Hemos recibido una nota de prensa por parte de Apple, os la dejamos a continuación:

Novedades para inversores sobre la previsión trimestral

La respuesta pública a la emergencia sanitaria del COVID-19 continúa, y nuestros pensamientos siguen estando con las comunidades y personas que se han visto más profundamente afectadas por la enfermedad, y también con los que se esfuerzan sin descanso por contenerla y tratarla. Apple ha duplicado la donación que había anunciado en apoyo de estos históricos esfuerzos por contener el virus.

Nuestra previsión trimestral publicada el 28 de enero de 2020 reflejaba la información más actualizada en ese momento, además de nuestras mejores estimaciones sobre la vuelta al trabajo tras terminar las festividades del Año Nuevo chino el 10 de febrero. En todo el país se está empezando a recuperar el ritmo, pero el regreso a la normalidad está siendo más lento de lo esperado. Por este motivo, nuestras previsiones son que no alcanzaremos los ingresos pautados para el trimestre de marzo debido, sobre todo, a dos factores.

El primero es que el suministro mundial de iPhone se verá restringido temporalmente. Aunque las instalaciones de nuestros socios de fabricación se encuentran fuera de la provincia de Hubei y todas han reabierto, les está costando más retomar el ritmo de lo esperado. Nuestra principal prioridad es la salud y seguridad de todas las personas que ayudan a que estos productos sean una realidad, y por eso estamos trabajando estrechamente con nuestros proveedores y expertos en salud pública y lo haremos hasta recuperar la normalidad. Estas restricciones al suministro de iPhone afectarán temporalmente a nuestros ingresos a nivel global.

El segundo es que la demanda de nuestros productos en China se ha visto afectada. Todas nuestras tiendas de China y muchas de las tiendas asociadas están cerradas, y otras que estaban abiertas han reducido su horario y visto muy disminuida la afluencia de clientes. Estamos reabriendo poco a poco nuestras tiendas y seguiremos haciéndolo respetando las medidas de seguridad mientras podamos. Nuestras oficinas corporativas y Centros de Contacto de China están abiertos, y nuestras tiendas online no han cerrado en ningún momento.

Fuera de China, la demanda de los clientes de nuestros productos y servicios sigue en buena salud hasta la fecha y es la acorde a nuestras expectativas.

La situación sigue evolucionando, y facilitaremos más datos en la próxima conferencia de comunicación de resultados que celebraremos en abril. Apple tiene una posición robusta, y esta desaceleración es únicamente temporal. Nuestra mayor prioridad, ahora y siempre, es la salud y seguridad de nuestros empleados, proveedores de la cadena de suministro, clientes y comunidades en las que trabajamos. Solo tenemos gratitud por los que se enfrentan a esta emergencia sanitaria en primera línea.

Esta nota de prensa contiene previsiones de futuro, tal y como se define en la Ley de Reforma de Litigios Privados sobre Valores de Estados Unidos de 1995. Dichas previsiones hacen referencia a los futuros resultados financieros de la empresa. Estas declaraciones conllevan la asunción de riesgos e incertidumbres de modo que los resultados reales pueden diferir. Entre los riesgos e incertidumbres se incluyen, además de otros no expresados aquí, el efecto de factores económicos globales y regionales sobre los negocios de la compañía, incluyendo los efectos sobre las decisiones de compra de consumidores y empresas; la capacidad de la compañía para competir en mercados muy competitivos sujetos a una rápida evolución tecnológica; la capacidad de la compañía para gestionar frecuentes lanzamientos y renovaciones de productos, responder a la demanda de mercado y estimular la demanda de los consumidores con relación a nuevos productos, servicios e innovaciones tecnológicas en el momento adecuado; el efecto que pueden tener en el margen bruto de la compañía los lanzamientos y las renovaciones de productos, cambios en los precios o en la selección de productos, y/o incrementos en los costes de los componentes; la dependencia de la compañía del rendimiento de mayoristas, distribuidores, operadoras y otros vendedores de los productos de la compañía; los riesgos de inventario u otros activos derivados de la necesidad de la compañía de realizar pedidos o comprometerse a realizar pedidos de componentes para los productos antes de recibir los pedidos de los clientes; la disponibilidad continuada en términos aceptables, en su totalidad o en parte, de determinados componentes, servicios y nuevas tecnologías esenciales para el negocio de la compañía, incluyendo componentes o tecnología que actualmente son suministrados por proveedores únicos o en número limitado; el efecto que la dependencia de la compañía de servicios de fabricación o logística proporcionados por terceras partes, muchos ubicados fuera de EE. UU., puede tener en la calidad, cantidad o coste de los productos fabricados o de los servicios prestados a la compañía; el efecto que los problemas de calidad relacionados con productos y servicios puede tener en el rendimiento y la reputación financiera de la compañía; la dependencia de la compañía de contenidos digitales o activos que son propiedad intelectual de terceras partes, que pueden no estar disponibles para la compañía en unas condiciones comercialmente razonables, en su totalidad o en parte; la dependencia de la compañía de soporte de desarrolladores de software de terceras partes para desarrollar y mantener aplicaciones de software y servicios para los productos de la compañía; el impacto del resultado desfavorable de otros procedimientos legales, como descubrir que la compañía ha infringido los derechos de propiedad intelectual de terceros; el impacto de modificaciones legislativas o reglamentarias que afectan las actividades de la compañía, como la capacidad de la compañía para ofrecer productos o servicios a clientes en diferentes regiones; la capacidad de la compañía para gestionar riesgos relacionados con sus actividades internacionales, incluyendo el cumplimiento de leyes y reglamentos que afectan las operaciones internacionales de la compañía; la capacidad de la compañía para gestionar riesgos relacionados con las tiendas de la compañía; la capacidad de la compañía para gestionar riesgos relacionados con sus inversiones en nuevas adquisiciones y estrategias empresariales; el impacto que pueden tener sobre el negocio y la reputación de la compañía las caídas en el sistema informático, los problemas de conectividad o la pérdida o el acceso no autorizado a, o la comunicación de, información confidencial; la capacidad de la compañía para cumplir con las leyes y reglamentos sobre la protección de datos; el trabajo y la disponibilidad de directivos y empleados clave; guerra, terrorismo, incidentes de salud pública, catástrofes naturales y otras circunstancias que podrían afectar al suministro, entrega o demanda de los productos; riesgos financieros, incluyendo riesgos relacionados con fluctuaciones de divisas, riesgos crediticios y fluctuaciones en el valor de mercado de la cartera de inversión de la compañía; y cambios en los tipos impositivos y exposición a cargas fiscales adicionales. Más información sobre factores potenciales que podrían afectar a los resultados financieros de la compañía se ofrece en los informes de la compañía que se someten a la SEC, incluyendo las secciones “Risk Factors” y “Management’s Discussion and Analysis of Financial Condition and Results of Operations” de las comunicaciones periódicas más recientes de la compañía en los Form 10-K y Form 10-Q e informes posteriores. La compañía no asume obligación alguna de actualizar ninguna declaración o información prospectiva durante el segundo trimestre que termina el 28 de marzo de 2020 o cualquier otra información o declaración prospectivas, que se refieren a sus fechas específicas.