La compañía NVIDIA se prepara para dar un paso decisivo en el mercado de los portátiles de consumo con el lanzamiento de chips ARM propios, conocidos internamente como N1 y N1X, orientados a la plataforma Windows on ARM. Según los últimos informes del sector, estos nuevos SoCs podrían debutar en notebooks comerciales a lo largo de 2026, marcando la entrada real de la firma en un segmento históricamente dominado por x86.
Este movimiento responde a una estrategia más amplia para ampliar su presencia más allá del sector de GPU y reforzar su papel dentro del ecosistema de IA, apostando por soluciones ARM capaces de ofrecer alto rendimiento en inferencia local, eficiencia energética y una integración profunda con software optimizado para IA.
Un SoC ARM de consumo basado en la experiencia del GB10
De acuerdo con la información publicada por DigiTimes, el N1X sería el primer chip en llegar al mercado, con un lanzamiento inicial en portátiles durante el primer trimestre de 2026 y disponibilidad comercial más amplia en el segundo trimestre. A nivel técnico, se espera que estos SoCs estén fabricados mediante el proceso de 3 nm de TSMC y que compartan elementos de diseño con el GB10, utilizado previamente en soluciones orientadas a centros de datos compactos.
La arquitectura estaría pensada como una plataforma ARM de alto nivel, con énfasis en IA en el borde, aceleración dedicada y un equilibrio entre rendimiento y consumo que permita competir directamente dentro del entorno WoA. Según el informe, uno de los motivos del retraso respecto a 2025 habría sido la madurez insuficiente del ecosistema Windows on ARM, además de ajustes internos en el diseño del chip.
Hoja de ruta a largo plazo: N2 y N2X en el horizonte de 2027
Más allá del lanzamiento inicial, la compañía ya tendría definida una segunda generación de chips ARM, identificada como N2 y N2X, que podría llegar a productos de consumo en el tercer trimestre de 2027. Esta planificación confirma que la apuesta no es puntual, sino una estrategia sostenida a medio plazo para consolidarse en el mercado de portátiles.
El objetivo sería escalar prestaciones y ampliar la oferta, atacando segmentos donde actualmente Intel y AMD mantienen una posición dominante con sus plataformas x86. Con ARM, NVIDIA buscaría diferenciarse mediante mayor eficiencia energética, capacidades avanzadas de IA integrada y un enfoque más cercano al de los Copilot+ PCs y dispositivos siempre conectados.
Estrategia con OEMs y modelo de validación propio
El informe también detalla la estrategia comercial, basada en que los OEMs de PC adopten la plataforma a partir de diseños de referencia proporcionados por NVIDIA. La compañía establecería una lista de fabricantes aprobados (AVL) y otra de recomendados (RVL), permitiendo a estos últimos realizar ajustes limitados en parámetros como frecuencias o configuraciones de rendimiento, aunque sin una validación completa.
Este modelo recuerda a esquemas ya utilizados en otros segmentos del hardware, y permitiría acelerar la adopción inicial sin asumir directamente la fabricación de equipos finales. El sistema de verificación todavía no está claro, pero apunta a un control técnico significativo por parte de NVIDIA para garantizar consistencia y compatibilidad.
Presentación esperada en GTC y Computex
Con el calendario apuntando a Q1 de 2026, no se descarta que los primeros anuncios oficiales tengan lugar durante la GTC, prevista para marzo, mientras que los primeros portátiles comerciales podrían mostrarse al público en Computex. Si se confirma, la entrada de NVIDIA en este mercado podría reactivar la competencia en portátiles frente a propuestas como Panther Lake o Gorgon Point, añadiendo una nueva variable al equilibrio actual del sector.
Vía: Wccftech










