El mercado de HBM se encuentra en un punto de inflexión con la entrada en producción y validación de HBM4, una generación clave para la próxima oleada de aceleradores de IA. Con plataformas como Vera Rubin y la serie Instinct MI400 ya plenamente orientadas a esta tecnología, el reparto de cuota entre fabricantes de memoria empieza a redefinirse, y todo apunta a un claro protagonismo de los proveedores coreanos.
En este nuevo escenario, Micron se enfrenta a dificultades técnicas relevantes que estarían limitando la adopción de su HBM4, abriendo así una ventana de oportunidad para Samsung y, sobre todo, para SK hynix.
Micron y los problemas de validación con HBM4
Diversos informes del sector apuntan a que HBM4 de Micron no habría superado todavía las fases clave de validación con clientes, especialmente en plataformas de nueva generación. Según estos análisis, los problemas se concentran en velocidades de pines, validación del cliente y precisión del silicio lógico empleado en el base die.
A diferencia de sus competidores, Micron ha optado por diseñar internamente tanto la DRAM como el base die de HBM4, con el objetivo de reducir costes y controlar mejor la cadena de suministro. Sin embargo, esta estrategia también implica asumir más riesgo técnico. Frente a ello, Samsung cuenta con foundry propia, mientras que SK hynix colabora con socios como TSMC para la parte lógica, lo que les permite acceder a nodos más avanzados.
La decisión de Micron de no migrar a nodos más punteros para el base die estaría generando problemas térmicos y menores velocidades de interconexión, factores críticos en HBM4. Aunque la compañía estaría trabajando en un rediseño del base die, ajustando PDN y PHY, su hoja de ruta sitúa las pruebas de cualificación con NVIDIA en el segundo trimestre de 2026, un calendario que llega tarde para la actual generación.
Vera Rubin y MI400 ya están en producción
El problema para Micron es el contexto. Tanto Vera Rubin en el ecosistema de NVIDIA como la serie Instinct MI400 de AMD ya se encuentran en fase de producción plena, lo que deja poco margen para introducir un proveedor que no haya superado previamente la validación.
En este escenario, SK hynix parte con una ventaja clara. Las estimaciones del sector sitúan su cuota de mercado por encima del 50% en HBM4, consolidando su posición como proveedor principal para los aceleradores de IA de esta generación. Samsung, por su parte, habría logrado cumplir antes que nadie los requisitos de velocidad de pines exigidos por NVIDIA, lo que le permitiría alcanzar una cuota estimada entre el 20% y el 30%, dependiendo de cómo evolucione la situación de Micron.
Samsung recupera protagonismo tras HBM3
El regreso de Samsung al primer plano resulta especialmente llamativo. Tras retrasos y dificultades con HBM3, la firma coreana parece haber ajustado su estrategia y llega mejor posicionada a HBM4, recuperando peso en un mercado donde había perdido visibilidad frente a SK hynix.
Para Micron, el golpe no implica una debacle total. Aunque su influencia en HBM4 disminuiría de forma notable, la compañía sigue beneficiándose de una demanda muy fuerte de DRAM de propósito general. Además, la adopción creciente de SOCAMM podría convertirse en una vía alternativa de crecimiento, incluso aunque quede fuera del núcleo del negocio HBM4 a corto plazo.
Un cambio estructural en el mercado HBM
Todo apunta a que HBM4 marcará un cambio estructural en el reparto del mercado, con proveedores coreanos dominando la generación y Micron llegando tarde a una fiesta que ya está en marcha. A diferencia de generaciones anteriores, el factor decisivo no es solo capacidad de producción, sino integración lógica, validación temprana y alineación con los calendarios de los grandes fabricantes de aceleradores.
Si no hay un giro inesperado en los próximos trimestres, Vera Rubin y MI400 consolidarán un escenario donde SK hynix lidera, Samsung recupera cuota, y Micron observa desde la barrera, al menos en lo que respecta a HBM4.
Vía: Wccftech










