El Exynos 2600 se acerca al Snapdragon 8 Elite Gen 5 en Vulkan y muestra una gran consistencia

El Exynos 2600 se acerca al Snapdragon 8 Elite Gen 5 en Vulkan y muestra una gran consistencia

Samsung sigue acumulando señales positivas en torno a su próximo Exynos 2600, el SoC que debería impulsar parte de la futura serie Galaxy S26. Los últimos datos de Geekbench apuntan a que el chip coreano no solo compite de tú a tú con Qualcomm, sino que en algunos aspectos incluso muestra mejor consistencia de rendimiento.

Según los resultados publicados, el Exynos 2600 alcanzó 27.478 puntos en Vulkan, quedándose muy cerca de los 27.875 puntos logrados por el Snapdragon 8 Elite Gen 5, una diferencia mínima que sitúa a ambos chips en práctica paridad gráfica bajo esta API.

Consistencia gráfica como punto fuerte del Exynos

Más allá del pico de rendimiento, uno de los datos más llamativos llega desde la variabilidad de resultados. En una agregación reciente de Geekbench 6 OpenCL, la GPU Xclipse 960 del Exynos 2600 mostró una variación de solo un 3,4% entre sus puntuaciones más bajas y más altas.

Este nivel de estabilidad es especialmente relevante en uso real, ya que indica un comportamiento sostenido bajo carga, algo que, según estos datos, el Snapdragon 8 Elite Gen 5 todavía no estaría igualando con la misma consistencia. En escenarios prolongados, esta diferencia puede traducirse en menos throttling y una experiencia más predecible.

Comparaciones que refuerzan la lectura

El buen momento del Exynos 2600 se ha reflejado también en comparativas cruzadas. Un Galaxy S25+ equipado con Exynos 2600 logró superar en Geekbench 6 OpenCL al Galaxy Book4 Edge, un equipo basado en el Snapdragon X Elite, un SoC que, por clase y tamaño, suele asociarse a un nivel de rendimiento superior.

Sin ser una comparación directa entre categorías, el resultado refuerza la idea de que Samsung ha conseguido un salto notable en GPU, acercando su silicio móvil a soluciones tradicionalmente más potentes.

2 nm GAA, RDNA 4 y mejoras térmicas

A nivel técnico, el Exynos 2600 es el primer chip de Samsung fabricado en 2 nm con transistores Gate-All-Around (GAA). Esta arquitectura rodea completamente el canal del transistor mediante nanosheets apilados verticalmente, mejorando el control electrostático y reduciendo el voltaje necesario, con impacto directo en eficiencia.

En el apartado gráfico, el chip integra la Xclipse 960, la primera GPU móvil en emplear una versión personalizada de la arquitectura RDNA 4 de AMD, un movimiento que refuerza la colaboración entre ambas compañías y explica el salto observado en Vulkan y OpenCL.

A esto se suma el uso combinado de Fan-out Wafer Level Packaging (FOWLP) junto a la tecnología Heat Pass Block (HPB), un disipador de cobre en contacto directo con el die que, según Samsung, reduce la resistencia térmica en un 16%. Este detalle es clave para sostener el rendimiento bajo cargas gráficas prolongadas.

Un Exynos que ya no juega en desventaja

Aunque todavía hablamos de benchmarks preliminares, el conjunto de datos empieza a dibujar un escenario distinto al de generaciones anteriores. El Exynos 2600 no solo alcanza al Snapdragon 8 Elite Gen 5 en rendimiento gráfico, sino que además lo hace con mayor estabilidad, apoyado en un nodo avanzado, una GPU moderna y un diseño térmico más ambicioso.

Si estos resultados se confirman en pruebas independientes y en dispositivos finales, Samsung podría llegar a la serie Galaxy S26 con un Exynos que, por primera vez en años, no parte en clara desventaja frente a Qualcomm, al menos en el apartado gráfico.

Vía: Wccftech

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