NVIDIA prepararía una subida de 300$ en las RTX 5090 por el encarecimiento de la memoria GDDR7

NVIDIA prepararía una subida de 300$ en las RTX 5090 por el encarecimiento de la memoria GDDR7

NVIDIA estaría preparando una subida de precio para sus GeForce RTX 5090 y RTX 5090D V2, según información procedente de canales chinos vinculados a la cadena de suministro. El incremento afectaría inicialmente a los socios AIC que compran los kits de GPU a NVIDIA, con una subida aproximada de 300$ (~257€) por unidad.

El motivo principal estaría en el fuerte encarecimiento de la memoria GDDR7 en la gama Blackwell más alta, un componente crítico en tarjetas gráficas de este nivel. Hasta ahora, NVIDIA habría absorbido parte de ese sobrecoste, pero la presión de la cadena obligaría a trasladar el aumento a sus ensambladores, con impacto probable en el precio final de las RTX 5090 en tiendas.

La GDDR7 se convierte en el nuevo foco de presión

La memoria GDDR7 se ha convertido en uno de los componentes más tensionados del mercado gráfico, con una demanda elevada y una oferta insuficiente para cubrir todos los pedidos. La situación habría agotado buena parte del suministro disponible, generando plazos de entrega de varias semanas y precios más altos para los fabricantes.

Este escenario afecta especialmente a tarjetas como la GeForce RTX 5090, donde la memoria no es un complemento menor. En una GPU de gama extrema, la combinación de bus ancho, chips GDDR7 rápidos y gran capacidad de VRAM representa una parte importante del coste total, sobre todo cuando la cadena de memoria entra en tensión.

La subida también encaja con el contexto actual del mercado. La presión sobre DRAM, NAND, HBM y GDDR muestra que la memoria vuelve a ser un cuello de botella transversal. No hablamos solo de servidores de IA: también el segmento gaming de gama alta empieza a sufrir los efectos de una demanda global muy superior a la oferta disponible.

NVIDIA vende a sus socios un kit completo de GPU y memoria

El punto técnico más relevante está en cómo NVIDIA suministra estas tarjetas a sus socios. Los ensambladores no compran solo el silicio gráfico, sino un kit de GPU que incluye el die GB202 y la memoria GDDR7 necesaria. Este modelo reduce retrasos y evita que cada fabricante tenga que negociar por separado el suministro de memoria.

La ventaja de ese sistema es clara: NVIDIA puede asegurar volumen, compatibilidad y condiciones de compra más favorables que muchos socios AIC por separado. En una situación normal, esto ayuda a mantener una cadena más ordenada y permite que los ensambladores se centren en diseño de PCB, disipador, BIOS, frecuencias y distribución.

El problema aparece cuando incluso NVIDIA no puede esquivar el encarecimiento. Si la compañía acepta precios más altos para asegurar GDDR7, ese coste termina entrando en el kit que vende a los fabricantes. Por eso la subida de 300$ (~257€) no sería un ajuste menor, sino un traslado directo del coste de memoria a toda la cadena de tarjetas RTX 5090.

Los ensambladores podrían trasladar el coste al comprador final

El escenario más probable es que los socios AIC trasladen esa subida a los usuarios mediante precios más altos en tienda. Si el kit de GPU y memoria cuesta más, fabricantes como ASUS, MSI, Gigabyte, PNY o Zotac tendrán menos margen para mantener tarifas anteriores, especialmente en modelos personalizados con PCB reforzado, disipadores grandes y diseños de fábrica con overclock.

La consecuencia podría verse en cuestión de semanas o incluso días, según la rotación de inventario. Las unidades ya compradas podrían mantenerse algo más estables, pero las nuevas remesas llegarían con costes de adquisición más elevados para los ensambladores, lo que acabaría presionando los listados de tiendas.

Este movimiento resulta especialmente incómodo porque la RTX 5090 ya se vende muy por encima de su precio recomendado en muchos mercados. En distribuidores occidentales, algunos modelos superan con frecuencia los 4.000$ (~3.426€), duplicando el precio oficial de 1.999$ (~1.712€) que NVIDIA sigue mostrando para la Founders Edition.

NVIDIA prepararía una subida de 300$ en las RTX 5090 por el encarecimiento de la memoria GDDR7

La Founders Edition sigue siendo la única vía real hacia el MSRP

El precio oficial de la GeForce RTX 5090 Founders Edition sigue fijado en 1.999$ (~1.712€), pero conseguir una unidad a ese importe resulta complicado. La única vía razonable pasa por esperar reposiciones en el marketplace oficial de NVIDIA, donde el stock suele agotarse muy rápido por la demanda acumulada de la tarjeta gráfica más potente de Blackwell.

Fuera de esa ventana, el usuario queda expuesto a precios de mercado muy superiores. Entre escasez, márgenes de canal, modelos personalizados y presión sobre GDDR7, muchas RTX 5090 se mueven en una zona de precio completamente distinta a la del MSRP. Una subida adicional en el kit de NVIDIA podría consolidar un sobreprecio todavía más difícil de corregir a corto plazo.

La situación también afecta a la RTX 5090D V2, variante destinada al mercado chino y condicionada por restricciones de exportación. Si la subida se aplica a ambos modelos, el impacto no sería solo regional, sino una señal de que la memoria GDDR7 está marcando el precio de la gama Blackwell más alta.

La crisis de memoria vuelve a golpear al hardware entusiasta

El posible aumento de las RTX 5090 confirma que la crisis de memoria ya no se limita a servidores, HBM o SSD empresariales. La gama entusiasta de consumo también está quedando atrapada entre demanda de IA, producción limitada de chips de memoria y costes crecientes en componentes clave.

Para NVIDIA, el dilema está en trasladar el sobrecoste de la GDDR7 sin agravar todavía más la percepción de precio de la RTX 5090, una tarjeta que ya se mueve muy lejos de su MSRP en el canal retail. Para los ensambladores, el margen queda atrapado entre kits de GPU más caros, modelos personalizados de alto coste y una demanda entusiasta cada vez más limitada por precio.

En conjunto, la subida de 300$ (~257€) a los socios AIC refuerza una lectura clara: el precio de las GPU de gama extrema depende cada vez menos solo del silicio gráfico y cada vez más de memoria, disponibilidad de componentes y presión de la cadena de suministro. Si la GDDR7 no se estabiliza, las RTX 5090 podrían seguir encareciéndose por encima de niveles ya muy elevados.

Vía: TechPowerUp

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