Thunderobot vuelve a apostar por la plataforma Strix Halo de AMD con la nueva Station Series AI Workstation, una estación de trabajo compacta de solo 2 litros que combina el Ryzen AI Max+ 395 con 128 GB de memoria LPDDR5X y hasta 96 GB asignables como memoria gráfica. Su planteamiento está claramente orientado a IA local y cargas profesionales donde disponer de una gran cantidad de memoria accesible por la GPU puede resultar más importante que utilizar una gráfica dedicada convencional.
El fabricante también ha prestado bastante atención a mantener el rendimiento dentro de un volumen tan reducido. Tres ventiladores, cuatro heatpipes y una estructura interna de aleación de aluminio permiten llevar el Ryzen AI Max+ 395 hasta 132W, una cifra elevada para un equipo de estas dimensiones. La configuración incluye además 1 TB de almacenamiento PCIe 4.0 y deja espacio para instalar dos SSD adicionales.
Strix Halo vuelve a ser el centro de la propuesta
El Ryzen AI Max+ 395 integra CPU, GPU y NPU dentro de una plataforma diseñada precisamente para sistemas donde rendimiento gráfico, memoria compartida e inteligencia artificial deben convivir sin recurrir necesariamente a una tarjeta gráfica independiente.
La configuración de Thunderobot incorpora 128 GB de memoria LPDDR5X-8000+, una cantidad especialmente importante porque Strix Halo permite compartir una gran parte con la Radeon 8060S integrada. El sistema puede reservar hasta 96 GB como memoria gráfica, muy por encima de lo disponible en prácticamente cualquier GPU de consumo convencional.
Eso no convierte automáticamente esos 96 GB en el equivalente exacto a 96 GB de VRAM dedicada. CPU y GPU acceden a una misma memoria unificada, evitando determinadas copias de datos, pero el ancho de banda y el comportamiento siguen siendo distintos a los de una tarjeta gráfica equipada con GDDR7 o HBM.
Hasta 132W dentro de un chasis de solo 2 litros
Encerrar una APU de este nivel en un volumen de solo 2 litros obliga a prestar bastante atención a la refrigeración. Thunderobot utiliza tres ventiladores junto a cuatro heatpipes y un bastidor de aleación de aluminio que también participa en la gestión térmica.
La compañía habla de hasta 132W de potencia disponible para la plataforma, superando incluso el límite superior de 120W que AMD establece dentro del rango configurable habitual del Ryzen AI Max+ 395. Esa cifra debe entenderse como el ajuste realizado por el fabricante para el conjunto y no como la TDP estándar del procesador.
El margen adicional tiene especial sentido en cargas prolongadas. Inferencia de modelos, renderizado o compilaciones pesadas pueden mantener CPU y Radeon 8060S trabajando durante largos periodos, una situación bastante diferente de los picos breves habituales en un portátil.
Precisamente por eso, el rendimiento final dependerá de cómo consiga Thunderobot mantener temperaturas y frecuencias cuando el sistema se acerca durante varios minutos a esos límites. Un valor máximo de 132W no garantiza que pueda sostenerse indefinidamente, aunque el sistema térmico parece claramente más ambicioso que el empleado en muchos mini PCs convencionales.
La Station Series adopta además un formato vertical y relativamente alto, alejándose de los diseños planos habituales. Ese volumen permite distribuir mejor el flujo de aire sin aumentar demasiado la superficie ocupada sobre el escritorio, un planteamiento parecido al utilizado por otras estaciones compactas basadas en Strix Halo.
1 TB de serie y espacio para otros dos SSD
Thunderobot instala un SSD PCIe 4.0 de 1 TB como almacenamiento principal, una capacidad que puede quedarse corta rápidamente cuando el equipo se utiliza para trabajar con modelos locales de gran tamaño.
La buena noticia está en que existen otras dos ranuras M.2 libres para instalar SSD adicionales, por lo que aumentar la capacidad no obliga a sustituir la unidad incluida. Esto resulta especialmente útil en IA local, donde varios modelos cuantizados pueden ocupar cientos de gigabytes entre pesos, cachés y archivos temporales.
Dos puertos USB4 y doble Ethernet de 10 GbE
La conectividad está claramente pensada para una estación de trabajo y no únicamente para un mini PC doméstico. En el frontal encontramos un puerto USB-C de 40 Gbps, dos puertos USB Type-A de 10 Gbps, un lector de tarjetas SD UHS-II y un conector de audio de 3,5 mm.
La parte trasera añade otro puerto USB-C de 40 Gbps, junto a un puerto USB Type-A de 10 Gbps y otro puerto USB Type-A limitado a 480Mbps. Para vídeo incorpora un puerto HDMI 2.1 y un puerto DisplayPort 1.4.
Especialmente llamativa resulta la presencia de dos puertos RJ45 Ethernet de 10 GbE, una configuración poco habitual incluso dentro de los mini PCs de gama alta. Esto puede resultar útil para almacenamiento en red, transferencia de grandes conjuntos de datos o integración dentro de entornos donde varias máquinas trabajan sobre los mismos modelos y recursos.
La conectividad inalámbrica queda cubierta mediante Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4, mientras un segundo conector de audio de 3,5 mm completa la parte posterior.
Los 128 GB tienen mucho más sentido para IA que para gaming
La Radeon 8060S integrada en Strix Halo ofrece un rendimiento gráfico considerable, pero la verdadera ventaja de disponer de hasta 96 GB asignables a la GPU aparece con modelos de IA que directamente no cabrían en tarjetas gráficas de consumo.
Una RTX 5090, por ejemplo, dispone de mucha más potencia gráfica bruta y memoria GDDR7 considerablemente más rápida, pero sus 32 GB limitan el tamaño de algunos modelos que pueden mantenerse completamente cargados en memoria. La Station Series sacrifica parte de ese rendimiento a cambio de una capacidad muchísimo mayor dentro de un único espacio de memoria.
Eso convierte al equipo en una propuesta especialmente interesante para inferencia local, modelos de lenguaje, generación de imágenes, desarrollo y determinadas cargas profesionales, mientras para jugar existen alternativas bastante más económicas con una GPU dedicada.
El Ryzen AI Max+ PRO 495 llegará más adelante
Thunderobot también prepara una variante equipada con el Ryzen AI Max+ PRO 495, aunque todavía no ha detallado su precio ni la configuración definitiva de memoria.
Ese procesador pertenece a la nueva generación Gorgon Halo y mantiene los 16 núcleos Zen 5, pero amplía las posibilidades de la plataforma hasta 192 GB de memoria unificada y una Radeon 8065S, por lo que una futura Station Series podría llevar todavía más lejos precisamente el apartado que diferencia a este tipo de equipos frente a una estación con GPU convencional.
Por ahora, el modelo con Ryzen AI Max+ 395 se comercializa en China por 26.999 yuanes (3.530€), mientras una promoción asociada al mercado chino puede reducirlo hasta 25.499 yuanes (3.334€). Thunderobot no ha confirmado todavía su lanzamiento fuera de China.
El precio deja claro que no estamos ante un mini PC pensado para competir por coste, sino ante una estación de trabajo extremadamente compacta donde el atractivo está en combinar 128 GB de memoria unificada, doble red de 10GbE, expansión mediante tres SSD y un Ryzen AI Max+ 395 funcionando con un margen térmico considerable dentro de solo 2 litros.
Vía: NotebookCheck











