Sony mantiene su decisión de abandonar la fabricación de discos físicos para los nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028, pero el impacto inmediato sobre su principal fábrica europea será mucho menor de lo que sugerían las primeras informaciones. Sony DADC ha aclarado que sus instalaciones de Thalgau, Austria, no perderán el 90% de su actividad.
La previsión correcta contempla una reducción aproximada del 10% en el volumen total producido durante 2028. La confusión surgió al interpretar unas declaraciones anteriores de Dietmar Tanzer, presidente de Sony DADC, como si la fábrica fuese a quedarse únicamente con el 10% de su producción actual.
La producción bajará un 10%, no un 90%
Un portavoz de Sony DADC ha explicado al periodista Brian Crecente que el 10% mencionado hacía referencia a la reducción prevista del volumen total de producción, y no al porcentaje de actividad que permanecería una vez comience la transición hacia una distribución más centrada en lo digital.
La diferencia cambia considerablemente el escenario. Las primeras interpretaciones dibujaban una fábrica destinada a perder prácticamente toda su actividad en apenas dos años, cuando en realidad Sony espera una reducción mucho más gradual durante 2028.
La instalación de Thalgau fabrica diferentes soportes ópticos y una parte importante de su actividad está relacionada con PlayStation. El final de los nuevos lanzamientos físicos eliminará una fracción de esos pedidos, pero no supondrá el cierre inmediato de las líneas de producción de discos.
La aclaración tampoco modifica el plan anunciado por Sony Interactive Entertainment. A partir de enero de 2028, los nuevos juegos de PlayStation dejarán de producirse oficialmente en formato físico, avanzando hacia una estrategia cada vez más orientada a las descargas digitales.
Sony ha señalado que pretende realizar esta transición de manera cautelosa. Su directora financiera, Lin Tao, ha relacionado la decisión con la creciente digitalización del entretenimiento y el cambio en los hábitos de compra de los jugadores, aunque la medida ha generado un rechazo considerable entre parte de la comunidad.
Los juegos ya publicados podrán seguir fabricándose
La fecha de enero de 2028 afecta principalmente a los nuevos títulos que aparezcan a partir de ese momento. Esto significa que los juegos que ya dispongan de edición física antes del cambio podrán seguir recibiendo nuevas tiradas si las editoras consideran que existe suficiente demanda.
Sony permitirá que los publishers realicen nuevos pedidos de discos para títulos lanzados antes del corte, por lo que determinados juegos podrían seguir llegando a las tiendas bastante tiempo después de que la compañía deje de aceptar nuevos lanzamientos físicos.
Esta circunstancia ayuda a entender por qué la producción de Thalgau solo caería inicialmente alrededor de un 10%. El catálogo existente continuará generando pedidos de reposición, mientras la instalación mantiene además otras actividades relacionadas con soportes ópticos.
Para los jugadores, esto significa que el formato físico no desaparecerá de las estanterías el 1 de enero de 2028. La transición será progresiva y dependerá de la demanda de cada juego, aunque el catálogo dejará de recibir nuevas incorporaciones a partir de esa fecha.
La decisión sigue generando preocupación por cuestiones relacionadas con la reventa, el préstamo de juegos, la preservación a largo plazo y la dependencia de servidores o licencias digitales. Estos aspectos continúan diferenciando claramente una copia física de una adquisición vinculada exclusivamente a una cuenta.
Sony prepara la fábrica para otras actividades
Thalgau atraviesa además una transformación que va más allá del negocio de PlayStation. Informaciones anteriores señalaban que Sony estaba reestructurando las instalaciones y formando a parte de sus aproximadamente 300 empleados para trabajar en la fabricación de microlentes ópticas.
Sony DADC todavía no ha ofrecido todos los detalles sobre esta reconversión, pero la estrategia permitiría diversificar progresivamente la actividad de la fábrica mientras disminuye la demanda de determinados soportes físicos.
El nuevo dato del 10% encaja mejor con una transición de este tipo que el supuesto desplome del 90%. En lugar de afrontar una caída inmediata de casi toda la producción, la compañía tendría margen para adaptar líneas, trabajadores y capacidad de forma progresiva durante los próximos años.
La fabricación de discos puede continuar además mientras exista suficiente demanda de productos ya publicados. Por tanto, la vida útil de la fábrica como productora de soportes físicos podría extenderse más allá de 2028, incluso aunque PlayStation deje de aceptar nuevos juegos en ese formato.
Los ingresos explican el giro hacia lo digital
La evolución financiera de PlayStation ayuda a entender por qué Sony está tomando esta dirección. Durante el ejercicio fiscal 2025, las ventas de juegos físicos generaron algo más de 781 millones de dólares (~671 millones de euros), una cifra muy inferior a la procedente del software digital.
Las ventas de juegos mediante descarga alcanzaron aproximadamente 6.500 millones de dólares (~5.585 millones de euros), mientras que las compras realizadas dentro de los propios juegos aportaron alrededor de 8.400 millones de dólares (~7.217 millones de euros).
La diferencia es enorme: la mayor parte del negocio de software de PlayStation ya depende de canales digitales y monetización dentro de los juegos, reduciendo progresivamente la importancia económica directa del formato físico para Sony.
Eso no significa que los discos hayan perdido todo su valor. Para una parte de los usuarios, siguen ofreciendo propiedad tangible, posibilidad de reventa, préstamo entre jugadores y una vía adicional para preservar determinados títulos, cuestiones que explican buena parte de las críticas al anuncio.
La nueva aclaración cambia así la velocidad de la transición, pero no su destino. Sony seguirá abandonando los discos para los nuevos juegos de PlayStation en enero de 2028, aunque la producción física continuará durante más tiempo gracias a las reposiciones del catálogo existente y a una reducción mucho más gradual de la actividad en su fábrica austríaca.
Vía: NotebookCheck










