Una PlayStation 5 con jailbreak ya puede ejecutar juegos de la Xbox original mediante XPSemu Alpha 1, un nuevo proyecto desarrollado por ZiZc3 a partir del emulador de código abierto xemu. El port funciona como aplicación nativa de PS5 y ya permite arrancar títulos como Halo 2, Forza Motorsport, Fable: The Lost Chapters y Crash Bandicoot: The Wrath of Cortex.
Las primeras pruebas muestran resultados muy diferentes dependiendo del juego. Halo 2 mantiene sus 30 FPS originales, mientras un parche comunitario de 60 FPS permite alcanzar entre 51 y 60 FPS durante la secuencia inicial. El principal obstáculo no está en la GPU de PS5, sino en la emulación de la CPU de Xbox, que puede mantener prácticamente saturado uno de los hilos disponibles.
Halo 2 ya mantiene los 30 FPS originales
XPSemu está construido sobre xemu 0.8.136 y traslada a PS5 prácticamente toda la máquina virtual necesaria para reproducir una Xbox original. La CPU se ejecuta mediante QEMU TCG JIT, mientras la GPU NV2A de Microsoft se emula utilizando el renderizador Vulkan de xemu sobre RADV, el controlador Vulkan abierto adaptado a PS5.
El resultado más sólido corresponde por ahora a Halo 2, que mantiene 30 FPS con el juego sin modificar. Al aplicar el parche comunitario para eliminar el límite original, el desarrollador registra entre 51 y 60 FPS durante la introducción y aproximadamente entre 36 y 50 FPS durante el juego, demostrando que el emulador todavía tiene margen de optimización antes de mantener 60 FPS constantes.
También funciona correctamente Crash Bandicoot: The Wrath of Cortex, que el desarrollador clasifica directamente como una experiencia fluida. Esto demuestra que Alpha 1 ya puede ofrecer resultados plenamente utilizables cuando la carga de emulación sobre la CPU no resulta especialmente elevada.
Forza Motorsport y Fable revelan el verdadero límite de PS5
Los resultados empeoran considerablemente con cargas más exigentes. Forza Motorsport mantiene sus 30 FPS en menús e introducciones, pero cae hasta aproximadamente 15-21 FPS durante las carreras, donde la simulación y otros procesos dependientes de CPU aumentan considerablemente el trabajo necesario.
Algo parecido ocurre con Fable: The Lost Chapters. Muchas zonas funcionan entre 22 y 30 FPS, pero las escenas más pesadas pueden reducir el rendimiento hasta 10-20 FPS. Aun así, existe una evolución importante: las primeras versiones internas de XPSemu ejecutaban la introducción de Fable alrededor de 7 FPS y las optimizaciones posteriores la elevaron hasta 23-30 FPS.
Estas diferencias permiten identificar con bastante claridad el problema. El desarrollador señala que el hilo encargado de emular la CPU de Xbox permanece entre un 85% y un 97% de utilización, mientras la GPU de PS5 pasa buena parte del tiempo con capacidad disponible. No estamos, por tanto, ante una falta de potencia gráfica.
La Xbox original utilizaba un procesador x86 de un único núcleo, pero reproducir su comportamiento requiere traducir dinámicamente las instrucciones mediante QEMU, añadiendo una carga que no puede distribuirse libremente entre todos los núcleos de PS5. Los núcleos Zen 2 a 3,5 GHz de la consola ofrecen potencia de sobra para muchas tareas, pero el rendimiento por hilo sigue siendo determinante en este tipo de emulación.
La GPU tiene tanta capacidad libre que puede multiplicarse la resolución por cuatro
La mejor demostración del desequilibrio entre CPU y GPU aparece al aumentar la resolución interna. XPSemu permite escalar desde 1x, correspondiente aproximadamente a los 480p originales, hasta 4x, y el desarrollador afirma que elevarla a 3x o 4x apenas modifica el rendimiento en muchos juegos.
Esto ocurre porque la GPU de PS5 no es actualmente el cuello de botella. Mientras el procesador intenta mantener el ritmo de la CPU emulada, el hardware gráfico dispone de margen suficiente para renderizar muchos más píxeles sin que disminuyan significativamente los FPS.
