Las próximas GeForce RTX 60 de NVIDIA, basadas supuestamente en la arquitectura Rubin, podrían tardar más de lo esperado. El conocido filtrador Kopite7Kimi asegura ahora que la familia identificada como GR20x sería un producto de 2028, retrasando su anterior estimación que situaba esta generación durante la segunda mitad de 2027. NVIDIA no ha anunciado oficialmente ninguna fecha para sus próximas GPU gaming.
La información coincide además con una filtración reciente de Kepler_L2, que también situaba en 2028 tanto las GeForce Rubin como buena parte de las futuras GPU RDNA 5 de AMD. Las fuentes empiezan así a converger alrededor del mismo año, aunque existen informaciones contradictorias y las hojas de ruta pueden cambiar todavía sustancialmente antes del lanzamiento.
Kopite7Kimi mueve Rubin desde la segunda mitad de 2027 hasta 2028
La nueva afirmación de Kopite7Kimi es especialmente relevante porque modifica su propia previsión anterior. El filtrador había apuntado inicialmente hacia la segunda mitad de 2027, mientras ahora sostiene que GR20x habría vuelto a retrasarse y no aparecería hasta algún momento de 2028.
Conviene, sin embargo, utilizar con cuidado la palabra retraso. NVIDIA nunca ha anunciado públicamente una fecha para las GeForce RTX 60, de modo que no existe ningún calendario oficial que la compañía haya incumplido. Lo que estaría cambiando es una hoja de ruta interna reconstruida mediante filtraciones.
Kepler_L2 había apuntado prácticamente en la misma dirección unos días antes. Según su información, la mayor parte de las próximas GPU gaming de NVIDIA y AMD no llegaría hasta 2028, quedando 2027 prácticamente vacío de generaciones completas.
Que dos fuentes distintas señalen hacia el mismo año no confirma el calendario, pero refuerza la posibilidad de un ciclo Blackwell considerablemente más largo de lo inicialmente esperado.
Otra filtración sigue defendiendo un lanzamiento durante 2027
No todas las fuentes coinciden. Moore’s Law Is Dead afirmó recientemente que una fuente relacionada con NVIDIA situaba las GPU gaming Rubin durante la primera mitad de 2027, una ventana mucho más agresiva que la propuesta ahora por Kopite7Kimi y Kepler_L2.
Por tanto, todavía existen tres escenarios diferentes sobre la mesa: primera mitad de 2027, segunda mitad de 2027 o directamente 2028. Ninguno cuenta con confirmación oficial.
La discrepancia también demuestra lo inestable que puede resultar una hoja de ruta tan lejana. Disponibilidad de memoria, capacidad de fabricación, inventario y demanda pueden desplazar un lanzamiento varios trimestres sin que necesariamente cambie el diseño principal del producto.
Rubin ya avanza en centros de datos, pero GeForce sigue otro calendario
Rubin no es una arquitectura lejana dentro de NVIDIA. La compañía ya ha presentado Vera Rubin para centros de datos y está preparando su despliegue en plataformas orientadas a entrenamiento e inferencia de inteligencia artificial.
Eso no significa que Rubin pueda trasladarse directamente a GeForce. Las GPU gaming necesitan configuraciones, memoria, bloques gráficos, consumos y controladores adaptados a un mercado completamente diferente, aunque compartan parte de la arquitectura.
Si las RTX 60 terminan apareciendo en 2028, existiría además una separación considerable entre la llegada de Rubin a centros de datos y su posible utilización en gaming. Esa diferencia encajaría con una NVIDIA capaz de mantener cadencias distintas según el mercado al que dirige cada familia.
La capacidad de fabricación y la memoria podrían estar condicionando el calendario
Las filtraciones relacionan este posible desplazamiento con la presión sobre capacidad avanzada de fabricación y suministro de memoria, en un mercado donde los aceleradores de IA absorben enormes cantidades de silicio y componentes de alta velocidad.
NVIDIA no ha confirmado que esa sea la causa de ningún cambio relacionado con GeForce. Sin embargo, la situación crea una competencia evidente por recursos: la capacidad destinada a productos de centros de datos puede generar bastante más valor que la utilizada para GPU gaming, especialmente mientras Blackwell continúe cubriendo correctamente el mercado de consumo.
En ese escenario, acelerar una nueva generación GeForce resulta menos urgente. Si la gama actual sigue vendiendo y puede recibir una actualización intermedia, NVIDIA dispone de margen para priorizar productos más rentables sin abandonar el mercado gaming.
Las RTX 50 SUPER podrían llenar parte del vacío
Ese contexto vuelve especialmente interesante la situación de las GeForce RTX 50 SUPER. Informaciones anteriores aseguraban que algunos modelos ya habían llegado a socios ensambladores, pero su lanzamiento habría quedado condicionado por el elevado precio de los nuevos módulos GDDR7 de 3 GB.
Estos chips permitirían aumentar la capacidad sin modificar el ancho del bus, pero varias filtraciones apuntan a que su coste sería considerablemente superior al de los actuales módulos de 2 GB. El problema no sería técnico, sino mantener precios suficientemente competitivos para justificar la actualización.
Si Rubin gaming termina realmente en 2028, NVIDIA tendría más margen para recuperar ese proyecto durante 2027. Una gama SUPER permitiría prolongar Blackwell sin desplegar todavía una arquitectura completamente nueva, cubriendo parte del enorme espacio que quedaría entre ambas generaciones.
Nada garantiza, sin embargo, que la actualización llegue completa. La evolución del precio y disponibilidad de GDDR7 puede determinar si terminamos viendo una gama SUPER amplia, algunos modelos concretos o incluso una cancelación.
Un lanzamiento en 2028 alargaría considerablemente la vida de Blackwell
La consecuencia más evidente sería un ciclo especialmente largo para las RTX 50. Si las RTX 60 no aparecen hasta 2028, Blackwell tendría que cubrir prácticamente todo 2027 como arquitectura gaming principal de NVIDIA, probablemente apoyándose en modelos renovados o reajustes de precios.
Un ciclo más largo puede favorecer la madurez de controladores y disponibilidad, pero también reduce la presión para renovar hardware. La situación resultaría especialmente relevante si los precios de memoria permanecen elevados y la competencia tampoco introduce una nueva arquitectura gaming durante 2027.
En ese escenario, la importancia de las RTX 50 SUPER crecería considerablemente: dejarían de ser únicamente una actualización intermedia para convertirse en la principal herramienta de NVIDIA para mantener renovada su gama GeForce hasta Rubin.
2028 empieza a repetirse, pero sigue siendo únicamente una filtración
La coincidencia entre Kopite7Kimi y Kepler_L2 convierte 2028 en una ventana cada vez más recurrente dentro de las filtraciones, pero todavía no transforma esa fecha en información oficial. NVIDIA mantiene silencio sobre la denominación RTX 60, los posibles chips GR20x y su calendario comercial.
También existen fuentes que siguen apuntando a 2027, por lo que sería prematuro considerar decidido el lanzamiento. Con tanto margen por delante, un cambio en disponibilidad de GDDR7, capacidad de fabricación o estrategia competitiva podría modificar nuevamente la hoja de ruta.
Por ahora, lo realmente significativo es la tendencia que empiezan a dibujar varias filtraciones: un ciclo Blackwell más largo y Rubin gaming desplazándose hacia 2028, mientras NVIDIA continúa priorizando el despliegue de su nueva arquitectura en centros de datos.
Vía: TechPowerUp










