GameStop ha aplicado una fuerte subida al precio de la PS5 Pro usada en Estados Unidos, con unidades digitales que alcanzan 1.399,99 dólares y configuraciones con lector que llegan hasta 1.499,99 dólares. El cambio resulta especialmente llamativo porque Sony mantiene el precio oficial de una PS5 Pro nueva en 899,99 dólares.
La modificación apareció inicialmente mediante una comunicación interna filtrada por empleados de GameStop, donde la propia cadena advertía de que las consolas usadas pasarían deliberadamente a costar más que las nuevas. Las nuevas cantidades ya han comenzado a aparecer durante este 6 de octubre, coincidiendo con una disponibilidad muy limitada de PS5 Pro y con Grand Theft Auto VI a poco más de un mes de su lanzamiento.
GameStop llega a pedir 1.499,99 dólares por una PS5 Pro usada
La documentación interna recoge ocho SKU diferentes de PS5 Pro de segunda mano, incluidos modelos digitales, unidades entregadas con lector de discos y diferentes ediciones. En este caso sí resulta especialmente útil agrupar los cambios en una tabla, ya que permite ver de un vistazo tanto el precio de reventa como el valor de intercambio establecido por GameStop.
| SKU | Modelo | Precio de venta | Valor de intercambio |
|---|---|---|---|
| 416576 | PS5 Pro Digital White usada | 1.399,99 dólares | 800 dólares |
| 417018 | PS5 Pro Physical White usada | 1.499,99 dólares | 850 dólares |
| 419135 | PS5 Pro Physical 30th Anniversary usada | 1.499,99 dólares | 850 dólares |
| 451741 | PS5 Pro Physical Wolverine Adamantium usada | 1.499,99 dólares | 850 dólares |
| 451795 | PS5 Pro Physical Wolverine Yellow usada | 1.499,99 dólares | 850 dólares |
| 451737 | PS5 Pro Digital Wolverine Adamantium usada | 1.399,99 dólares | 800 dólares |
| 451787 | PS5 Pro Digital Wolverine Yellow usada | 1.399,99 dólares | 800 dólares |
| 419130 | PS5 Pro Digital 30th Anniversary usada | 1.399,99 dólares | 800 dólares |
La denominación «Physical» utilizada internamente por GameStop no significa que Sony comercialice una PS5 Pro diferente con lector integrado de fábrica. La consola se lanzó sin unidad óptica y admite el lector extraíble de PS5, por lo que estos SKU corresponden a unidades recibidas por GameStop con el lector instalado.
También resulta significativo comparar los precios de venta con los valores de intercambio. Entre ambas cantidades aparece una diferencia de hasta 649,99 dólares antes de considerar reacondicionamiento, logística, garantía o cualquier otro coste asociado. GameStop está trasladando así al mercado de segunda mano la escasez actual y la prima que están alcanzando estas consolas.
Una PS5 Pro digital usada cuesta un 56% más que una nueva
El caso más llamativo ni siquiera necesita recurrir a una edición limitada. La PS5 Pro digital usada de 1.399,99 dólares se sitúa aproximadamente un 56% por encima del precio oficial estadounidense de una PS5 Pro nueva, establecido actualmente en 899,99 dólares (800€).
GameStop habría dejado claro internamente que esta anomalía es intencionada y no un error de precio. La cadena también comunicó que su Product Replacement Plan, el programa PRP de sustitución de productos, quedaría temporalmente fuera de estas consolas después del cambio, aunque existe intención de volver a habilitarlo.
Que un producto usado supere ampliamente el precio recomendado de uno nuevo solamente tiene sentido cuando el producto nuevo resulta extremadamente difícil de encontrar. La referencia oficial de Sony continúa existiendo, pero sirve de poco para un comprador si las unidades disponibles desaparecen rápidamente y el mercado secundario es la alternativa inmediata.
Ahí GameStop está actuando más como un participante del mercado de reventa que como un comercio tradicional de hardware nuevo. En lugar de mantener el precio usado por debajo del producto oficial, está ajustando su inventario a lo que considera que los compradores están dispuestos a pagar ante una oferta insuficiente.
La PS5 Pro ha pasado de 699,99 a 899,99 dólares en menos de dos años
La evolución resulta todavía más llamativa al recordar que PS5 Pro debutó en noviembre de 2024 por 699,99 dólares. Ya era una cantidad elevada para una consola vendida sin lector de discos, aunque incorporaba un SSD de 2 TB, una GPU mejorada, trazado de rayos más potente y la tecnología de reconstrucción PSSR.
Sony elevó posteriormente su precio estadounidense hasta 749,99 dólares en agosto de 2025. En abril de 2026 llegó otra subida mucho mayor, llevando finalmente la consola hasta los actuales 899,99 dólares.
Esto supone un incremento oficial de aproximadamente 28,6% respecto al lanzamiento, sin que estemos hablando de una nueva generación de hardware. La inflación de costes de componentes, especialmente memoria y almacenamiento, ha alterado una dinámica histórica del mercado de consolas donde el hardware normalmente tendía a abaratarse conforme avanzaba su vida comercial.
La presión del mercado de memoria ha sido especialmente importante durante 2026. La demanda procedente de infraestructura de inteligencia artificial y centros de datos ha reducido la disponibilidad de determinadas memorias para electrónica de consumo, mientras los fabricantes priorizan productos de mayor margen destinados al mercado profesional.
GTA VI está añadiendo presión justo antes de su lanzamiento
A esta situación se suma Grand Theft Auto VI, cuyo lanzamiento está fijado oficialmente para el 19 de noviembre de 2026 en PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Rockstar promociona además la versión de PlayStation como una de las plataformas principales para el estreno, elevando el interés por adquirir una consola antes de esa fecha.
No existe una confirmación oficial que permita atribuir toda la escasez de PS5 Pro exclusivamente a GTA VI, pero el momento resulta difícil de ignorar. A medida que se acerca uno de los lanzamientos más importantes de la generación, compradores que habían aplazado el salto a una consola actual tienen un incentivo mucho mayor para hacerlo ahora.
PS5 Pro ocupa además una posición particular porque es el modelo PlayStation más potente disponible para ejecutar GTA VI en el lanzamiento. Eso no implica que sea necesaria para jugar, ya que el título también llegará a la PS5 convencional, pero sí puede concentrar demanda entre quienes buscan la mejor experiencia posible dentro del ecosistema de Sony.
El mercado de segunda mano está rompiendo una regla histórica de las consolas
Lo extraordinario del caso no es únicamente que GameStop haya incrementado sus precios. Una PS5 Pro digital usada cuesta ahora prácticamente el doble que una unidad nueva en el lanzamiento de 2024, pese a haber transcurrido casi dos años desde entonces.
Esta situación invierte la lógica tradicional del hardware de consola: primero llegaba un producto caro, la fabricación maduraba y posteriormente aparecían revisiones o reducciones de precio. Ahora confluyen costes elevados de componentes, oferta limitada y una demanda excepcionalmente fuerte, provocando que incluso una unidad usada pueda apreciarse.
Eso no significa que 1.399,99 dólares representen el valor intrínseco de una PS5 Pro. Es un precio provocado por unas condiciones de disponibilidad extraordinarias. Si Sony consigue normalizar el suministro, la prima de segunda mano puede desaparecer con rapidez, dejando estos precios actuales como una fotografía muy particular del mercado previo al lanzamiento de GTA VI.
Vía: Wccftech










