NVIDIA prepara una GeForce RTX 5090 SE con 32 GB GDDR7 para cubrir el hueco entre RTX 5080 y RTX 5090

NVIDIA prepara una GeForce RTX 5090 SE con 32 GB GDDR7 para cubrir el hueco entre RTX 5080 y RTX 5090

NVIDIA estaría preparando una GeForce RTX 5090 SE, una nueva tarjeta gráfica Blackwell pensada para colocarse entre la GeForce RTX 5080 y la GeForce RTX 5090. Según GameGPU, no sería una variante regional por restricciones de exportación, sino un modelo gaming principal basado en el silicio GB202 recortado.

La lectura importante es que NVIDIA podría estar rellenando uno de los huecos más rentables de la gama Blackwell. Entre una RTX 5080 claramente inferior y una RTX 5090 muy cara, una RTX 5090 SE permitiría vender chips GB202 parcialmente funcionales con mucha VRAM y margen elevado.

Una RTX 5090 recortada, no una RTX 5090D para China

La GeForce RTX 5090 SE usaría el mismo silicio GB202 de la RTX 5090, pero con una configuración bastante inferior al modelo completo. La filtración habla de 110 SM activos, lo que dejaría la tarjeta en 14.080 CUDA cores, 110 RT cores, 440 Tensor cores y 440 TMUs.

Ese recorte no es menor. La RTX 5090 completa juega en otra liga, así que la RTX 5090 SE no debería leerse como una RTX 5090 ligeramente rebajada, sino como una GPU ultraalta muy segmentada. NVIDIA mantendría el nombre 5090, pero reservaría bastante distancia técnica frente al buque insignia.

La diferencia frente a las RTX 5090D y RTX 5090D V2 sería clave. Aquellas variantes estaban condicionadas por restricciones de exportación para China, mientras que esta RTX 5090 SE apuntaría a un producto global para gaming, creación y usuarios que buscan mucha VRAM sin pagar el modelo completo.

14.080 CUDA cores la colocarían en una zona delicada

Con 14.080 CUDA cores, la RTX 5090 SE tendría aproximadamente un 65% de los núcleos CUDA de la RTX 5090 completa. Eso la situaría por encima de una RTX 5080, pero bastante lejos del flagship real, especialmente en cargas que escalen bien con unidades de cómputo.

Ese posicionamiento tiene lógica industrial. NVIDIA puede aprovechar chips GB202 que no cumplen los requisitos de la RTX 5090, pero que siguen siendo demasiado grandes y valiosos para venderlos más abajo. En la práctica, sería una forma muy rentable de monetizar silicio parcialmente funcional.

El riesgo está en las expectativas. Una tarjeta llamada RTX 5090 SE suena cercana al modelo superior, pero su configuración apunta a una diferencia notable en rasterización, ray tracing y cargas profesionales pesadas. Si el precio no acompaña, el nombre puede jugar en contra.

32 GB GDDR7, pero con bus de 384 bits

Uno de los puntos más llamativos sería la memoria. La RTX 5090 SE mantendría 32 GB GDDR7, pero bajaría desde el bus de 512 bits de la RTX 5090 hasta un bus de 384 bits. Para alcanzar esa capacidad, NVIDIA usaría chips con distintas densidades.

La solución técnica tendría sentido. Con un bus de 384 bits, lo normal es trabajar con 12 chips de memoria, y la combinación de chips de 24 Gb y 16 Gb permitiría alcanzar 32 GB de VRAM sin conservar el subsistema completo de la RTX 5090.

La consecuencia es evidente: misma capacidad de memoria, pero menos ancho de banda efectivo. En gaming 4K puede seguir siendo una configuración muy potente, pero en creación, IA local, texturas pesadas o cargas dependientes de memoria, el recorte del bus podría marcar diferencias claras.

500W siguen siendo consumo de gama extrema

El TGP filtrado rondaría los 500W, por debajo de los 575W de la RTX 5090, pero todavía dentro de una zona muy exigente. No sería una tarjeta eficiente por estar recortada, sino una GPU enorme con menor consumo que el flagship, pero aún muy lejos del usuario medio.

Ese dato condiciona todo el producto. Una RTX 5090 SE exigiría fuente de alta calidad, caja bien ventilada y disipador contundente, especialmente si los modelos personalizados llegan con frecuencias elevadas. No sería una actualización sencilla para equipos preparados originalmente para gamas inferiores.

La reducción frente a la RTX 5090 puede ayudar en temperatura y ruido, pero no cambia la categoría. Con 500W, la RTX 5090 SE seguiría perteneciendo al territorio ultraalta, donde el coste real incluye tarjeta, fuente, refrigeración, espacio interno y consumo sostenido.

