AMD ha publicado las especificaciones completas y los precios para pedidos de 1.000 unidades de su familia EPYC 9006 “Venice”, formada por 31 procesadores para las plataformas SP7 y SP8. La nueva generación basada en Zen 6 cubrirá configuraciones desde 8 hasta 256 núcleos.
El modelo más avanzado será el EPYC 9996, equipado con 256 núcleos Zen 6c y 512 hilos, mientras que el precio de entrada de la gama partirá de 700 dólares (619€). AMD advierte de que las especificaciones publicadas todavía están sujetas a cambios antes de que todos los modelos lleguen al mercado.
SP7 y SP8 dividen una familia de 31 procesadores
AMD separará Venice entre dos plataformas con rangos de producto diferentes, cubriendo desde servidores relativamente contenidos hasta sistemas con una densidad de núcleos extrema.
- SP7: nueve modelos, desde el EPYC 9556 de 64 núcleos por 8.008 dólares (7.077€) hasta el EPYC 9996 de 256 núcleos.
- SP8: 22 modelos, desde el EPYC 9016 de 8 núcleos por 700 dólares (619€) hasta el EPYC 9746 de 128 núcleos por 11.679 dólares (10.321€).
- EPYC 9996: 256 núcleos Zen 6c, 512 hilos, 2,55 GHz de frecuencia base, hasta 4,1 GHz, 1 GB de caché L3 y 600W de potencia predeterminada, configurable entre 400 y 600W.
- Precio del EPYC 9996: 14.904 dólares (13.171€) en pedidos de 1.000 unidades.
- Disponibilidad prevista: SP7 durante el cuarto trimestre de 2026 y SP8 durante la primera mitad de 2027.
Estos precios corresponden al denominado 1Ku, es decir, pedidos de 1.000 procesadores, por lo que no representan necesariamente lo que terminarán pagando empresas y centros de datos por servidores completos.
El EPYC 9996 alcanza los 256 núcleos sin disparar el precio frente a Turin
El dato más llamativo de la gama está en la densidad alcanzada por el EPYC 9996, que eleva hasta 256 el número de núcleos dentro de un único procesador para servidor.
Su precio se mantiene, además, muy cerca del que tuvo inicialmente el EPYC 9965 de 192 núcleos, situado alrededor de 14.800 dólares (13.079€). Venice aumenta así aproximadamente un 33% el número de núcleos con apenas un 0,7% más de precio de lanzamiento, tomando ambas cifras como referencia.
El coste teórico también baja hasta aproximadamente 58 dólares por núcleo, frente a unos 77 dólares por núcleo del modelo anterior. Eso supone una reducción cercana al 24,5% en coste por núcleo, aunque esta comparación no incorpora diferencias de plataforma, rendimiento por núcleo, consumo ni condiciones comerciales.
Es precisamente ahí donde la generación puede resultar especialmente interesante para virtualización, servicios en la nube y cargas capaces de escalar sobre cientos de hilos, donde aumentar la densidad por socket puede reducir la cantidad de servidores necesaria para alcanzar una determinada capacidad total.
El gigabyte de caché L3 muestra la escala del diseño
El buque insignia incorpora 1 GB completo de caché L3, una cifra que refleja la enorme escala necesaria para mantener alimentados cientos de núcleos.
Una caché tan grande puede ayudar a reducir accesos a memoria principal en cargas con conjuntos de datos reutilizables, aunque su impacto dependerá enormemente del software y de cómo se distribuya el trabajo entre los diferentes chiplets del procesador.
La frecuencia base de 2,55 GHz y el boost de hasta 4,1 GHz muestran además el compromiso habitual de las variantes de alta densidad. Meter más núcleos dentro del mismo socket obliga a equilibrar frecuencias, consumo y temperatura, especialmente cuando todos ellos trabajan simultáneamente.
Por eso, comparar estos modelos únicamente mediante el número de núcleos puede resultar engañoso. Rendimiento por hilo, ancho de banda de memoria, latencias entre chiplets y comportamiento bajo carga sostenida serán determinantes para conocer la mejora real frente a EPYC 9005.
AMD abandona TDP como denominación para esta generación
Otro cambio menos visible está en la terminología. AMD ha dejado de utilizar TDP como etiqueta principal de potencia y pasa a mostrar en la ficha técnica el parámetro Default CPU Power, que puede traducirse como potencia predeterminada de la CPU.
El cambio resulta relevante porque TDP no siempre representa de forma intuitiva el consumo eléctrico real de un procesador, especialmente en plataformas de servidor donde existen amplios márgenes de configuración de potencia.
En el extremo superior, Venice puede trabajar dentro de un intervalo configurado de 400 a 600W, permitiendo a los fabricantes de servidores ajustar el procesador según refrigeración, densidad del sistema y objetivos de eficiencia.
Una CPU con cientos de núcleos funcionando cerca del límite superior exige una infraestructura térmica y eléctrica muy diferente a la de un servidor convencional, por lo que disponer de un margen configurable puede ser tan importante como la potencia máxima anunciada.
SP7 llegará antes que SP8
AMD tiene previsto introducir primero los sistemas SP7 durante el cuarto trimestre de 2026, mientras que la plataforma SP8 se extenderá durante la primera mitad de 2027.
La división permite a la compañía cubrir necesidades de servidor muy diferentes sin concentrar toda Venice alrededor de los procesadores de máxima densidad. La existencia de modelos desde solo ocho núcleos indica que Zen 6 también se utilizará para cargas donde importan más la frecuencia, licencias por núcleo o características de plataforma que acumular el mayor número posible de hilos.
Esta amplitud también explica por qué los precios finales de los servidores pueden alejarse enormemente de las cifras publicadas por AMD. Memoria, almacenamiento, red, refrigeración, garantías y configuraciones personalizadas pueden superar con facilidad el coste del propio procesador.
Venice aumenta la presión en el mercado de CPU para servidores
AMD ya ha asegurado anteriormente que EPYC Venice puede superar ampliamente a Vera de NVIDIA en determinadas cargas, aunque esas comparaciones proceden de la propia compañía y necesitarán validación independiente cuando ambos productos estén disponibles.
Lo que sí muestran las especificaciones publicadas es un salto importante en densidad, manteniendo precios similares a la generación anterior en el extremo superior. Esa combinación puede resultar especialmente agresiva en centros de datos donde el coste por núcleo y por rack tiene un peso directo sobre la inversión total.
Con 31 procesadores repartidos entre SP7 y SP8, Venice no se limita, por tanto, a un único modelo extremo. AMD prepara una gama suficientemente amplia para atacar desde configuraciones relativamente pequeñas hasta servidores de 256 núcleos, dejando ahora pendiente comprobar cuánto aporta Zen 6 en rendimiento y eficiencia cuando los primeros sistemas lleguen al mercado.
Vía: TechPowerUp












