Un usuario ha conseguido que una NVIDIA GeForce RTX 5070 Ti funcione a 0,67V con una frecuencia cercana a 1.900 MHz, registrando un consumo máximo de 142,8W frente a los 300W de TGP de esta tarjeta gráfica. La configuración también permitió mantener una temperatura máxima de 47,8 °C en la GPU y 51,8 °C en el hotspot, según los datos publicados.
El experimento fue compartido en Reddit por u/Most_Cicada3939 y posteriormente recogido por Wccftech, que destaca la reducción del consumo mediante mVolt+ Extreme v0.47.2. Sin embargo, el usuario no ha publicado benchmarks ni pruebas prolongadas de estabilidad, por lo que todavía no puede determinarse cuánto rendimiento pierde la tarjeta ni si los ajustes resultan adecuados para un uso continuado.
Una RTX 5070 Ti alcanza 0,669V con su frecuencia limitada a 1.897 MHz
El usuario realizó las modificaciones utilizando mVolt+ Extreme v0.47.2, una herramienta que permite ajustar diferentes parámetros de funcionamiento de la GPU. La configuración incluye un offset de voltaje de -145 mV y un offset de frecuencia de +300 MHz, aunque el reloj del núcleo quedó limitado a 1.897 MHz, tanto en su valor mínimo como máximo.
La captura muestra una frecuencia instantánea de 1.900 MHz con una tensión de 0,669V, utilizando los drivers GeForce 621.01. El equipo estaba equipado con un AMD Ryzen 7 5800XT, mientras que la tarjeta gráfica funcionaba mediante una conexión PCIe 4.0 x16. No se ha identificado el ensamblador ni el sistema de refrigeración utilizado.
Un detalle importante es que el offset positivo de 300 MHz no significa que la GPU esté funcionando por encima de sus frecuencias originales. La RTX 5070 Ti tiene una frecuencia Boost de referencia de aproximadamente 2.450 MHz, considerablemente superior a los 1.897 MHz registrados. Por tanto, la reducción de voltaje viene acompañada de una limitación considerable de frecuencia, aunque todavía no sabemos cómo afecta a los FPS.
El consumo máximo cae hasta 142,8W con un hotspot de 51,8 °C
Los registros de HWMonitor muestran un consumo máximo de 142,8W para toda la tarjeta gráfica, mientras que el conector de alimentación 12V-2×6 alcanzó aproximadamente 138,6W. La utilización de la GPU llegó al 98%, una cifra que indica un nivel elevado de actividad durante algún momento de la monitorización, aunque no permite identificar la carga exacta utilizada.
Si se comparan los 142,8W registrados con los 300W de TGP de referencia, la diferencia alcanza aproximadamente el 52,4%. Sin embargo, este porcentaje no demuestra una reducción real del consumo del 52% frente a la configuración original, porque no se han presentado mediciones de la misma tarjeta ejecutando exactamente la misma carga antes y después del undervolt.
Esta distinción resulta fundamental. Los 300W representan la potencia nominal de referencia, no el consumo constante de la GPU en cualquier videojuego. Una tarjeta gráfica puede utilizar bastante menos energía dependiendo de la carga, la resolución y los FPS. Para medir correctamente la eficiencia del ajuste sería necesario comparar consumo y rendimiento bajo condiciones idénticas.
Las temperaturas registradas también fueron reducidas: 47,8 °C para el núcleo, 51,8 °C en el hotspot y 56 °C en la memoria gráfica. Los ventiladores alcanzaron aproximadamente 2.300 RPM, mientras que la frecuencia de memoria permaneció sin modificaciones, con una lectura máxima de 17.501 MHz. Estas cifras describen el comportamiento observado, pero no permiten establecer cómo respondería la GPU durante varias horas de juego.
Además, la captura de mVolt+ muestra un consumo instantáneo de apenas 40W y una temperatura de 38,5 °C, pero esos valores corresponden aparentemente a un momento de baja carga. Por tanto, no deben confundirse con las mediciones máximas almacenadas por HWMonitor, que corresponden a diferentes instantes de la sesión.
Sin benchmarks no puede confirmarse la estabilidad ni la pérdida de FPS
El principal problema del experimento es la ausencia de pruebas de rendimiento que permitan comprobar la estabilidad del undervolt a 0,67V. El usuario señala que el rendimiento no fue tan malo como esperaba, dependiendo del videojuego utilizado, pero no proporciona resultados comparativos, tasas de FPS ni información sobre la duración de las pruebas.
Una configuración de undervolt puede funcionar correctamente en determinadas escenas y presentar bloqueos, errores gráficos o cierres del driver cuando cambia la carga de trabajo. Los requisitos de tensión también varían entre unidades del mismo modelo, por lo que alcanzar 0,67V en una RTX 5070 Ti no garantiza que otras tarjetas puedan reproducir ese comportamiento.
La frecuencia es otro factor que debe tenerse en cuenta. Reducir el reloj de aproximadamente 2.450 a 1.900 MHz puede afectar considerablemente al rendimiento, especialmente en escenarios limitados por la GPU. Sin mediciones comparativas, no existe base para afirmar que la pérdida de FPS sea pequeña ni que el resultado proporcione una mejora real de eficiencia en todos los videojuegos.
Como referencia, Wccftech recuerda una prueba propia con una GeForce RTX 4090 para portátiles, donde consiguió utilizar 0,725V a 1.850 MHz, manteniendo la frecuencia de memoria original. Sin embargo, se trata de una GPU diferente, con límites de potencia y características propias, por lo que sus resultados no permiten validar directamente el experimento realizado con la RTX 5070 Ti de escritorio.
El undervolt extremo puede resultar interesante para equipos compactos
Este tipo de ajustes puede tener aplicaciones en ordenadores compactos SFF (Small Form Factor), donde el espacio disponible para la refrigeración y la ventilación es limitado. Reducir la potencia disipada permite disminuir la carga térmica del sistema, aunque la mejora dependerá de la refrigeración instalada y del rendimiento que se esté dispuesto a sacrificar.
Sin embargo, el tamaño físico de las RTX 5070 Ti personalizadas también puede dificultar su instalación en cajas pequeñas, independientemente de su consumo. Además, para valorar la utilidad de una configuración tan restrictiva sería necesario conocer los FPS obtenidos por vatio consumido, una medición más representativa que comparar únicamente la potencia registrada con el TGP nominal.
Por ahora, los 142,8W y los 51,8 °C de hotspot constituyen resultados de monitorización publicados por un usuario, no una validación completa de estabilidad. El experimento demuestra hasta dónde se puede intentar reducir la tensión de una GPU moderna, pero sin benchmarks y pruebas prolongadas no es posible determinar si este undervolt extremo ofrece un equilibrio razonable entre consumo, temperatura y rendimiento.
Vía: Wccftech













