NVIDIA mejora G-SYNC Pulsar con menos de 1 ms MPRT a 240 Hz y mayor estabilidad en escenas complejas

NVIDIA mejora G-SYNC Pulsar con menos de 1 ms MPRT a 240 Hz y mayor estabilidad en escenas complejas

NVIDIA ha publicado el firmware G-SYNC Pulsar 1.1.10 para la primera generación de monitores gaming compatibles, centrando esta revisión en mejorar la claridad de movimiento a 240 y 360 Hz. La compañía asegura que el nuevo ajuste puede reducir el MPRT por debajo de 1 ms a 240 Hz, además de perfeccionar ULMB 2 y el funcionamiento general de Pulsar.

La actualización también intenta solucionar uno de los comportamientos más molestos detectados hasta ahora: Pulsar podía desactivarse en determinadas escenas especialmente complejas, dejando temporalmente de aplicar su sistema de reducción del desenfoque. La versión 1.1.10 aumenta el tiempo durante el que permanece operativo sin cambiar los requisitos fundamentales de la tecnología.

Menos de 1 ms MPRT funcionando a 240 Hz

Una de las principales novedades afecta directamente a los modos de 240 y 360 Hz. NVIDIA ha revisado la sincronización tanto de G-SYNC Pulsar como de ULMB 2, buscando reducir todavía más la persistencia visible cuando se siguen objetos o elementos que se desplazan rápidamente por la pantalla.

A 240 Hz y con el ajuste Pulse Width establecido en 50, NVIDIA afirma que el MPRT puede situarse por debajo de 1 ms. Es una cifra especialmente interesante para juegos competitivos, donde mantener claramente identificable un objetivo durante movimientos rápidos puede resultar más relevante que aumentar simplemente la frecuencia de actualización.

La compañía llega a comparar este resultado con una claridad de movimiento superior a la de un monitor sample-and-hold convencional funcionando a 1.000 Hz. Es una comparación llamativa, pero necesita contexto para evitar interpretar que estos monitores se han convertido de repente en pantallas de 1.000 Hz.

No es así. Los paneles continúan funcionando a 240 o 360 Hz dependiendo del modo seleccionado, y tampoco aceptan una señal de vídeo de 1.000 Hz. La equivalencia hace referencia exclusivamente a la persistencia percibida de los objetos en movimiento gracias al control de la retroiluminación.

El MPRT tampoco debe confundirse con el tiempo de transición de los píxeles ni con la latencia total. Una cifra inferior a 1 ms describe durante cuánto tiempo permanece visualmente perceptible cada imagen, mientras que parámetros como GtG o input lag miden fenómenos diferentes.

Pulsar combina VRR y retroiluminación estroboscópica

La particularidad de G-SYNC Pulsar está precisamente en cómo consigue reducir esa persistencia. Los sistemas tradicionales de backlight strobing suelen funcionar mejor con una frecuencia fija, porque cada pulso de iluminación debe coordinarse con precisión con el momento en el que el panel termina de actualizar la imagen.

Pulsar intenta romper esa limitación combinando frecuencia de actualización variable con pulsos dinámicos de la retroiluminación. Si el framerate cambia durante la partida, el sistema modifica también el momento en el que ilumina cada fotograma para mantener activa la reducción del desenfoque.

Esto permite conservar las ventajas del VRR sin tener que elegir necesariamente entre eliminar tearing y reducir el motion blur mediante strobing. Es precisamente uno de los aspectos que diferencia a Pulsar de implementaciones tradicionales de ULMB utilizadas históricamente a frecuencias fijas.

El firmware 1.1.10 continúa afinando ese comportamiento. Mantener perfectamente sincronizados panel, frecuencia variable y retroiluminación resulta considerablemente más complejo que utilizar un estroboscopio fijo, de ahí que NVIDIA haya ido modificando la tecnología mediante sucesivas actualizaciones desde su lanzamiento.

Hasta 480 nits, aunque el Pulse Width sigue siendo importante

NVIDIA también señala que los monitores compatibles pueden conservar un máximo de hasta 480 nits de brillo en los modos mejorados. Es una cifra elevada para una tecnología de reducción de movimiento basada en pulsos, ya que reducir el tiempo durante el que permanece encendida la retroiluminación normalmente disminuye el brillo percibido.

Eso no significa que cualquier configuración de Pulsar vaya a entregar automáticamente esos 480 nits. El nivel final dependerá del Pulse Width seleccionado y de los propios ajustes del monitor, porque pulsos más cortos pueden aumentar la claridad de movimiento a costa de reducir la cantidad de luz percibida.

El usuario tendrá, por tanto, cierto margen para equilibrar ambos extremos. Una duración de pulso agresiva puede producir una imagen más nítida durante el movimiento, pero también más oscura, mientras un ajuste menos restrictivo puede sacrificar algo de claridad para recuperar luminosidad.

Menos desactivaciones en escenas con mucha información visual

La otra gran mejora de 1.1.10 afecta a las denominadas escenas de alta entropía, es decir, aquellas con grandes cantidades de movimiento, efectos y variaciones visuales que dificultan mantener estable la sincronización necesaria para Pulsar.

Con firmware anterior, el algoritmo podía determinar que no era posible mantener unas condiciones suficientemente buenas y desactivar temporalmente Pulsar con mayor frecuencia. El nuevo firmware modifica ese comportamiento para aumentar el tiempo durante el que la tecnología permanece funcionando.

El objetivo no es únicamente mejorar una cifra de laboratorio. Una tecnología de reducción de movimiento resulta mucho más útil si mantiene un comportamiento consistente durante escenas reales de juego, precisamente cuando efectos, partículas, giros rápidos de cámara y cambios bruscos de framerate pueden producirse simultáneamente.

Cuatro monitores reciben el nuevo firmware 1.1.10

La actualización está dirigida inicialmente al Acer Predator XB273U F5, AOC AGON PRO AG276QSG2, ASUS ROG Strix Pulsar XG27AQNGV y MSI MPG 272QRF X36, los cuatro modelos que forman esta primera generación de monitores G-SYNC Pulsar.

El proceso se realiza mediante el actualizador basado en navegador de NVIDIA y exige conectar el monitor directamente al equipo mediante un cable USB capaz de transmitir datos. Utilizar únicamente DisplayPort o HDMI no permite actualizar el firmware, aunque esas conexiones sigan encargándose normalmente de transportar la señal de vídeo.

También resulta importante comprobar el modelo exacto antes de iniciar el proceso. El firmware diseñado para un monitor Pulsar concreto no debe instalarse en otro producto, aunque ambos compartan diagonal, resolución o incluso la misma frecuencia máxima.

La anterior versión 1.1.8 ya había introducido menor latencia a 240 Hz con Pulsar y ULMB, mejoras en ULMB 2 a 120 Hz y correcciones relacionadas con la recuperación tras el modo de suspensión. La nueva 1.1.10 continúa ese trabajo, pero concentra sus cambios en la claridad a alta frecuencia y la estabilidad.

Con esta revisión, NVIDIA sigue refinando una tecnología todavía joven cuyo principal atractivo está en combinar VRR y reducción avanzada del desenfoque sin obligar a elegir entre ambas. Conseguir menos de 1 ms MPRT a 240 Hz resulta prometedor, pero serán las pruebas independientes las que determinen cuánto mejoran realmente claridad, brillo y consistencia durante una partida.

Vía: Guru3D

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