MSI ha anunciado el MPG 272QRF X36, un nuevo monitor gaming de 27 pulgadas orientado claramente al sector competitivo, desarrollado en colaboración con NVIDIA y pensado para jugadores que priorizan claridad de movimiento, latencia mínima y precisión visual por encima de cualquier otro factor. El modelo apuesta por una combinación poco habitual hasta ahora: resolución WQHD de 2.560 × 1.440 píxeles junto a una tasa de refresco nativa de 360 Hz.
El panel elegido es un Rapid IPS, una tecnología que permite mantener tiempos de respuesta muy bajos sin sacrificar ángulos de visión ni estabilidad cromática. Con este planteamiento, el MPG 272QRF X36 busca cubrir el hueco entre los monitores Full HD de muy alta frecuencia y los WQHD orientados a calidad gráfica, pero sin renunciar al enfoque competitivo.
G-SYNC Pulsar y estroboscopia adaptativa sincronizada
Uno de los elementos clave del monitor es la incorporación de NVIDIA G-SYNC Pulsar, una evolución avanzada del ecosistema G-SYNC que introduce estroboscopia de retroiluminación con frecuencia variable, sincronizada en tiempo real con la frecuencia de refresco del panel. A diferencia de los sistemas tradicionales de backlight strobing fijo, Pulsar ajusta dinámicamente el comportamiento de la retroiluminación para mantener nitidez extrema en movimiento sin introducir tearing ni aumentar la latencia.
Según datos de NVIDIA, esta tecnología puede ofrecer hasta cuatro veces más claridad de movimiento efectiva frente a los paneles sample-and-hold convencionales. En la práctica, esto se traduce en una reducción notable del motion blur durante barridos rápidos de cámara, seguimiento de objetivos y situaciones de alta velocidad, algo especialmente relevante en títulos competitivos de disparos o acción rápida.
Todo ello se mantiene dentro del marco de G-SYNC Variable Refresh Rate, garantizando sincronización adaptativa, baja latencia y ausencia de artefactos visuales.
Ajuste ambiental y validación G-SYNC completa
El MPG 272QRF X36 también integra G-SYNC Ambient Adaptive Technology, que emplea un sensor de luz ambiental para ajustar automáticamente brillo y temperatura de color en función del entorno. El objetivo es mantener una percepción visual consistente tanto en salas oscuras típicas de competición como en espacios bien iluminados, reduciendo además la fatiga visual en sesiones prolongadas.
Como parte del programa oficial de validación G-SYNC, el monitor ha sido sometido a pruebas específicas relacionadas con precisión de color, latencia HDR y consistencia general de calidad, asegurando que cumple los estándares exigidos por NVIDIA para este tipo de dispositivos orientados a alto rendimiento.
Firmware actualizable y modos de escalado competitivo
MSI ha puesto el foco en la longevidad del producto, permitiendo actualizaciones de firmware directamente a través de NVIDIA, sin necesidad de sustituir hardware. Esto abre la puerta a futuras mejoras en algoritmos, compatibilidad o ajustes finos del comportamiento del panel a lo largo de su vida útil.
Para jugadores acostumbrados a formatos clásicos de esports, el monitor incluye modos de escalado dedicados, entre ellos un modo de simulación de 25 pulgadas con renderizado pixel-perfect. Este modo permite trabajar con resoluciones como 2.368 × 1.332, 1.920 × 1.080 o 1.280 × 960, replicando el tamaño de imagen y la nitidez preferidos en entornos profesionales, sin suavizados ni artefactos derivados del escalado.
Un monitor diseñado para competir al máximo nivel
Con el MPG 272QRF X36, MSI posiciona G-SYNC Pulsar como un paso adelante en la evolución de los monitores esports, apostando por claridad de movimiento extrema, comportamiento adaptativo avanzado y un enfoque técnico orientado al largo plazo. El resultado es un monitor WQHD de 360 Hz pensado para jugadores competitivos que buscan velocidad, precisión y consistencia visual, sin compromisos innecesarios.
Vía: Guru3D




















