parte más importante.
Vía: Wccftech










