Los televisores podrían subir de precio pese a la llegada de los nuevos OLED de 2026

Los televisores podrían subir de precio pese a la llegada de los nuevos OLED de 2026

Con Samsung y LG presentando su nueva generación de televisores OLED 2026 en CES, lo habitual sería esperar una bajada progresiva de precios en los modelos del año anterior, especialmente entre marzo y mayo, cuando los nuevos productos llegan a tiendas. Sin embargo, todo apunta a que este patrón podría romperse en 2026, con un escenario mucho menos favorable para el consumidor.

Lejos de abaratarse, los precios de los televisores podrían subir de forma generalizada, afectando no solo a los OLED de gama alta, sino también a los modelos LCD, incluidos los fabricados por marcas chinas. Esto resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta que, pese al auge del OLED en el segmento premium, más del 95% de los televisores vendidos en el mundo siguen utilizando paneles LCD.

OLED populares que siguen siendo caros

Un ejemplo claro de esta situación es el Samsung S90F de 65 pulgadas, equipado con panel QD-OLED. Pese a llevar tiempo en el mercado y contar con descuentos puntuales, este modelo sigue rondando los 1.500$, una cifra que refleja hasta qué punto los precios siguen siendo elevados incluso para televisores “no nuevos”.

Este contexto limita la adopción masiva del OLED y mantiene al LCD como la opción dominante, lo que amplifica el impacto de cualquier subida de costes en este tipo de paneles.

Costes de componentes y parones en fábricas

Según analistas de la cadena de suministro, el mercado se enfrenta a un doble golpe. Por un lado, fabricantes de televisores y smartphones están acumulando componentes caros, como memoria y pantallas, para adelantarse a futuras subidas de precio. Por otro, el ralentí estacional de las fábricas en China durante este periodo del año reduce la producción efectiva de paneles.

Esta combinación provocará una disminución notable de la oferta de grandes paneles de TV, justo cuando la demanda se mantiene relativamente estable. Las previsiones apuntan a que, durante el primer trimestre, la caída de la oferta duplicará a la de la demanda, un desequilibrio que suele traducirse en precios al alza.

Impacto directo en los televisores LCD

El encarecimiento de los paneles se trasladará previsiblemente al precio de venta recomendado de los televisores LCD, especialmente en los tamaños más populares, donde el volumen de ventas es mayor y los márgenes más ajustados. Al menos a corto plazo, esto dificultará que los precios bajen, incluso en modelos que normalmente se benefician del relevo generacional.

Tras el periodo de acumulación de inventario, podría producirse cierta pausa en la escalada de precios, como ya ocurrió en crisis anteriores del sector de la memoria. No obstante, el actual boom de la IA, que absorbe grandes volúmenes de memoria y capacidad de fabricación, sugiere que esta vez el ajuste podría tardar más en llegar.

Samsung y la memoria, en el centro del problema

La situación queda reforzada por los últimos datos financieros de Samsung, que acaba de anunciar su previsión de resultados para el cuarto trimestre. Por primera vez, la compañía podría haber superado los 20 billones de wones de beneficio en un solo trimestre, impulsada en gran parte por los precios excepcionalmente altos de la memoria utilizada en portátiles, smartphones y centros de datos de IA.

Este contexto deja claro que, pese a la llegada de nuevos televisores OLED en 2026, no hay garantías de rebajas. Al contrario, el mercado de TV se enfrenta a un escenario tensado, donde los costes de componentes y la presión de la IA podrían traducirse en precios más altos para el consumidor final durante buena parte del año.

Vía: NotebookCheck

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