Acer espera que los precios de los PC continúen aumentando durante el cuarto trimestre de 2026, pese a que algunos de los problemas de disponibilidad que han afectado al mercado comienzan a relajarse. Jason Chen, presidente y CEO de la compañía, estima subidas medias de entre un 5% y un 20%, dependiendo de la configuración de cada equipo.
La previsión puede parecer contradictoria: DDR4 y DDR5 ya no presentan una escasez generalizada y la disponibilidad de CPU también ha mejorado, salvo determinados modelos de gama de entrada y media. Sin embargo, memoria y SSD continúan cotizando en niveles muy elevados, por lo que recuperar disponibilidad física no implica que los costes puedan regresar inmediatamente a sus niveles anteriores.
Tener memoria disponible no significa que vuelva a ser barata
Chen describe el mercado actual como una situación de precios elevados, pero oferta cada vez más abundante. Según el directivo, numerosos proveedores quieren vender componentes a fabricantes como Acer mientras la demanda de compra resulta comparativamente más débil, una señal muy diferente a la escasez absoluta vivida anteriormente.
La memoria muestra precisamente esa separación entre disponibilidad y precio. TrendForce mantiene que la demanda de infraestructura de IA continúa absorbiendo una parte importante de la capacidad DRAM, especialmente hacia productos para servidores, mientras los fabricantes de PC y smartphones soportan costes cada vez más difíciles de trasladar al consumidor.
Durante el tercer trimestre de 2026, la firma esperaba que los precios contractuales de la DRAM convencional aumentasen entre un 13% y un 18% trimestral, mientras NAND Flash podía encarecerse otro 10-15%. El ritmo se ha moderado frente a etapas anteriores, pero sigue siendo suficiente para mantener elevada la factura de materiales de un ordenador.
Eso explica por qué una mejora de suministro puede convivir durante meses con precios finales todavía al alza. Los fabricantes compran mediante contratos, gestionan inventarios adquiridos anteriormente y ensamblan productos cuya estructura de costes refleja componentes negociados semanas o meses antes; la bajada del mercado mayorista tampoco se traslada instantáneamente a la tienda.
Los equipos con más RAM y SSD serán los más expuestos
Acer no espera una subida idéntica para todos los ordenadores. Chen señala que los modelos con mayores cantidades de memoria y almacenamiento pueden acercarse más al extremo superior de ese 5-20%, porque son precisamente dos de los componentes cuyo coste continúa ejerciendo mayor presión.
Esto implica que el impacto puede ser desigual incluso dentro de una misma familia. Un portátil de entrada con una configuración contenida de RAM y SSD tiene menos coste absoluto expuesto a la memoria, mientras un equipo con 32 o 64 GB y almacenamiento de gran capacidad absorbe una subida mucho mayor, aunque el porcentaje aplicado a cada componente sea parecido.
Además, la presión no procede únicamente de una falta de chips. TrendForce observa que la demanda de servidores de IA está modificando la asignación de capacidad disponible, con los proveedores priorizando productos de mayor margen para centros de datos frente a PC y dispositivos móviles.
El resultado es un mercado peculiar: puede existir inventario disponible en determinadas categorías y seguir faltando capacidad barata destinada específicamente al PC. La mejora que ve Acer no contradice necesariamente el tensionamiento que continúa observando TrendForce; ambas describen partes diferentes de una cadena de suministro cada vez más segmentada.
Acer sitúa el posible techo alrededor de mediados de 2027
La previsión de Chen es que el precio medio de venta de los PC alcance su punto máximo aproximadamente a mediados de 2027. Solo durante la segunda mitad del próximo año considera posible comenzar a ver un descenso, siempre que la nueva capacidad prevista continúe llegando al mercado.
No se trata, por tanto, de esperar una normalización inmediata a comienzos de 2027. Incluso bajo el escenario planteado por Acer, todavía quedarían varios trimestres de costes elevados y potenciales ajustes adicionales antes de que la presión empiece a invertirse.
Chen basa parte de ese optimismo en la ampliación de producción de los fabricantes de semiconductores, especialmente en China. Su argumento es que la entrada progresiva de nueva capacidad terminará dificultando mantener durante años una escasez artificialmente elevada, aumentando la competencia entre proveedores y presionando los precios cuando la oferta supere el ritmo de compra.
Pero ese escenario tampoco está garantizado. Reuters recogía recientemente que distintos fabricantes de portátiles y smartphones todavía se preparan para restricciones de memoria que podrían prolongarse durante 2027, mientras SK Hynix ha advertido de un entorno de capacidad especialmente complicado para ese año.
La debilidad de la demanda puede convertirse en parte de la solución
Hay otro elemento importante detrás de la previsión de Acer: los compradores ya están empezando a resistirse a los precios actuales. TrendForce señala que el encarecimiento de componentes está reduciendo producción en PC y móviles, mientras algunos fabricantes rebajan capacidades de memoria para mantener productos dentro de precios asumibles.
Eso puede terminar creando un mecanismo de corrección. Si los fabricantes continúan ampliando capacidad mientras la demanda de consumo se debilita por los propios precios elevados, la relación entre oferta y demanda puede girar incluso antes de que desaparezca completamente la presión procedente de la IA.
El mercado spot ya ofrece algunas señales de esa desconexión. TrendForce registraba durante septiembre actividad limitada en DDR5 y debilidad en la demanda NAND de consumo, con compradores cautelosos pese a que los proveedores seguían intentando mantener cotizaciones elevadas.
Por eso, la previsión de Acer no describe simplemente el final de una escasez. El posible descenso durante la segunda mitad de 2027 dependería de que nueva capacidad, menor demanda de consumo y mayor competencia entre proveedores terminen imponiéndose sobre la presión que sigue generando la infraestructura de IA.
La normalización de oferta puede llegar antes que la normalización de precios
Chen considera que una escasez de memoria prolongada hasta 2030 no resulta sostenible, precisamente porque la industria continúa incorporando capacidad. Pero su propia previsión muestra que resolver disponibilidad y recuperar precios razonables son dos procesos distintos: Acer todavía espera nuevas subidas de PC antes de que el mercado encuentre techo.
Esta diferencia es probablemente la clave de todo el escenario. La primera fase de recuperación consiste en volver a conseguir componentes; la segunda, mucho más lenta, es conseguirlos suficientemente baratos como para reducir el precio del producto terminado.
Si la estimación de Acer se cumple, el consumidor todavía afrontará un final de 2026 y una primera mitad de 2027 complicados. La mejora no llegaría porque desaparezca de golpe la demanda de IA, sino porque el aumento de capacidad y la debilidad del mercado de consumo terminarían reduciendo el poder de los proveedores para mantener los costes actuales.
Vía: Wccftech










