El lanzamiento de Death Stranding 2: On the Beach en PC ya permite evaluar su comportamiento técnico con datos reales, y los primeros benchmarks publicados por DSOGaming apuntan a un escenario especialmente positivo. El título utiliza el motor Decima, ampliamente conocido por su eficiencia en entornos abiertos, pero en esta ocasión introduce por primera vez Ray Tracing, lo que supone un salto relevante en iluminación, reflejos y oclusión ambiental respecto a la entrega original, elevando de forma clara la fidelidad visual del conjunto.
Las pruebas se han realizado con un equipo de gama alta formado por AMD Ryzen 9 7950X3D, 32 GB de memoria DDR5 a 6.000 MHz y una NVIDIA RTX 5090, utilizando los drivers GeForce 595.76 sobre Windows 10 de 64 bits, lo que permite situar los resultados en un contexto técnico realista dentro del segmento entusiasta. Aunque el juego no incluye herramienta de benchmark integrada, los datos se han obtenido en zonas jugables reales, lo que aporta una lectura más fiable del rendimiento frente a pruebas sintéticas.
Ray Tracing mejora reflejos y oclusión ambiental con una integración sólida
El uso de Ray Tracing en Death Stranding 2 se centra principalmente en mejorar los reflejos en tiempo real y la oclusión ambiental mediante RTAO, dos elementos que tienen un impacto directo en la calidad gráfica percibida en escenarios complejos. Esta implementación permite eliminar los artefactos asociados al SSR (Screen Space Reflections) presentes en el primer juego, ofreciendo superficies reflectantes mucho más limpias y coherentes, especialmente en movimiento y en condiciones de iluminación variables.
La oclusión ambiental por trazado de rayos aporta además una mayor profundidad en zonas oscuras, reforzando la percepción de volumen y detalle en entornos con geometría compleja. Todo ello se integra de forma bastante eficiente dentro del motor Decima, lo que resulta especialmente destacable si se tiene en cuenta que se trata de la primera iteración de esta tecnología dentro de este motor, evitando penalizaciones desproporcionadas en el rendimiento.
El resultado final es una mejora tangible en la fidelidad visual del título, especialmente en escenas con iluminación dinámica, sin comprometer en exceso la carga de la GPU, algo clave en un juego de mundo abierto con múltiples elementos en pantalla.
Rendimiento en 4K con Ray Tracing y sin él en la RTX 5090
En resolución 4K con ajustes máximos y Ray Tracing activado, la RTX 5090 es capaz de mantener más de 60 FPS de forma constante, un dato especialmente relevante teniendo en cuenta la carga gráfica del título y el uso de tecnologías avanzadas de iluminación. Este comportamiento sitúa al juego en una posición destacada dentro del panorama actual de lanzamientos en PC, donde no siempre se alcanza esta estabilidad en condiciones similares.
Al desactivar el Ray Tracing, el rendimiento se incrementa hasta un rango de 90 a 100 FPS, lo que confirma una buena escalabilidad del motor gráfico y una optimización sólida en distintos escenarios. Esta diferencia permite entender mejor el impacto real del trazado de rayos, que en este caso se mantiene dentro de unos márgenes razonables.
Además, durante las pruebas no se han detectado problemas relevantes de stuttering ni tirones, lo que refuerza la estabilidad general del título y sugiere un lanzamiento técnicamente bien afinado desde el primer momento, algo que no siempre ocurre en ports de este tipo.
DLSS 4.5 con Multi-Frame Generation lleva el rendimiento hasta los 280 FPS
El uso de DLSS 4.5, combinado con la tecnología Multi-Frame Generation (MFG), permite escalar el rendimiento de forma muy significativa en las GPUs de nueva generación. Con el modo Quality y MFG x2, el juego alcanza aproximadamente 160 FPS, manteniendo una calidad de imagen sólida y adecuada para jugar en resoluciones altas sin degradación visible.
Al escalar a MFG x3, el rendimiento supera los 200 FPS, mientras que en su configuración más agresiva, con MFG x4, se alcanzan cifras cercanas a los 280 FPS, lo que demuestra el potencial de esta tecnología para maximizar la fluidez en equipos de gama alta sin necesidad de reducir ajustes gráficos.
Este comportamiento refuerza el papel de DLSS 4.5 como una pieza clave dentro del ecosistema actual, especialmente en títulos exigentes donde se busca combinar alta calidad gráfica, resolución 4K y tasas de refresco elevadas, algo cada vez más demandado por los usuarios.
En conjunto, estos primeros benchmarks de Death Stranding 2 en PC apuntan a un título con una optimización muy sólida desde su lanzamiento, capaz de escalar correctamente en función del hardware disponible y con margen para seguir mejorando a medida que se analicen más configuraciones y escenarios más exigentes.
Vía: DSOGaming










