Apple mantendría el M6 en 2 nm N2 y dejaría el salto a N2P para más adelante

Apple estaría valorando una estrategia conservadora pero calculada para el futuro chip M6, destinado a los próximos MacBook Pro OLED rediseñados. Según los últimos informes procedentes de Asia, la compañía no adoptaría de entrada el nodo N2P de 2 nm de TSMC, optando en su lugar por el N2 estándar, el mismo proceso que se espera para los A20 y A20 Pro. La decisión apuntaría a un equilibrio entre coste por oblea, disponibilidad y optimización arquitectónica.

El enfoque encaja con la filosofía reciente de Apple: exprimir al máximo cada nodo mediante mejoras internas en lugar de depender exclusivamente del avance litográfico. Aunque el salto de N2 a N2P existe, las diferencias técnicas serían limitadas, especialmente si se comparan con los beneficios que Apple suele obtener mediante rediseños de CPU, GPU y controladores internos.

N2 frente a N2P: ventajas marginales y costes elevados

De acuerdo con información publicada por China Times, TSMC iniciará la producción en volumen del nodo N2P en la segunda mitad de 2026. Sin embargo, el incremento de rendimiento del N2P frente al N2 sería de apenas un 5% a igual consumo, una mejora que, para Apple, podría no justificar el sobrecoste de fabricación ni los posibles problemas iniciales de rendimiento y capacidad.

En este escenario, solo Qualcomm y MediaTek aparecerían como candidatos claros para adoptar N2P desde el inicio, buscando frecuencias de CPU más altas en sus SoC insignia. Esta estrategia podría permitirles obtener ventaja en benchmarks puntuales, aunque previsiblemente con mayor consumo energético, un terreno donde Apple suele marcar diferencias.

Apple apuesta por arquitectura antes que litografía

La comparación con generaciones anteriores refuerza esta hipótesis. En el caso del A19 Pro, Apple introdujo una revisión profunda de los núcleos de eficiencia, logrando hasta un 29% más de rendimiento con un impacto mínimo en el consumo. Este tipo de mejoras estructurales suele ofrecer ganancias más tangibles que un cambio menor de nodo.

Aplicado al M6, el planteamiento sería similar: mantener el nodo N2, pero introducir mejoras internas sustanciales que eleven el rendimiento global del sistema. Además, Apple habría asegurado más del 50% de la capacidad inicial de N2 de TSMC, reduciendo la presión por migrar rápidamente a N2P para garantizar volumen.

El precedente del M5 y la escalada generacional

El historial reciente también juega a favor de esta decisión. Con el M5, Apple consiguió que su SoC base se situara muy cerca del rendimiento del M1 Ultra, pese a mantener una configuración de núcleos similar a la del M4. Este salto generacional subraya la capacidad de la compañía para redefinir el rendimiento sin cambios radicales de proceso.

Todo apunta a que el M6 seguirá esta línea, apostando por eficiencia, escalabilidad y optimización interna, dejando el nodo N2P para una iteración posterior, cuando su coste y madurez técnica encajen mejor con los objetivos de la plataforma Mac.

En conjunto, la estrategia refuerza una idea recurrente en Apple: el nodo importa, pero la arquitectura manda, y el M6 podría volver a demostrar que no siempre es necesario el proceso más avanzado para liderar en rendimiento por vatio dentro del ecosistema de PC.

Vía: Wccftech

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