Fujifilm prepara una nueva variante estética para su peculiar X half, una compacta que ya destacó por romper con los esquemas tradicionales. Según imágenes publicadas por FujiRumors y recogidas por PetaPixel, la cámara llegará en un acabado blanco, aunque por ahora su lanzamiento estaría limitado al mercado chino.
De momento no hay confirmación sobre una posible distribución internacional, ni fechas para otros territorios. Aun así, este nuevo color refuerza el carácter experimental de un modelo que ya se sitúa fuera de lo convencional dentro del catálogo de Fujifilm.
Un diseño aún más llamativo sin cambios técnicos
La combinación de cuerpo blanco con piel sintética en gris claro aporta un aspecto todavía más distintivo a la X half, acentuando su estética retro y diferenciándola claramente de las versiones en plata, gris oscuro y negro. Fujifilm también planea ofrecer una funda blanca a juego, reforzando el enfoque estilístico del conjunto.
En lo técnico, no se esperan cambios. La Fujifilm X half mantiene su sensor de 18 MP y 1 pulgada, una elección poco habitual hoy en día, especialmente por su orientación vertical, la misma que adopta la pantalla táctil de 2,4 pulgadas situada en la parte trasera.
Inspiración analógica con enfoque en nuevos usuarios
Esta disposición vertical no es casual. Por un lado, rinde homenaje a las cámaras clásicas de medio fotograma, y por otro busca conectar con usuarios jóvenes, acostumbrados a capturar y consumir contenido en formato vertical desde el smartphone. El visor óptico contribuye a esa experiencia clásica, alejándose del enfoque puramente digital.
La cámara incorpora autofocus y exposición automática, aunque permite subexponer o sobreexponer manualmente mediante un dial físico. Además, una pantalla secundaria en forma de píldora muestra la simulación de película activa, uno de los elementos distintivos del ecosistema Fujifilm.
Óptica fija y experiencia por encima del rendimiento puro
La X half monta una óptica fija equivalente a 32 mm en formato completo, con una apertura máxima de f/2.8. Esta combinación deja claro que no está pensada para competir en fotografía nocturna con los smartphones más avanzados, que juegan con sensores más luminosos y procesamiento agresivo.
En su lugar, Fujifilm apuesta por una experiencia fotográfica diferente, reforzada por modos como el “film roll mode”, donde las fotos no pueden revisarse hasta completar un carrete virtual. Este planteamiento busca recuperar la sensación de la fotografía analógica, obligando al usuario a disparar con intención y aceptar el resultado final sin previsualización inmediata.
Un producto de nicho con personalidad propia
Con un precio de partida en torno a 649$ (~556€) en sus versiones actuales, la Fujifilm X half no es una compacta convencional ni pretende serlo. El nuevo acabado blanco, aunque limitado a China por ahora, refuerza su posicionamiento como objeto creativo, más cercano a una herramienta de expresión que a una cámara pensada para maximizar cifras técnicas.
Habrá que ver si Fujifilm decide llevar esta variante a otros mercados. Si lo hace, la X half blanca podría convertirse en una de las compactas más reconocibles y singulares del panorama actual.
Vía: NotebookCheck






















