Intel asegura que su proceso 14A mejora al ritmo más rápido desde los 22 nm

Intel asegura que su proceso de fabricación 14A está avanzando a un ritmo que la compañía no veía desde la llegada de los 22 nm en 2012. El director financiero de Intel, David Zinsner, ha explicado que la evolución de la densidad de defectos está siguiendo una trayectoria especialmente positiva durante el desarrollo del nuevo nodo.

Las declaraciones llegan en un momento crucial para Intel Foundry, que necesita demostrar que 14A puede convertirse en una alternativa real frente a TSMC dentro de la fabricación avanzada. Intel mantiene como objetivo iniciar la producción de riesgo en 2027 y alcanzar la producción en volumen durante 2028, mientras ya comienza a diseñar los primeros productos alrededor del proceso.

Intel compara la evolución de 14A con su histórico nodo de 22 nm

Zinsner realizó estas declaraciones durante la Deutsche Bank Technology Conference 2026, donde señaló que la velocidad a la que mejora la densidad de defectos de 14A es la mejor registrada por Intel desde los 22 nm. Este parámetro mide la cantidad de imperfecciones o contaminación presentes por unidad de superficie dentro de una oblea.

Reducir la densidad de defectos resulta fundamental porque aumenta la cantidad de chips funcionales que pueden extraerse de cada oblea. Cuantos menos fallos aparecen durante la fabricación, mayor es el rendimiento de producción, reduciendo costes y facilitando que un nodo avanzado pueda escalar comercialmente hacia grandes volúmenes.

La referencia a los 22 nm tampoco es casual. Intel introdujo entonces su primera generación comercial de transistores FinFET, una transición tecnológica que marcó un punto importante dentro de la evolución de sus procesos. Zinsner utiliza ahora aquella etapa como referencia para ilustrar la rapidez con la que estaría madurando 14A.

14A ya estaría por delante de donde se encontraba 18A a la misma altura

El ejecutivo ya señaló en 2025 que, comparando ambos procesos en el mismo punto de desarrollo, 14A mostraba mejores resultados que Intel 18A tanto en rendimiento como en eficiencia de fabricación. La nueva actualización sugiere que esa tendencia habría continuado durante aproximadamente otro año de trabajo.

Esto resulta especialmente relevante porque 18A es actualmente una de las grandes apuestas de Intel Foundry, pero 14A tendrá que ir todavía más lejos si la compañía quiere recuperar terreno frente a TSMC. No basta con alcanzar determinados niveles de rendimiento; Intel necesita conseguir volumen, costes competitivos y una curva de fabricación estable.

La compañía mantiene actualmente un calendario que sitúa la producción de riesgo de 14A en 2027 y la producción de alto volumen en 2028. Intel había planteado inicialmente una llegada posterior para la primera fase, por lo que adelantarla apunta a que el desarrollo estaría progresando mejor de lo previsto.

Intel ya diseña los primeros productos para 14A

Zinsner también confirmó que Intel ha comenzado a diseñar los primeros productos destinados al proceso 14A. Este paso resulta importante porque trabajar con diseños reales permite comprobar cómo responde el nodo frente a tamaños de die, consumo, frecuencia y complejidad que difícilmente pueden evaluarse únicamente mediante estructuras de prueba.

El anuncio también puede interpretarse como una señal de confianza interna. Intel no dedicaría recursos importantes a desarrollar silicio alrededor de 14A si considerase que el nodo presenta problemas fundamentales de densidad, rendimiento o viabilidad industrial, aunque todavía queda bastante recorrido antes de alcanzar una producción comercial estable.

Por ahora, Zinsner no ha revelado qué productos utilizarán 14A ni cuándo aparecerán, por lo que tampoco puede determinarse si se trata exclusivamente de diseños internos o si existen proyectos ligados a clientes externos. Esa diferencia será especialmente importante para medir el verdadero atractivo comercial del proceso dentro de Intel Foundry.

El interés de clientes externos sigue siendo clave para Intel Foundry

El futuro de 14A no depende únicamente de que Intel consiga fabricar sus propios procesadores. La compañía necesita atraer clientes externos de gran volumen para justificar las enormes inversiones asociadas al desarrollo, las fábricas y el despliegue de una nueva generación de procesos de fabricación.

La propia dirección de Intel ha reconocido anteriormente que una demanda externa insuficiente podría poner presión sobre los planes de 14A. Esto convierte la evolución del rendimiento de fabricación y de la densidad de defectos en dos parámetros especialmente sensibles para potenciales clientes de la división foundry.

Intel intenta posicionar 14A como una de las bases de su recuperación frente a TSMC dentro de la fabricación por contrato. Para conseguirlo deberá ofrecer no solo buenos transistores, sino también herramientas de diseño, encapsulado avanzado, capacidad de producción, costes competitivos y una ejecución consistente durante varios años.

Intel también trabaja en una evolución denominada 14A2

Mientras continúa desarrollando 14A, Intel ya trabaja en una segunda generación conocida como 14A2. Esta variante se encontraría todavía en una fase mucho más temprana, pero estaría destinada a seguir mejorando densidad, alimentación eléctrica y eficiencia respecto a la primera implementación del nodo.

Una de las ideas asociadas a 14A2 sería utilizar la parte frontal y trasera del chip para distribuir energía, respondiendo a las crecientes dificultades que aparecen al reducir todavía más las dimensiones internas. Conforme las interconexiones se hacen más pequeñas, aumentan problemas como caídas de tensión y resistencia eléctrica.

Ese desafío adquiere cada vez más importancia en procesos avanzados, donde suministrar energía de forma estable a miles de millones de transistores puede convertirse en un límite tan serio como fabricar los propios transistores. Las arquitecturas de alimentación trasera buscan precisamente separar parte de esas rutas eléctricas de las destinadas a transportar señales.

2027 y 2028 serán decisivos para saber si Intel puede recuperar terreno

El progreso de 14A resulta alentador para Intel, pero todavía no demuestra que el nodo vaya a cumplir todos sus objetivos. Una buena evolución de la densidad de defectos debe trasladarse posteriormente a chips complejos, producción sostenida y costes competitivos antes de poder considerar completado el proceso de maduración.

Los próximos dos años serán especialmente importantes. Intel pretende entrar en producción de riesgo durante 2027 y alcanzar volumen en 2028, periodo en el que empezará a comprobarse si 14A puede competir realmente con las tecnologías avanzadas que TSMC y Samsung preparan para esas mismas fechas.

Si la compañía mantiene una curva de mejora comparable a la conseguida con 22 nm, Intel habrá superado uno de los obstáculos más importantes de su estrategia industrial. El siguiente paso será demostrar que ese progreso técnico puede convertirse en productos competitivos y contratos externos suficientes para sostener Intel Foundry a largo plazo.

Vía: Wccftech

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