Windows 11 26H2 baja a 2,5 GB de RAM en reposo tras una instalación modificada

Windows 11 26H2 baja a 2,5 GB de RAM en reposo tras una instalación modificada

Un usuario ha mostrado una instalación de Windows 11 26H2 utilizando solo 2,5 GB de RAM en reposo, aproximadamente un 16% de los 15,9 GB disponibles en su equipo. El sistema dispone de 16 GB de memoria DDR4-2133, una capacidad todavía suficiente para uso general, aunque cada vez más ajustada para cargas modernas exigentes.

El resultado llama la atención porque algunos equipos convencionales consumen bastante más memoria nada más arrancar, pero existe un matiz fundamental: Rufus no elimina por sí mismo el software preinstalado de Windows 11. El propio usuario habla de retirar componentes innecesarios y utilizar otra versión antes de aplicar 26H2, por lo que probablemente estamos ante una instalación modificada o aligerada.

Windows 11 26H2 aparece utilizando solo 2,5 GB de RAM

La captura compartida muestra 2,5 GB de memoria en uso sobre 15,9 GB disponibles, con el sistema prácticamente en reposo. Alcanzar ese nivel en Windows 11 resulta llamativo, especialmente frente a instalaciones cargadas de aplicaciones de inicio, servicios adicionales, utilidades del fabricante o programas residentes.

Sin embargo, la cantidad de RAM ocupada en reposo no mide por sí sola el rendimiento del sistema. Windows utiliza memoria libre para caché y puede liberarla cuando una aplicación la necesita, por lo que un consumo mayor no significa necesariamente que exista un problema o que toda esa memoria esté siendo desperdiciada.

Lo interesante del caso es comprobar cuánto puede reducirse la huella base de Windows 11 cuando se eliminan procesos y componentes adicionales. Con 16 GB instalados, liberar varios gigabytes proporciona más margen para navegadores, juegos o aplicaciones pesadas antes de que el sistema tenga que recurrir con mayor frecuencia al archivo de paginación.

Rufus no es el responsable directo de eliminar el bloatware

Rufus permite crear medios USB de instalación de Windows 11 y ofrece opciones para evitar determinados requisitos durante la instalación, como las comprobaciones relacionadas con TPM o Secure Boot. También puede simplificar aspectos del proceso inicial, pero no funciona como una herramienta automática de eliminación de componentes de Windows.

Por tanto, atribuir los 2,5 GB de consumo directamente a Rufus sería incorrecto. Las palabras del usuario indican que primero eliminó software innecesario, instaló una versión diferente y posteriormente aplicó Windows 11 26H2. Podría haberse utilizado una imagen modificada, una instalación personalizada o herramientas adicionales de reducción, aunque no existe información suficiente para determinar exactamente cuál.

Windows 11 26H2 también parece reducir el consumo en instalaciones normales

El caso coincide con otros informes recientes sobre menor utilización de memoria después de actualizar a Windows 11 26H2. Algunos usuarios con 16, 32 o 48 GB han observado reducciones de entre aproximadamente 1,5 y 3 GB después del arranque, aunque los resultados varían considerablemente entre sistemas.

Microsoft no presenta oficialmente una reducción concreta de RAM como característica de 26H2, por lo que tampoco puede atribuirse cada diferencia directamente al paquete de actualización. Aplicaciones de inicio, caché, controladores, servicios, actualizaciones acumulativas y funciones desplegadas gradualmente pueden modificar notablemente una medición realizada justo después de arrancar.

La propia versión 26H2 reúne además optimizaciones desarrolladas durante los últimos meses alrededor de la interfaz, la gestión de memoria y diferentes componentes de Windows. Eso puede explicar por qué algunos equipos perciben simultáneamente menos consumo y una respuesta más rápida, aunque todavía faltan comparativas controladas en un conjunto amplio de hardware.

Precisamente por ello, los 2,5 GB registrados en este equipo no deberían utilizarse como consumo típico de Windows 11 26H2. Es un ejemplo de hasta dónde puede reducirse una instalación muy ajustada, no una cifra que deba esperarse automáticamente después de instalar la actualización.

16 GB siguen ofreciendo bastante margen si el sistema parte de 2,5 GB

Con 13 GB aproximadamente libres antes de comenzar una carga importante, un PC con 16 GB dispone de mucho más margen que otro cuyo sistema y aplicaciones residentes consuman siete u ocho gigabytes nada más iniciar sesión. Esto puede retrasar considerablemente el momento en que Windows necesita comprimir memoria o recurrir al almacenamiento.

Eso no convierte a 16 GB en una cantidad holgada para cualquier uso en 2026. Navegadores con muchas pestañas, edición, máquinas virtuales, juegos modernos o herramientas de IA pueden consumir rápidamente varios gigabytes adicionales. Tampoco es el mínimo oficial de Windows 11, que es inferior, aunque 16 GB sí se han convertido en una referencia mucho más razonable para un equipo actual.

El verdadero beneficio de reducir procesos residentes consiste en dejar memoria disponible para las aplicaciones que realmente utiliza el usuario, no simplemente conseguir un porcentaje pequeño en el Administrador de tareas. Una instalación excesivamente recortada también puede perder funciones, servicios o compatibilidad, de modo que optimizar no debería equivaler automáticamente a eliminar todo lo posible.

El resultado demuestra cuánto influye el software instalado

Comparar este sistema con un portátil comercial cargado de utilidades del fabricante tampoco sería completamente justo. Dos equipos con los mismos 16 GB de RAM pueden mostrar consumos en reposo radicalmente diferentes dependiendo de antivirus adicionales, aplicaciones de sincronización, launchers, telemetría, servicios OEM o programas configurados para arrancar con Windows.

La captura demuestra que Windows 11 puede funcionar con una huella de memoria bastante reducida, pero no prueba que Rufus haya conseguido por sí mismo esa optimización ni que una instalación estándar de 26H2 vaya a reproducirla. Para saber cuánto aporta realmente cada cambio, haría falta comparar la misma máquina antes y después, manteniendo idénticos programas, servicios y configuración.

Vía: Wccftech

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