Los juegos AAA de hoy en día son mucho más exigentes en cuanto a hardware, sobre todo en lo que se refiere a la VRAM de la GPU. Títulos de vanguardia como Tom Clancy’s Ghost Recon Breakpoint, Doom Eternal, Resident Evil 3 y Call of Duty: Modern Warfare superan los 4 GB de uso de memoria VRAM en su configuración más alta, lo que significa que los jugadores que buscan la mayor fidelidad visual y las mejores experiencias de juego posibles se benefician de que las GPU aprovechen los buffers de fotograma más grandes.

Por suerte, AMD ofrece a los jugadores grandes precios en tarjetas gráficas de la serie Radeon RX 500 y RX 5000 equipadas con 6GB y 8GB de VRAM para juegos de 1080p y 1440p. Esto incluye la nueva Radeon RX 5600 XT– ahora con velocidades de memoria de 14 Gbps con la potencia necesaria para ofrecer las últimas experiencias de juego de 1080p, así como la Radeon RX 5500 XT de 8GB para los jugadores de 1080p de nivel básico.

Por ejemplo, frente a una GeForce GTX 1650 SUPER de 4 GB de NVIDIA, juegos como Ghost Recon Breakpoint, Call of Duty: Modern Warfare y Resident Evil 3 pueden ver mejoras de rendimiento de hasta un 13 por ciento cuando se utiliza una Radeon RX 5500 XT de 8 GB de AMD. Mientras tanto, títulos como Doom Eternal no permitirán a los jugadores cargar los ajustes más altos, Ultra y Ultra Nightmare, con menos de 6GB y 8GB de VRAM, respectivamente.

Desde AMD se anima a los usuarios a comprobar las ventajas de rendimiento con las tarjetas gráficas Radeon que aprovechan más de 4 GB de VRAM.