El próximo kernel de Linux continúa afinando uno de sus subsistemas más críticos: la gestión de memoria bajo presión. En la ventana de integración de Linux 7.0 se han incorporado nuevos parches en el subsistema de reclamación de memoria, orientados a optimizar la liberación de memoria en caché asociada a archivos de gran tamaño. Según los datos publicados en la lista de desarrollo del kernel, las mejoras pueden alcanzar hasta un 75% en determinados entornos de prueba.
En una de las pruebas técnicas, los desarrolladores reservaron 10 GB de datos respaldados por archivos en memoria RAM y posteriormente liberaron 8 GB para simular una situación de presión de memoria. En un servidor Arm64 de 32 núcleos, el proceso de reclamación se completó aproximadamente un 75% más rápido que con la implementación anterior. En sistemas x86, la mejora superó el 50%, lo que indica un beneficio transversal en distintas arquitecturas.
Mejora orientada a cargas intensivas en datos
En entornos donde se ejecutan bases de datos de gran tamaño, simulaciones científicas o análisis masivo de información, el kernel mantiene volúmenes elevados de datos en caché de archivos en RAM para reducir accesos constantes al almacenamiento. Cuando la memoria disponible disminuye, parte de esa caché debe liberarse con rapidez para evitar cuellos de botella.
Con los cambios introducidos en Linux 7.0, la limpieza de páginas en caché respaldadas por archivos se realiza con menor sobrecarga interna, reduciendo latencias y mejorando la eficiencia general del sistema. Aunque este ajuste no será perceptible para usuarios domésticos en tareas habituales, sí puede resultar relevante en hiperescaladores, entornos de computación de alto rendimiento (HPC) y plataformas de inteligencia artificial.
Optimización de bloques grandes de memoria
La mejora procede del trabajo de Baolin Wang, ingeniero vinculado a Alibaba, quien ha optimizado la gestión de bloques grandes de memoria en caché dentro del kernel. El objetivo ha sido reducir el coste computacional de liberar grandes volúmenes de datos cuando el sistema necesita reasignar recursos.
Esta optimización afecta directamente al comportamiento del reclamador de páginas respaldadas por archivos, uno de los mecanismos más exigidos en sistemas con alta rotación de datos. El ajuste mejora la escalabilidad en configuraciones multinúcleo y en servidores con alta densidad de memoria.
Desarrollo continuo y validación pendiente
Conviene subrayar que los resultados citados corresponden a un escenario de prueba controlado, por lo que será necesario evaluar el impacto en cargas reales cuando Linux 7.0 alcance su versión estable. No obstante, el foco reciente del desarrollo -centrado en planificación de tareas y gestión avanzada de memoria– refleja una evolución constante en áreas críticas para centros de datos y sistemas de gran escala.
Si las mejoras se mantienen en entornos productivos, Linux 7.0 podría ofrecer una reducción significativa en los tiempos de liberación de memoria, especialmente en infraestructuras donde la gestión dinámica de grandes volúmenes de datos es determinante para el rendimiento global.
Vía: TechPowerUp










