¿Quieres comprar un monitor gaming? Tanto si eres nuevo en el mundo de los videojuegos como si eres experto, hay unas características que tu monitor para jugar debe tener sí o sí. Comprender cuáles són y por qué son importantes te ayudará a ahorrar tiempo y dinero.

Incluso con la mejor tarjeta gráfica y CPU, un PC o una consola no pueden demostrar todo su potencial sin un monitor gaming a la altura. Por eso, Hannspree, fabricante mundial especializado en pantallas, monitores y tablets, destaca cinco características que debes tener en cuenta al comprar un monitor para videojuegos.

Una resolución adaptada a tu tarjeta gráfica o consola

Lo primero que debes tener en cuenta es la resolución del monitor, lo que depende completamente de lo que tu consola o la tarjeta gráfica de tu PC sea capaz de hacer. No tiene sentido hacerse con un monitor 4K si tu sistema solo puede alcanzar los 1080p. No obstante, puede que te interese pasarte a las resoluciones más altas porque próximamente tengas planeado hacer un upgrade, ya sea actualizando tu tarjeta gráfica o dando el salto a una consola de nueva generación.

Si entramos en detalle por resoluciones, encontraremos que el principal beneficio del 1080p es que es un tipo de monitor más económico. Por su parte, el 1440p (2K) puede ser considerado como el punto óptimo de los juegos de PC, ya que brinda un aumento notable de calidad visual sin que suponga elevar demasiado el presupuesto.

El 2K es un buen rango para establecerse con tarjetas gráficas de gamas medias y altas, ya que al situar el techo en los 1440p podremos balancear mejor los assets para la carga gráfica en los juegos. Luego, el 4K es la resolución más codiciada, sobre todo por el tándem imbatible que forma con el HDR. Es la mejor opción para sacar partido de lo último en tarjetas gráficas y también de las nuevas consolas, siendo también más caro.

Frecuencia de actualización y tiempo de respuesta

La frecuencia de actualización del monitor es clave para jugar, ya que está estrechamente relacionada con la tasa de fotogramas. Para entenderlo rápidamente, existe una relación de 1:1 entre la frecuencia de actualización producida por la pantalla y los fotogramas por segundo (fps) generados por la tarjeta gráfica. Por lo tanto, un monitor con una frecuencia de actualización de 60 Hz puede mostrar hasta 60 fps.

En general, con tasas más altas, el movimiento del juego se siente más suave, másresponsive y, en definitiva, es más satisfactorio. Dependiendo del juego, hoy en día se pueden alcanzar tasas de hasta 120 fps o más, lo que se traduce en una fluidez muy alta que hace que los monitores gaming de 120 Hz, 144 Hz o incluso más ganen popularidad. Hannspree cuenta con un monitor gaming de hasta 240 Hz.

En paralelo, están los tiempos de respuesta, es decir, el tiempo, medido en milisegundos, entre el final del renderizado del frame por parte de la GPU hasta que nuestros ojos ven la imagen en pantalla. Muchos monitores tienen un tiempo de respuesta de 5 ms o 4 ms, lo cual es aceptable, aunque 1 ms, o incluso menos, es lo más adecuado para jugar.

Sincronización adaptativa

La sincronización adaptativa sincroniza la frecuencia de actualización entre la tarjeta gráfica y el monitor. Esta tecnología está orientada a eliminar problemas como el stuttering, que es una caída repentina de los fps por un tartamudeo del juego, y el tearing, una distorsión gráfica provocada por la pérdida de sincronía entre la GPU y la pantalla.

Por tanto, lo que hace la sincronización adaptativa es ajustar la tasa de refresco del monitor de manera dinámica para que coincida con la cantidad de fps generados por la máquina. De esta manera, se previene la aparición de fallos y artefactos gráficos. Es una característica muy importante a la hora de comprar un monitor gaming, ya que así se logra una experiencia de juego mucho más sólida y fiable.

Tamaño de la pantalla

El tamaño de la pantalla de un monitor gaming se reduce a las preferencias personales. En general, cualquier monitor moderno que tenga entre 24 y 32 pulgadas será adecuado para jugar, si bien esto depende de la distancia a la que lo haces. Por supuesto, cuanto mayor sea la resolución, mayor será el número de píxeles por pulgada (PPP), lo que mejora la calidad de la imagen.

Tipo de panel

Hay tres tipos de paneles principales utilizados para gaming: TN, VA e IPS. Los TN son los más antiguos y tienen peores ángulos de visión y cobertura del color, pero a cambio suelen ser los más rápidos en lo que a tiempos de respuesta se refiere. Por tanto, este tipo de panel puede ser muy útil para gaming competitivo.

Por su lado, el VA cuenta con una mejor reproducción del color con respecto a los TN y una mejor proporción de contraste que los paneles IPS. En este sentido, los VA no pueden producir la misma precisión del color que los IPS, aunque son capaces de producir negros mucho más profundos y acentuar áreas oscuras en juegos.

Los IPS, en cambio, gozan de amplios ángulos de visión, siendo idóneos para multijugador local en una sola pantalla o para profesionales que requieren precisión de los colores cuando realizan trabajados sensibles al color; en este sentido, los paneles IPS son los más precisos de los tres tipos de panel. Así, son útiles para editar fotos o vídeos de forma profesional aparte de jugar en una misma pantalla.

El mercado de los monitores gaming, en auge

El mercado de los monitores para videojuegos está en auge. La consultora IDC prevé un aumento de los envíos globales de monitores gaming del 13,2% para 2025, pasando de 14,2 millones de unidades a 26,4 millones. Y es que la industria del videojuego sigue creciendo tanto en PC como en consolas, a pesar de la escasez de chips y los problemas de la cadena de suministro mundial. En España, el sector del videojuego facturó en 2021 un 2,8% más con respecto al año anterior, hasta 1.795 millones de euros, según la Asociación Española de Videojuegos (AEVI).