China impulsa la inteligencia encarnada y alerta de una posible burbuja en el sector de robots humanoides

El gobierno de China ha identificado la inteligencia encarnada como una de las seis industrias clave de cara a 2030, situando a la robótica humanoide en el centro de su estrategia tecnológica nacional. Para asegurar una posición de liderazgo global, el país está inyectando fuertes inversiones públicas y privadas en empresas del sector, con más de 150 compañías actualmente desarrollando robots humanoides.

Entre los actores más destacados se encuentran BYD, Xiaomi y una nueva ola de start-ups impulsadas por subvenciones estatales. Sin embargo, este crecimiento acelerado también empieza a despertar preocupaciones sobre sostenibilidad y exceso de oferta.

Inversión descontrolada y demanda insuficiente

Según un informe de Reuters, Pekín ha detectado una brecha considerable entre la inversión y la demanda real. Pese a que los robots humanoides son protagonistas en ferias y eventos tecnológicos, rara vez se utilizan en fábricas o entornos domésticos. La mayoría de los modelos permanecen en fase experimental, diseñados únicamente para pruebas o demostraciones.

El portavoz de la NDRC, Li Chao, ha advertido del riesgo de una saturación de productos altamente similares, señalando que la falta de diferenciación podría inflar una burbuja de inversión. La presencia de decenas de prototipos con diseño y funciones casi idénticas está generando preocupación entre analistas e inversores.

Paralelismo con la crisis del bike-sharing

La situación recuerda al colapso del bike-sharing en 2017, cuando millones de bicicletas fabricadas para empresas como Ofo terminaron abandonadas y amontonadas en vertederos industriales. Los expertos temen que el sector de robots humanoides siga el mismo camino si no logra ofrecer productos realmente innovadores y comercialmente viables antes de 2030.

El riesgo es especialmente alto en un contexto donde los costes de desarrollo y fabricación son elevados, y los retornos económicos aún inciertos. Si la llamada “burbuja robótica” estalla, miles de millones de yuanes podrían evaporarse y decenas de empresas desaparecerían del mercado.

Competencia global y consecuencias

Mientras tanto, compañías estadounidenses como Tesla y Figure AI avanzan de forma más prudente, priorizando prototipos funcionales y aplicables al mercado real. En caso de que la burbuja china colapse, estas firmas occidentales podrían reforzar su dominio en el sector global de robótica avanzada, consolidando aún más la brecha tecnológica entre China y Estados Unidos.

La inteligencia encarnada promete ser uno de los grandes pilares de la IA aplicada a la robótica, pero el equilibrio entre inversión, innovación y utilidad práctica será decisivo para evitar un nuevo estallido industrial como el del bike-sharing.

Vía: NotebookCheck

 

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