Por la misma razón, tecnologías tradicionales de reconstrucción como FSR no solucionarían las caídas de rendimiento provocadas por la CPU. Reducir la carga gráfica aporta poco cuando es otro componente el que determina cuánto tarda cada fotograma en completarse.
XPSemu todavía tiene importantes limitaciones propias de una Alpha
La versión actual está restringida a los 64 MB de memoria de la Xbox original y todavía no permite utilizar el modo de 128 MB presente en determinados kits de desarrollo. Tampoco incluye estados de guardado, aunque los juegos sí pueden almacenar partidas normalmente dentro de la imagen del disco duro virtual.
La emulación del DSP de audio está desactivada por defecto porque genera una penalización especialmente elevada. Activarla puede provocar ralentizaciones severas en juegos como Halo 2 y Forza Motorsport, por lo que XPSemu utiliza actualmente una configuración destinada a priorizar el rendimiento.
Los juegos deben estar además en formato XISO y almacenados en la propia consola, ya que XPSemu no permite arrancarlos directamente desde discos. El proyecto tampoco distribuye BIOS, ROM MCPX, imágenes de disco duro ni contenido propiedad de Microsoft, por lo que estos archivos deben proceder del hardware y juegos del propio usuario.
Para ejecutarlo se necesita una PS5 compatible con homebrew y jailbreak, junto con los componentes adicionales requeridos por XPSemu. El proyecto cita actualmente compatibilidad con sistemas modificables hasta el firmware 13.60, mientras que versiones posteriores quedan fuera del alcance del entorno utilizado por esta primera versión.
La generación de fotogramas con FSR 3 está en la hoja de ruta
Uno de los siguientes objetivos resulta particularmente curioso. ZiZc3 pretende incorporar un modo opcional de generación de fotogramas basado en un port abierto de FSR 3 sobre Vulkan, pensado para presentar juegos renderizados internamente a 30 FPS con una salida visual de 60 FPS.
Esta técnica no solucionará el cuello de botella de CPU ni duplicará la frecuencia real a la que funciona el juego. Los fotogramas adicionales serían interpolados, por lo que animaciones, simulación y respuesta continuarían dependiendo de los FPS realmente generados por el emulador. Aun así, podría mejorar considerablemente la fluidez percibida en títulos bloqueados originalmente a 30 FPS.
La hoja de ruta contempla además nuevas optimizaciones específicas para CPU, estados de guardado y un gestor de partidas, mientras el sistema de perfiles integrado ya permite analizar dónde consume más tiempo cada juego. Esa herramienta está siendo particularmente útil para localizar rutas de código que pueden acelerarse específicamente para Zen 2.
PS5 empieza a convertirse en una plataforma de emulación mucho más abierta
XPSemu aparece apenas unos días después de que ProsperoEden llevara también la emulación de Nintendo Switch a PS5, coincidiendo con una importante expansión de las posibilidades de homebrew de la consola. El reciente exploit Relapse amplió el acceso a sistemas comprendidos entre los firmwares 7.00 y 13.60, incluyendo también modelos PS5 Pro compatibles.
Esto está acelerando la llegada de proyectos que aprovechan directamente el hardware de Sony. PS5 combina una CPU x86 Zen 2 con una GPU AMD compatible con Vulkan mediante los controladores comunitarios adecuados, por lo que portar emuladores originalmente diseñados para PC resulta considerablemente más viable que en arquitecturas completamente diferentes.
XPSemu todavía está lejos de proporcionar compatibilidad y rendimiento equivalentes a xemu ejecutado sobre un PC moderno, especialmente por su rendimiento limitado en cargas dependientes de CPU. Sin embargo, Alpha 1 demuestra algo que hace poco era bastante improbable: una PS5 puede ejecutar Halo 2 de Xbox a sus 30 FPS originales mientras su GPU conserva margen suficiente para multiplicar varias veces la resolución interna.
Vía: TechPowerUp