El precio objetivo de 1.500 dólares será la clave

GameGPU apunta a un precio objetivo de 1.500 dólares, una cifra atractiva si se compara con la RTX 5090 completa. Sobre el papel, ese posicionamiento tendría mucho sentido: ofrecer parte del músculo de GB202 y 32 GB GDDR7 por debajo del buque insignia.

La trampa está en el precio real de tienda. En la gama alta de NVIDIA, el MSRP suele ser solo el punto de partida, especialmente si la disponibilidad es baja, los modelos personalizados llegan inflados o la demanda por tarjetas con mucha VRAM supera el suministro inicial.

A 1.500 dólares reales, la RTX 5090 SE podría ser una opción muy potente para 4K, creación y usuarios avanzados. Si se dispara por encima, puede quedar atrapada entre una RTX 5080 más razonable y una RTX 5090 más completa, perdiendo parte de su sentido comercial.

El apellido SE puede generar confusión

El nombre RTX 5090 SE es interesante, pero también arriesgado. El sufijo SE suele asociarse a una versión recortada, más barata o secundaria, mientras que el número 5090 transmite gama máxima. Esa mezcla puede crear expectativas difíciles de gestionar si el rendimiento queda lejos del flagship.

La alternativa lógica habría sido RTX 5080 Ti, pero la filtración sugiere que NVIDIA preferiría evitar ese nombre. Comercialmente se entiende: una RTX 5090 SE suena más aspiracional que una RTX 5080 Ti, incluso si técnicamente está más cerca de una 5080 muy reforzada.

Esa estrategia puede funcionar si el precio es agresivo y el rendimiento acompaña. Pero si NVIDIA aprovecha el nombre para subir márgenes, el apellido SE podría acabar pareciendo una forma elegante de vender un recorte profundo bajo una marca más cara.

La VRAM sería su gran argumento comercial

Los 32 GB de VRAM serían el mayor gancho de la RTX 5090 SE frente a cualquier RTX 5080 o futura variante con menos memoria. En juegos actuales puede parecer una cifra sobrada, pero para texturas 4K, mods, creación, IA local y cargas híbridas tiene mucho valor.

Ese punto explica por qué NVIDIA mantendría la capacidad aunque recorte el bus. Una tarjeta con 24 GB se leería como una RTX 5080 vitaminada; una con 32 GB GDDR7 se percibe mucho más cerca del territorio RTX 5090, aunque el resto de la GPU esté claramente limitado.

La duda será si el ancho de banda acompaña a esa capacidad. Mucha VRAM vende muy bien, pero una GPU con bus reducido puede no exprimir esos 32 GB igual que una RTX 5090 completa. NVIDIA estaría ofreciendo capacidad, no el paquete completo del flagship.

Una jugada para ordenar mejor la gama Blackwell

La RTX 5090 SE tendría sentido dentro de una gama Blackwell que necesita más escalones claros. Entre RTX 5080 y RTX 5090 hay espacio para una tarjeta 4K muy potente, con mucha memoria y precio inferior al modelo estrella, especialmente si AMD presiona en gama alta.

También serviría para mejorar la percepción de la familia RTX 50 en VRAM. Si algunos modelos quedan justos para su precio, una RTX 5090 SE con 32 GB GDDR7 permitiría a NVIDIA ofrecer una opción más generosa sin tocar el precio ni el posicionamiento de la RTX 5090 completa.

La clave será el rendimiento real. Si queda relativamente cerca de la RTX 5090 en juegos, puede ser muy atractiva. Si cae demasiado por el recorte de SM y bus, será más una tarjeta de segmentación comercial que una alternativa realmente equilibrada.

Una filtración potente, pero todavía sin confirmación oficial

De momento, la GeForce RTX 5090 SE debe tratarse como una filtración no confirmada por NVIDIA. Las cifras encajan con una estrategia lógica sobre GB202, pero faltan datos importantes como frecuencias, ROPs definitivos, ancho de banda, fecha de lanzamiento y disponibilidad.

Si se confirma, puede convertirse en una de las GPU más comentadas de Blackwell. No por ser una RTX 5090 barata, sino por ofrecer 32 GB GDDR7 y parte del músculo de GB202 en una tarjeta menos extrema, aunque todavía muy lejos de ser accesible.

La conclusión provisional es clara: NVIDIA podría preparar una RTX 5090 SE para ocupar un hueco comercial muy rentable. Pero con 14.080 CUDA cores, bus de 384 bits y 500W, hablamos de una GPU ultraalta cuidadosamente recortada, no de una ganga disfrazada de flagship.

Vía: TechPowerUp

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