ASUS reactiva los drivers del Ryzen Z1 Extreme en ROG Ally y evita su abandono

El AMD Ryzen Z1 no Extreme con silicio Phoenix 2 ya ha sido testeado

El ecosistema del gaming portátil Windows cambia de escenario tras confirmarse que ASUS ha lanzado nuevos drivers para el Ryzen Z1 Extreme en ROG Ally, un movimiento que llega después de más de seis meses sin actualizaciones oficiales y que parecía anticipar el abandono de la plataforma. La actualización modifica la percepción inicial de falta de soporte y devuelve incertidumbre sobre la continuidad real del dispositivo.

Las dudas surgieron tras indicaciones procedentes de Lenovo, que apuntaban al final del soporte activo para dispositivos basados en este SoC apenas dos años y medio después de su lanzamiento, generando preocupación entre usuarios de handhelds premium.

Un nuevo driver cambia el futuro inmediato del Ryzen Z1 Extreme

El nuevo paquete publicado por ASUS sustituye a los drivers de agosto de 2025, convirtiéndose en la primera actualización significativa tras un largo periodo de silencio. Esto transforma la situación desde un posible abandono total hacia un modelo de soporte intermitente pero activo.

La complejidad del soporte reside en que el Ryzen Z1 Extreme utiliza configuraciones de consumo configurables (cTDP entre 9W y 30W), lo que obliga a cada OEM de PC a validar rendimiento térmico, estabilidad energética y compatibilidad antes de distribuir controladores finales. Este proceso explica por qué el ciclo de actualizaciones puede variar entre fabricantes incluso utilizando el mismo silicio.

Lenovo detiene el soporte mientras ASUS mantiene viva la plataforma

El contraste se acentúa tras confirmarse que Lenovo Korea ha detenido su plan de drivers para Legion Go, dejando a sus usuarios sin nuevas actualizaciones oficiales. Algunos propietarios están recurriendo a Linux, cuyos controladores integrados permiten extender la vida útil del hardware mediante soporte mantenido por la comunidad.

Mientras Lenovo centra recursos en SoCs más recientes, ASUS se posiciona como el único fabricante que ha mantenido activo el soporte del Ryzen Z1 Extreme, evitando por ahora un abandono total del ecosistema. Este escenario evidencia cómo el ciclo de vida del hardware portátil depende cada vez más de las decisiones estratégicas de los OEMs y no únicamente del fabricante del chip.

El soporte futuro sigue siendo la gran incógnita

Aunque el lanzamiento del driver cambia el panorama inmediato, todavía no existe confirmación de un calendario regular de actualizaciones para el ROG Ally con Ryzen Z1 Extreme. La comunidad ahora observa si ASUS mantendrá un ritmo periódico o si esta actualización representa un esfuerzo puntual antes del cierre definitivo del soporte.

Desde una perspectiva sectorial, esta situación refleja un cambio creciente dentro del segmento de consolas PC portátiles, donde la longevidad del dispositivo empieza a depender más del soporte continuo de drivers y optimizaciones de software que del propio rendimiento del hardware. A diferencia de las consolas tradicionales, los dispositivos basados en Windows requieren validaciones constantes por parte de los OEMs de PC, lo que introduce ciclos de soporte irregulares y una mayor incertidumbre para el usuario final incluso en hardware todavía competitivo.

La evolución del caso ROG Ally muestra así una tendencia emergente: en el mercado del gaming portátil basado en PC, el verdadero factor diferencial ya no es solo el silicio, sino el compromiso sostenido con el mantenimiento del ecosistema de software a largo plazo.

Vía: TechPowerUp

Sobre el autor