LG niega que sus Smart TV escuchen a los usuarios sin activar el asistente

LG niega que sus Smart TV escuchen a los usuarios sin activar el asistente

LG ha respondido a las graves acusaciones de privacidad que afectan a sus Smart TV, después de que una investigación afirmara que más de 216 millones de televisores de la marca podrían estar recopilando datos de sus usuarios. Entre las acusaciones aparecen el registro de audio con la pantalla apagada y la detección de otros dispositivos conectados a la red doméstica.

La compañía niega que sus televisores mantengan el micrófono escuchando constantemente y asegura que el audio solo se procesa al pulsar el botón del asistente o después de pronunciar “Hi LG”, siempre que el reconocimiento de voz a distancia haya sido activado previamente. Sin embargo, LG no habría respondido todavía a todos los puntos planteados por la investigación.

LG asegura que “Hi LG” se reconoce dentro del propio televisor

En declaraciones proporcionadas a Tom’s Hardware, LG sostiene que sus Smart TV no graban ni transmiten continuamente las conversaciones que se producen alrededor del dispositivo. El reconocimiento de la palabra de activación se realizaría localmente, evitando que el televisor tenga que enviar constantemente audio a los servidores de la compañía.

Para que el sistema funcione a distancia, el propietario debe haber habilitado previamente esa característica. Según LG, el micrófono comienza a procesar una orden únicamente después de reconocer “Hi LG” o cuando se pulsa expresamente el botón correspondiente del mando a distancia.

Esta explicación contradice directamente una de las acusaciones más graves del informe original, que señalaba que determinados televisores podían seguir registrando audio incluso con la pantalla apagada. La compañía rechaza que exista una escucha permanente, aunque conviene diferenciar entre apagar únicamente el panel, dejar el televisor en modo de espera y desconectarlo completamente de la corriente.

También se había acusado a los televisores de explorar la red doméstica y recopilar información de otros dispositivos. LG reconoce que sus Smart TV buscan equipos compatibles conectados a la misma red local, pero argumenta que se trata de un comportamiento habitual necesario para funciones modernas de conectividad.

Tecnologías como reproducción desde otros dispositivos, descubrimiento de servidores multimedia o integración con equipos del hogar necesitan localizar qué dispositivos están disponibles. Por eso, detectar un dispositivo dentro de la red no significa automáticamente acceder a todos sus datos o transmitir su contenido a LG.

El análisis de contenido dependería de los permisos activados

Otra de las cuestiones planteadas afecta a lo que ocurre con el contenido reproducido desde dispositivos externos. LG afirma que las señales recibidas a través de HDMI solo se analizan cuando el usuario ha habilitado funciones como publicidad personalizada o recomendaciones de contenido.

Este tipo de funciones pueden apoyarse en tecnologías de reconocimiento automático de contenido, conocidas habitualmente como ACR. Su objetivo es identificar determinados programas, películas o contenidos mostrados en pantalla para personalizar recomendaciones, estadísticas o anuncios, dependiendo de los permisos concedidos.

Eso significa que parte de la recopilación de información puede estar ligada a opciones configurables y no necesariamente activarse de la misma forma en todos los televisores. Modelo, versión de webOS, región, servicios habilitados y preferencias de privacidad pueden modificar qué información se procesa en cada caso.

La cifra de más de 216 millones de dispositivos mencionada por la investigación tampoco debería interpretarse como prueba de que todos esos televisores recopilen exactamente los mismos datos o tengan idénticas funciones activadas. El alcance real dependería de numerosas variables de hardware, software y configuración.

Algunas acusaciones siguen sin una respuesta clara

La contestación de LG no aborda de manera específica todos los puntos. Uno de los más delicados es la acusación de que determinados comandos de voz podrían almacenarse en texto sin cifrar dentro de servidores, algo sobre lo que la compañía no habría ofrecido una explicación concreta en su respuesta a Tom’s Hardware.

También existe cierta tensión entre la declaración pública de LG y el lenguaje utilizado en sus propias condiciones de uso. Determinados documentos establecen que el propietario debe informar a residentes e invitados sobre la posible recopilación de información cuando utilizan funciones capaces de procesar datos personales.

Estas condiciones no demuestran por sí mismas que los televisores graben conversaciones de forma indiscriminada, pero sí reflejan que un Smart TV moderno puede procesar diferentes categorías de información según los servicios que tenga activados, desde órdenes de voz hasta recomendaciones o publicidad personalizada.

LG también ha recibido críticas anteriormente por prácticas relacionadas con software, incluyendo la instalación automática de determinadas aplicaciones o contenidos promocionales en algunos dispositivos. Estos antecedentes explican parte del escrutinio que está recibiendo ahora su política de privacidad.

El debate, por tanto, va bastante más allá de determinar si un micrófono permanece activo las 24 horas. LG niega de forma explícita la grabación continua, pero continúan abiertas preguntas sobre almacenamiento, tratamiento de comandos de voz, análisis del contenido y transparencia de determinados permisos.

Qué puede hacer un usuario que quiera reducir la recopilación de datos

Mientras no aparezcan análisis técnicos más exhaustivos, los propietarios pueden revisar las opciones de privacidad de webOS y desactivar el reconocimiento de voz a distancia, la publicidad personalizada y las recomendaciones basadas en contenido si no necesitan estas funciones.

También resulta recomendable revisar periódicamente los permisos después de actualizaciones importantes, ya que las funciones disponibles y sus configuraciones pueden cambiar con nuevas versiones del sistema operativo del televisor.

Desconectar completamente el Smart TV de Internet elimina buena parte de las comunicaciones externas, pero también supone renunciar a aplicaciones de streaming, actualizaciones y otros servicios conectados. Una alternativa menos drástica consiste en mantener únicamente las funciones necesarias y deshabilitar aquellas relacionadas con personalización o reconocimiento que no se utilicen.

Por ahora, la respuesta de LG despeja una de las acusaciones principales al asegurar que sus televisores no escuchan permanentemente las conversaciones del hogar, pero no cierra completamente la investigación. Quedan aspectos importantes por aclarar antes de poder determinar con precisión qué información recopilan estos dispositivos y cómo se almacena posteriormente.

Vía: NotebookCheck

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