Aftershock Cherry Bloom: un PC con RTX 5080 y 70 flores de titanio que se abren con el calor

Aftershock Cherry Bloom: un PC con RTX 5080 y 70 flores de titanio que se abren con el calor

Aftershock ha llevado la personalización de ordenadores a un terreno bastante poco habitual con Cherry Bloom, un PC gaming que incorpora 70 flores de cerezo fabricadas artesanalmente con una aleación de titanio reactiva al calor. Las flores permanecen cerradas cuando el equipo está frío y se abren progresivamente conforme aumenta la temperatura interna.

El diseño no esconde precisamente un equipo modesto. En su interior encontramos un Ryzen 7 9800X3D, una Zotac GeForce RTX 5080 Solid OC de 16 GB y 64 GB DDR5-6000, acompañados por refrigeración líquida personalizada. El precio también está muy lejos de un PC convencional: Aftershock pide 19.995 dólares australianos (12.324€) y limita actualmente su distribución al mercado australiano.

Las flores de titanio se abren cuando aumenta la temperatura

Aftershock Cherry Bloom: un PC con RTX 5080 y 70 flores de titanio que se abren con el calor

La característica que diferencia a Cherry Bloom está en un árbol artificial situado en buena parte del espacio libre del interior, alrededor del cual Aftershock ha integrado el circuito de refrigeración líquida. Sus 70 flores están fabricadas con una aleación de titanio sensible a los cambios térmicos y modifican físicamente su forma dependiendo de la temperatura.

Cuando el ordenador está apagado y su interior permanece frío, las flores se mantienen recogidas y comienzan a abrirse conforme el sistema genera calor. Aftershock describe el mecanismo como una forma de convertir temperatura, iluminación y actividad del equipo en un elemento visual dinámico, aunque no especifica qué temperatura exacta inicia el movimiento ni el intervalo necesario para completar la apertura.

No parece existir ningún motor individual controlando cada flor. El movimiento depende de las propiedades térmicas del material utilizado, lo que permite realizar la transformación sin añadir decenas de pequeños actuadores, cables o sistemas mecánicos adicionales dentro del chasis.

El árbol cumple además una función estética adicional al ocultar buena parte de los tubos rígidos del circuito de refrigeración líquida. Las imágenes muestran también la estructura situada junto a la tarjeta gráfica, aunque Aftershock no especifica oficialmente que actúe como soporte para la RTX 5080.

Ryzen 7 9800X3D y una Zotac RTX 5080 Solid OC

Detrás del trabajo artesanal encontramos un Ryzen 7 9800X3D con 8 núcleos y 16 hilos, capaz de alcanzar hasta 5,2 GHz y equipado con la tecnología 3D V-Cache de AMD. Aftershock lo combina con una Zotac GeForce RTX 5080 Solid OC White de 16 GB, manteniendo una estética predominantemente blanca en todo el montaje.

La placa base es una Gigabyte X870E Aorus Pro X3D ICE con conectividad Wi-Fi 7, mientras la memoria está formada por dos módulos Kingston Fury Beast RGB para sumar 64 GB DDR5-6000 CL36 en dual channel. El almacenamiento queda en manos de un SSD Lexar NQ790 M.2 NVMe PCIe 4.0 de 2 TB.

El SSD alcanza, según sus especificaciones, hasta 7.000 MB/s en lectura y 6.000 MB/s en escritura, aunque la capacidad de 2 TB resulta relativamente convencional teniendo en cuenta el precio total del equipo. Buena parte del coste de Cherry Bloom procede claramente del trabajo de personalización y no únicamente de sus componentes comerciales.

Aftershock utiliza además una fuente InWin modular de 1300W con certificación 80 Plus Platinum y compatibilidad PCIe 5.0, dejando margen suficiente para alimentar la RTX 5080 y el resto del sistema sin acercarse a los límites de la fuente.

Refrigeración líquida personalizada y ocho ventiladores RGB

El Ryzen 7 9800X3D utiliza un circuito abierto de refrigeración líquida construido específicamente para este montaje, con tubos rígidos integrados alrededor del árbol central. La refrigeración forma así parte del propio diseño visual en lugar de quedar simplemente instalada junto a la decoración.

El flujo de aire se completa mediante ocho ventiladores Aftershock Chrome RGB de 120 mm, distribuidos entre seis unidades con aspas invertidas y otras dos convencionales. Parte de ellos se encuentra en la zona inferior, justo debajo de la estructura del árbol, por lo que el montaje necesita conservar espacio suficiente para permitir el paso del aire.

Todo el hardware está instalado dentro de un chasis APNX V2 White con grandes paneles de cristal, permitiendo observar el árbol, el circuito de refrigeración y el resto de componentes desde varios ángulos. La elección resulta lógica en un sistema donde el elemento visual constituye una parte importante de su precio.

El resultado está más cerca de un mod profesional producido comercialmente que de un PC premontado tradicional. Aftershock no se ha limitado a seleccionar componentes de gama alta y añadir iluminación RGB, sino que ha diseñado buena parte del interior alrededor del mecanismo térmico de las flores.

Cherry Bloom cuesta 19.995 dólares australianos

Aftershock comercializa actualmente Cherry Bloom por 19.995 dólares australianos (12.324€), aunque existe una promoción vinculada a un método de pago concreto que puede reducir temporalmente el desembolso hasta 19.595 dólares australianos. La propia tienda indica además tres años de garantía para el sistema.

La cifra resulta especialmente elevada si se compara únicamente el hardware. El propio catálogo de Aftershock incluye otros ordenadores con Ryzen 7 9800X3D y RTX 5080 por bastante menos de la mitad, dejando claro que el grueso de la diferencia corresponde al trabajo artesanal, la refrigeración personalizada y el árbol reactivo.

No parece tratarse de una única unidad creada exclusivamente para exposición, ya que Cherry Bloom aparece directamente disponible para compra en la tienda de Aftershock. La principal limitación es geográfica: el fabricante indica distribución local, por lo que actualmente no plantea su venta internacional.

Por especificaciones, existen numerosos PC capaces de ofrecer un rendimiento similar en juegos, pero las 70 flores de titanio que se abren con el calor convierten a Cherry Bloom en un sistema bastante diferente a un premontado convencional. El Ryzen 7 9800X3D y la RTX 5080 proporcionan la potencia, aunque los más de 12.000€ equivalentes dejan claro que aquí se paga principalmente por el trabajo de personalización.

Vía: NotebookCheck

Sobre el autor