Samsung, SK hynix, Micron y CXMT no parecen capaces de aliviar la crisis de memoria a corto plazo. Según una previsión de Jefferies recogida por Wccftech, los precios podrían subir entre un 40% y un 50% en el tercer trimestre de 2026, con otro aumento del 30-40% en el cuarto.
El dato confirma el peor escenario para el hardware de consumo. RAM, NAND, LPDDR y DDR5 han dejado de comportarse como componentes baratos y abundantes, pasando a ser una pieza estratégica que afecta directamente a PCs, portátiles, consolas, smartphones, tablets y cualquier producto con almacenamiento integrado.
Jefferies ve otra subida muy fuerte antes de acabar 2026
La previsión de Jefferies es mucho más agresiva que otros escenarios previos. La firma apunta a una subida secuencial del 40-50% en Q3 2026, seguida de otro salto del 30-40% en Q4, lo que dejaría el mercado todavía más tensionado antes de Navidad.
Para 2027, el informe habla de un incremento interanual adicional del 40-45%. Es decir, la industria no estaría ante un pico puntual de precios, sino ante una escalada sostenida que puede durar varios trimestres más y cambiar por completo la planificación de fabricantes.
El primer alivio real no llegaría hasta 2028, cuando la nueva capacidad podría provocar una caída de precios de entre el 15% y el 20%. Aun así, el propio informe advierte de que esa mejora puede ser insuficiente si la demanda de IA y centros de datos sigue creciendo.
Los contratos largos dejan menos memoria para consumo
El cambio más importante está en cómo se está repartiendo la producción. Los grandes clientes cloud y de IA están cerrando acuerdos a largo plazo para asegurar suministro, dejando menos memoria disponible para productos de consumo como PCs, portátiles, consolas y móviles.
Micron acaba de anunciar 16 acuerdos estratégicos de cliente, de los cuales 14 suman unos 100.000 millones de dólares en ingresos mínimos garantizados. Además, espera recibir compromisos financieros de 22.000 millones de dólares ligados a esos contratos.
La propia Micron reconoce que la oferta seguirá siendo insuficiente en 2027 y que solo espera una mejora gradual en 2028. La compañía admite que no tiene visibilidad clara sobre cuándo la memoria volverá a alcanzar la demanda, una frase demoledora para cualquier fabricante que dependa de RAM o NAND.
El mercado pasa de ciclo barato a recurso estratégico
Durante años, la memoria fue un mercado cíclico: subía, bajaba, se hundía y volvía a recuperarse. Ahora la dinámica parece distinta. La IA ha convertido DRAM, HBM, DDR5 y NAND en infraestructura crítica, no en simples componentes que los fabricantes podían comprar casi al final de la cadena.
TrendForce ya recogía que Samsung y SK hynix también están moviéndose hacia contratos de varios años. Samsung habría pasado a exigir acuerdos de al menos tres años en nuevos contratos, mientras SK hynix negocia compromisos largos con grandes clientes de IA y cloud.
El resultado es una industria más parecida a la fundición de chips: primero se asegura volumen, precio y capacidad; después se fabrica. Eso da estabilidad a Samsung, SK hynix y Micron, pero reduce la flexibilidad para el consumidor, que acaba pagando el coste final en cada dispositivo.
China no será el salvavidas barato en 2026 ni 2027
Durante meses se ha vendido la idea de que la memoria china podía romper el mercado con precios bajos. El informe de Jefferies enfría esa expectativa. CXMT y YMTC pueden aportar capacidad, pero no parecen capaces de alterar los precios globales de forma decisiva en 2026 o 2027.
El problema no es solo producir más. Hay brecha tecnológica, validaciones complejas, prioridades domésticas y limitaciones políticas, especialmente cuando hablamos de DRAM para productos globales, memoria móvil avanzada o NAND para dispositivos de alto volumen fuera de China.
La expansión china podría tener más impacto en 2028, cuando CXMT y YMTC entren en una fase más agresiva de nuevas fábricas y líneas de producción. Hasta entonces, la memoria china puede aliviar algo el mercado interno, pero no parece suficiente para salvar a PCs, consolas o móviles occidentales.
PCs, consolas y smartphones serán los más expuestos
La consecuencia directa será un hardware más caro. Los fabricantes de PCs ya están viendo cómo DDR5, LPDDR5X, SSD y NAND suben sus costes de forma brutal, y eso se traslada a portátiles, sobremesas premontados, mini PCs y equipos de gama media que antes vivían de memoria barata.
Las consolas tampoco quedan al margen. PS5, Xbox Series X|S, Steam Machine y la futura generación dependen de memoria y almacenamiento de alta velocidad, justo los componentes más tensionados. Si los costes siguen subiendo, habrá menos margen para promociones, bundles o rebajas de mitad de generación.
En smartphones ocurre algo similar. Apple, Samsung, Xiaomi, OPPO o vivo necesitan más RAM y más almacenamiento para IA local, fotografía computacional y modelos generativos, pero cada gigabyte adicional pesa más en el coste de materiales. El resultado puede ser más subidas o configuraciones base más recortadas.
La IA está desplazando al usuario doméstico
El fondo del problema es muy claro: los centros de datos pagan más, compran antes y firman contratos más largos. Para un fabricante de memoria, vender a hyperscalers y empresas de IA es más rentable y predecible que depender del mercado minorista de PCs o smartphones.
Omdia resume este cambio al señalar que la inversión en infraestructura de IA está reasignando capacidad global y dejando a los mercados tradicionales luchando por suministro. La memoria ya no es solo un componente de apoyo, sino el nuevo cuello de botella del cómputo moderno.
Esto explica por qué las subidas no se corrigen rápido. Aunque se construyan más fábricas, la demanda de IA puede absorber buena parte de esa nueva capacidad antes de que llegue al consumidor, manteniendo precios altos incluso cuando la oferta mejore sobre el papel.
2028 podría aliviar, pero no devolver el mercado anterior
La lectura final es que la memoria barata no va a volver pronto. Puede haber correcciones en 2028, pero el mercado de 2024 y 2025, con SSD y RAM bajando de forma agresiva, parece cada vez más lejos. La industria está entrando en una etapa más cara, más contractual y menos flexible.
Para el usuario, esto significa una recomendación incómoda: esperar ya no garantiza comprar más barato, especialmente en portátiles, consolas, SSD, kits DDR5 y smartphones con mucha memoria. Si los pronósticos de Jefferies se cumplen, el final de 2026 puede ser mucho peor que el inicio.
La conclusión es dura, pero coherente con todo lo visto estas semanas: la IA ha cambiado el precio real del hardware de consumo. RAM y NAND ya no son piezas secundarias; son el recurso que decide cuánto costarán los próximos PCs, consolas, móviles y dispositivos inteligentes.
Vía: Wccftech










