Thermaltake ha dado a conocer el OB360 AIO Liquid Cooler, un sistema de refrigeración líquida de 360 mm que incorpora tres ventiladores PWM de 120 mm integrados en un único marco. El fabricante anuncia una capacidad de disipación de hasta 360W y apuesta por un diseño completamente negro, sin iluminación RGB, con acabados texturizados de inspiración industrial.
El nuevo modelo combina un radiador de 27 mm de grosor, una bomba PWM regulable entre 1.500 y 2.500 RPM y una base de contacto de cobre. Su principal diferencia frente a muchos sistemas AIO convencionales se encuentra en la estructura unificada de los ventiladores, diseñada para simplificar la instalación y reducir el cableado dentro del ordenador.
Tres ventiladores de 120 mm integrados en un único marco de 360 mm
El Thermaltake OB360 utiliza un módulo que reúne tres ventiladores de alta presión estática en una sola estructura, evitando que el usuario tenga que colocarlos individualmente sobre el radiador. Esta solución permite instalar el conjunto como una única pieza y facilita su alineación durante el montaje.
Otra ventaja del diseño es la reducción de conexiones y cables visibles en el interior del equipo, especialmente frente a configuraciones con tres ventiladores independientes. El fabricante busca simplificar la organización del sistema de refrigeración, un aspecto que puede resultar interesante en cajas con espacio limitado para gestionar el cableado.
Sin embargo, la integración de los ventiladores también plantea diferencias respecto a los diseños tradicionales. En un sistema convencional es sencillo sustituir una unidad de manera independiente, mientras que Thermaltake no especifica en su anuncio si el OB360 permitirá realizar esa operación o requerirá reemplazar el módulo completo.
Hasta 360W de capacidad térmica con ventiladores PWM de 2.000 RPM
En cuanto a especificaciones, cada ventilador puede alcanzar un flujo de aire de 53,9 CFM y una presión estática de 2,36 mm-H₂O, con velocidades regulables entre 500 y 2.000 RPM. Thermaltake declara además un nivel sonoro máximo de 32,3 dB(A), aunque no proporciona resultados comparativos frente a otros sistemas de refrigeración.
La presión estática resulta especialmente importante en este tipo de productos porque el aire debe atravesar las aletas del radiador, que presentan una resistencia superior a la de una abertura convencional. Una presión adecuada ayuda a mantener el flujo de aire, aunque el rendimiento térmico final también depende del diseño del radiador y de la velocidad de los ventiladores.
La regulación PWM permite ajustar automáticamente las revoluciones según la carga del procesador. En situaciones de baja actividad, los ventiladores pueden funcionar a velocidades reducidas para limitar el ruido, mientras que las cargas intensivas requieren aumentar el flujo de aire. El comportamiento acústico real dependerá de las curvas configuradas y de las condiciones de instalación.
El radiador incorpora un cuerpo de 27 mm de grosor y una cámara de cobre reforzada de 20 mm, según la descripción del fabricante. Esta construcción busca combinar capacidad de disipación y un perfil relativamente compacto, aunque el espacio necesario para instalar el conjunto también dependerá del grosor de los ventiladores y de la distribución interna de la caja.
Por su parte, la bomba funciona entre 1.500 y 2.500 RPM mediante control PWM y utiliza una base de cobre para transferir el calor desde el procesador al líquido refrigerante. La regulación de la bomba y los ventiladores ofrece margen para ajustar el equilibrio entre temperaturas y ruido, pero Thermaltake no ha publicado mediciones que permitan cuantificar sus ventajas.
El fabricante atribuye al OB360 una capacidad de disipación de hasta 360W TDP, una cifra que lo orienta hacia procesadores con consumos elevados. No obstante, este valor no garantiza unas temperaturas concretas, ya que intervienen factores como la temperatura ambiente, el flujo de aire de la caja y la concentración de calor en el encapsulado de cada CPU.
Diseño industrial completamente negro y sin iluminación RGB
En el apartado estético, Thermaltake ha optado por eliminar cualquier sistema de iluminación RGB. El bloque de refrigeración presenta ranuras diagonales texturizadas, mientras que el marco de los ventiladores incorpora detalles en relieve que mantienen una apariencia uniforme entre ambos componentes.
Esta propuesta está orientada a configuraciones minimalistas o equipos donde se prioriza una estética discreta, sin depender de controladores de iluminación ni de programas adicionales para gestionar efectos luminosos. Su acabado negro también facilita combinarlo con otros componentes de apariencia similar.
Por ahora, Thermaltake no ha comunicado en la nota de prensa el precio ni una fecha concreta de disponibilidad en España. El OB360 destaca por su montaje simplificado y sus especificaciones de refrigeración, aunque su competitividad frente a otros AIO de 360 mm dependerá de las temperaturas, el ruido real y el precio de venta, aspectos que todavía necesitan pruebas independientes.
Vía: TechPowerUp













