AMD podría subir el precio de las Radeon RX 9000 entre un 10% y un 15% durante el tercer trimestre de 2026, según un informe atribuido a Gazlog. La causa estaría en el encarecimiento directo de la VRAM, que volvería a presionar el coste final de las tarjetas gráficas.
La información debe tratarse como rumor, no como decisión oficial comunicada por AMD. Aun así, encaja con la evolución reciente del mercado: la memoria DRAM y NAND sigue bajo presión por la demanda de IA, con subidas de contrato muy agresivas y una oferta cada vez más orientada a servidores.
La VRAM vuelve a golpear el precio de las Radeon RX 9000
El punto crítico está en que las Radeon RX 9000 dependen de una cantidad importante de memoria gráfica. Cuando sube la VRAM, no hablamos de un ajuste menor, sino de un coste que impacta directamente en cada tarjeta vendida, especialmente en modelos con más capacidad.
Ese efecto resulta más delicado para AMD si la subida llega antes a las Radeon. La estrategia de RDNA 4 se ha apoyado mucho en ofrecer mejor relación rendimiento-precio frente a GeForce, por lo que un incremento del 10-15% puede reducir una de sus ventajas principales.
La situación recuerda que el precio de una GPU ya no depende solo del silicio de GPU. El coste de memoria, PCB, alimentación y ensamblaje puede alterar el margen final. En este caso, la VRAM se convierte en el factor que puede romper el equilibrio comercial.
NVIDIA podría ganar margen si mantiene sus precios
El informe apunta a que NVIDIA no habría comunicado subidas inmediatas a sus socios, al menos por ahora. Si esto se mantiene, GeForce RTX 50 podría conservar una percepción de precio más estable frente a Radeon, aunque el mercado de memoria también afecte a NVIDIA.
La lectura comercial es sencilla: no siempre hace falta bajar precios para ganar competitividad. Si AMD encarece Radeon RX 9000 y NVIDIA mantiene RTX 50 sin cambios visibles, muchos compradores pueden interpretar que GeForce ofrece una compra más predecible en plena crisis de memoria.
El precedente de Japón es el aviso más serio para AMD
El problema para AMD es que el mercado ya ha demostrado resistencia clara a precios inflados en RDNA 4. En Japón, las Radeon RX 9000 tuvieron que corregir tarifas tras perder tracción, una señal de que la ventaja precio-rendimiento deja de funcionar cuando el sobrecoste supera lo aceptable para el comprador.
Ese precedente importa porque una subida pensada para proteger margen puede provocar el efecto contrario. Si el usuario percibe que la Radeon ya no compensa frente a una GeForce, la tarjeta puede quedar parada. Para las tiendas, eso se traduce en inventario inmovilizado y descuentos forzados posteriores.
También hay una tensión entre modelos de 16 GB y tarjetas más económicas. Los fabricantes priorizan configuraciones con más VRAM porque dejan más margen, pero muchos usuarios siguen buscando GPU por debajo de 500$. Si la gama media sube demasiado, la demanda puede moverse hacia modelos inferiores o segunda mano.
La crisis de memoria ya condiciona todo el PC gaming
La presión de memoria no afecta solo a GPU. TrendForce apunta a fuertes subidas de DRAM y NAND por la reasignación de capacidad hacia IA, servidores y productos empresariales. Ese movimiento deja al PC de consumo con menos suministro disponible y costes más difíciles de absorber.
Para el usuario, la consecuencia es clara: actualizar un PC gaming puede encarecerse por componentes que antes parecían secundarios. La GPU sigue siendo la pieza central, pero ahora la VRAM integrada condiciona el precio final, la IA compite por el mismo suministro y la gama media pierde margen de compra racional.
AMD puede perder su principal argumento frente a RTX 50
La posible subida del 10-15% llega en un momento delicado para AMD. Las Radeon RX 9000 necesitan competir no solo por rendimiento, sino por valor percibido. Si el precio sube demasiado, la ventaja frente a RTX 50 puede diluirse justo donde más importa.
La conclusión es incómoda: si el rumor se confirma, AMD no afrontará solo un problema de costes, sino de posicionamiento. Las Radeon RX 9000 pueden seguir siendo competitivas técnicamente, pero una subida fuerte por VRAM convertiría una buena alternativa en una compra mucho más difícil de justificar.
Vía: Wccftech










