Amazfit ha lanzado globalmente el T-Rex Dual Solar, su nuevo smartwatch premium para actividades al aire libre y el primer modelo de la compañía capaz de captar energía solar tanto desde la pantalla como desde la parte trasera. Según recoge Notebookcheck, llega con panel AMOLED de 1,32 pulgadas y hasta 3.000 nits, cristal de zafiro, titanio de grado 5 y una batería de 660 mAh.
El reloj parte de 649,90€ en Europa y promete hasta 25 días de autonomía con un uso típico, cifra que puede aumentar hasta 34 días mediante el panel solar frontal o 51 días utilizando la superficie fotovoltaica trasera bajo las condiciones establecidas por Amazfit. Los llamativos 180 días anunciados corresponden a un escenario mucho más específico: el modo GNSS Outdoor Extreme combinado con carga solar trasera.
Dos superficies solares para prolongar una batería de 660 mAh
La principal diferencia del T-Rex Dual Solar está en su sistema Dual-Sided Solar Charging. La superficie frontal puede captar energía a través de la pantalla, mientras la parte posterior utiliza una cubierta de vitrocerámica preparada también para actuar como zona fotovoltaica. Amazfit lo presenta como el primer smartwatch AMOLED con carga solar por ambos lados.
Sin ayuda solar, los 660 mAh proporcionan hasta 25 días de uso típico. Si el reloj recibe diariamente tres horas de luz a 50.000 lux mediante la superficie frontal, la estimación sube hasta 34 días; exponiendo en las mismas condiciones la parte trasera, alcanza 51 días.
La diferencia entre ambos métodos tiene sentido por la superficie útil disponible y por cómo está diseñada cada zona de captación. Sin embargo, utilizar regularmente el panel trasero implica quitarse el reloj y orientarlo hacia la luz, mientras la captación frontal puede producirse durante el uso normal. Por tanto, los 51 días representan una posibilidad técnica más que un escenario completamente transparente para el usuario.
Amazfit también aclara algo importante en la letra pequeña: la energía solar prolonga la autonomía reduciendo el ritmo de descarga, pero no sustituye la carga convencional. Además, el sistema puede detenerse si la temperatura supera determinados límites o cuando la batería está cerca de llenarse.
Los 180 días pertenecen a un modo de uso extremadamente restringido
El dato más espectacular aparece en GNSS Outdoor Extreme Mode. Sin aporte solar, Amazfit anuncia 40 días; con tres horas diarias a 50.000 lux sobre el panel frontal sube a 47 días y utilizando el trasero alcanza hasta 180 días.
Pero este modo está muy lejos del funcionamiento habitual de un smartwatch. Según las condiciones de prueba de Amazfit, el GPS obtiene una posición una vez por hora, la pantalla se activa al levantar la muñeca solo 12 veces al día, la brújula se utiliza cinco veces y la linterna una vez.
Existe incluso un modo reloj que llega a 55 días sin energía solar, 92 días con el panel frontal y hasta 424 días con el trasero, aunque de nuevo hablamos de una configuración extremadamente limitada. Las cifras demuestran el potencial del sistema fotovoltaico, pero no deben confundirse con la autonomía que puede esperar alguien utilizando continuamente mapas, GPS, notificaciones y monitorización deportiva.
En un escenario intensivo más representativo, Amazfit declara 13 días de autonomía, que aumentan hasta 15 con solar frontal o 18 con el panel trasero bajo las mismas tres horas diarias a 50.000 lux. Esa comparación ayuda a dimensionar mejor cuánto puede aportar realmente la carga solar cuando se mantienen activas más funciones.
AMOLED de 3.000 nits con cristal de zafiro y titanio de grado 5
La pantalla es un AMOLED de 1,32 pulgadas con brillo máximo de 3.000 nits, la misma cifra que Amazfit utiliza en otros modelos premium recientes. El panel queda protegido mediante cristal de zafiro, mientras bisel y botones utilizan titanio de grado 5 y la estructura combina polímero reforzado, titanio y vitrocerámica.
Los 3.000 nits tampoco son permanentes. Amazfit especifica que este nivel máximo no está disponible en el modo de baja temperatura ni cuando la batería cae por debajo del 30%, y depende además de que el brillo automático determine que las condiciones ambientales lo requieren.
El reloj tiene un diámetro de 51,4 mm, por lo que su planteamiento es claramente el de un modelo grande para actividades al aire libre. La resistencia alcanza 10 ATM, incorpora certificaciones de durabilidad de grado militar y mantiene funciones esenciales a temperaturas de hasta -30°C.
GPS de doble banda, mapas sin conexión y más de 180 deportes
Amazfit equipa el T-Rex Dual Solar con posicionamiento de doble banda y compatibilidad con seis sistemas de satélites, acompañado por mapas base precargados y mapas topográficos y de estaciones de esquí descargables. También incorpora navegación giro a giro, búsqueda de puntos de interés, planificación de rutas y recálculo automático cuando el usuario se desvía.
En modo GPS de máxima precisión alcanza hasta 41 horas, aumentando a 47 horas con aporte solar frontal continuo a 50.000 lux. Además, dispone de modos específicos para trail running en los que la autonomía varía considerablemente dependiendo del brillo, AOD, navegación y avisos de voz utilizados.
La parte deportiva incluye más de 180 modos, herramientas de entrenamiento híbrido, carga de entrenamiento, VO₂ Max, tiempos de recuperación y sincronización con servicios como TrainingPeaks, Runna, Intervals.icu y Strava. El sensor BioTracker 6.0 PPG se encarga de las principales métricas biométricas.
649,90€ lo colocan directamente en la gama premium
El Amazfit T-Rex Dual Solar cuesta 649,90€ en Europa, situándose por encima del T-Rex Ultra 2 de 549,90€ y del T-Rex 3 Pro de 399,90€. Los pedidos europeos comenzarán a enviarse previsiblemente a mediados de octubre.
Ese precio deja claro que la carga solar doble no pretende simplemente ampliar la autonomía de un smartwatch convencional. Amazfit está posicionando el T-Rex Dual Solar como producto especializado para largas actividades lejos de una toma de corriente, combinando materiales premium, navegación avanzada y una arquitectura diseñada alrededor del aprovechamiento energético.
La ventaja real dependerá mucho del tipo de usuario. Para alguien que lleve siempre el reloj puesto, el panel frontal es la forma más natural de recuperar energía, mientras que sacar partido al trasero exige dejarlo expuesto a la luz. Es precisamente esa diferencia la que hace que los 34 días resulten probablemente más representativos que los 51 o los llamativos 180 días.
Vía: NotebookCheck















