Intel prepararía un lanzamiento escalonado para sus procesadores de escritorio Core Ultra 400 “Nova Lake-S”, comenzando con modelos de hasta 28 núcleos durante el primer trimestre de 2027. La versión más ambiciosa, formada por dos tiles de cómputo y 52 núcleos, no llegaría hasta varios meses después.
La hoja de ruta obtenida por VideoCardz sitúa las distintas configuraciones entre enero y septiembre de 2027. Las franjas corresponderían a los diferentes embargos de presentación, análisis y venta, no necesariamente a una única fecha comercial, por lo que el calendario todavía podría modificarse antes del anuncio oficial.
Los primeros Nova Lake-S llegarían con 28 núcleos
La primera oleada estaría encabezada por un Nova Lake-S de 28 núcleos, previsto entre finales de enero y marzo de 2027. Su configuración combinaría ocho P-Cores Coyote Cove, 16 E-Cores Arctic Wolf y cuatro LP-E Cores integrados dentro del tile de entrada y salida.
Después aparecerían los modelos desbloqueados de la serie K, orientados al overclocking, con un lanzamiento situado entre marzo y abril. Las configuraciones de 16 y 8 núcleos completarían la gama entre finales de marzo y mayo, cubriendo segmentos más económicos y con menores requisitos de refrigeración.
El calendario filtrado quedaría distribuido de la siguiente manera:
- Nova Lake-S 28C DS: entre finales de enero y marzo de 2027
- Nova Lake-S 28C K: entre marzo y abril de 2027
- Nova Lake-S de 16 y ocho núcleos: entre finales de marzo y mayo de 2027
- Nova Lake-S 52C DS: entre finales de mayo y septiembre de 2027
El modelo de 28 núcleos utilizaría un único tile de cómputo, mientras la futura versión de 52 núcleos combinaría dos. Esta separación permitiría a Intel lanzar primero los diseños más sencillos de fabricar y reservar el procesador superior para una segunda fase.
El modelo de 52 núcleos utilizaría dos tiles de cómputo
El procesador más potente alcanzaría 52 núcleos totales, repartidos entre 16 P-Cores Coyote Cove, 32 E-Cores Arctic Wolf y cuatro LP-E Cores. Los núcleos principales y eficientes se distribuirían entre dos tiles, mientras los LP-E Cores formarían parte del bloque de entrada y salida.
Cada tile completo aportaría ocho P-Cores y 16 E-Cores, duplicando los recursos de cómputo del diseño de 28 núcleos. La cifra representa un crecimiento considerable frente al Core Ultra 9 285K de 24 núcleos, aunque todavía se desconocen las frecuencias, la caché y los límites de potencia.
La utilización de dos tiles también introduce mayor complejidad en la comunicación interna. Intel deberá controlar las latencias, distribuir correctamente las cargas y mantener una coherencia eficiente entre ambos bloques para evitar que el aumento de núcleos quede limitado por la interconexión.
El modelo de 52 núcleos podría orientarse más hacia creación de contenido, virtualización y cargas multihilo intensivas que hacia un sucesor convencional del Core Ultra 9. Su rendimiento en juegos dependerá menos de la cantidad total de núcleos y más de la latencia, las frecuencias y la arquitectura de los P-Cores.
Core Ultra Series 4 sería la nueva identidad comercial
Los materiales filtrados también muestran una nueva identidad visual para Core Ultra Series 4, reforzando que Nova Lake adoptará la numeración Core Ultra 400. La denominación mantendría la continuidad con los Core Ultra 200 de Arrow Lake y los Core Ultra Series 3 de Panther Lake.
El cambio de logotipo no implica por sí solo una modificación en las categorías comerciales. Intel debería conservar las familias Core Ultra 5, Core Ultra 7 y Core Ultra 9, además del sufijo K para los modelos desbloqueados, aunque todavía no se conocen las referencias completas.
Nova Lake introduciría además las arquitecturas Coyote Cove y Arctic Wolf, sustituyendo a los núcleos Lion Cove y Skymont utilizados por Arrow Lake. El cambio arquitectónico y el aumento del número de núcleos convierten esta generación en una renovación más profunda que una simple subida de frecuencias.
La plataforma también estaría asociada al socket LGA1954, lo que impediría utilizar estos procesadores en las placas LGA1851 actuales. De confirmarse, Nova Lake-S requeriría una nueva generación de placas base, probablemente encabezada por el chipset Z990.
Intel podría necesitar más tiempo para acumular tiles completos
La diferencia entre el lanzamiento de los modelos de 28 y 52 núcleos puede estar relacionada con la cantidad de silicio funcional necesaria para cada procesador. Una CPU con dos tiles completos necesita duplicar los bloques de cómputo aptos, aumentando la presión sobre la producción y reduciendo el volumen disponible.
Informaciones recientes señalan que Intel habría decidido fabricar entre el 80% y el 90% de los tiles de cómputo de Nova Lake mediante su nodo 18A, reduciendo el papel inicialmente previsto para TSMC N2. Este cambio no está confirmado oficialmente, pero podría condicionar el calendario.
Intel 18A incorpora transistores RibbonFET y alimentación posterior PowerVia, dos tecnologías fundamentales para mejorar el rendimiento y la eficiencia. La compañía anuncia hasta un 18% más de rendimiento a igualdad de consumo o un 38% menos de consumo frente a Intel 3.
Sin embargo, producir un procesador con dos tiles exige disponer de dos unidades completamente funcionales y con características eléctricas compatibles para el mismo encapsulado. Los diseños de un solo tile ofrecen un aprovechamiento más sencillo de las obleas y necesitan menos silicio por procesador.
Intel podría priorizar inicialmente los Nova Lake-S de 28 núcleos para aumentar el volumen comercial y acumular los mejores tiles para el modelo de 52 núcleos. Esta estrategia explicaría una diferencia de varios meses entre ambas familias sin implicar necesariamente problemas graves con el nodo.
La ventana de lanzamiento continúa siendo provisional
Intel todavía no ha confirmado públicamente las fechas comerciales de Nova Lake-S. La compañía había situado la familia hacia finales de 2026, mientras fabricantes de placas y filtraciones posteriores apuntan a una presentación durante CES 2027 y ventas durante el primer trimestre.
Ambas informaciones no son necesariamente incompatibles. Intel podría comenzar a enviar procesadores y plataformas a sus socios durante los últimos meses de 2026, realizar la presentación oficial en enero y abrir las ventas varias semanas después.
El calendario dibuja, en cualquier caso, una estrategia clara: Nova Lake-S debutaría con configuraciones de un solo tile, mientras el modelo de 52 núcleos quedaría reservado para una segunda fase situada entre finales de mayo y septiembre de 2027.
La versión superior podría coincidir con Computex 2027, aunque la amplia ventana filtrada refleja que Intel todavía tendría margen para ajustar la producción. El lanzamiento dependerá de la disponibilidad de tiles 18A, el rendimiento de fabricación y la preparación de las placas base.
El despliegue escalonado también evitaría que el modelo de 52 núcleos eclipsara inmediatamente a los Core Ultra 400 de 28 núcleos. Intel podría establecer primero su gama convencional y presentar después una referencia extrema, con mayor precio, consumo y exigencias térmicas.
Vía: TechPowerUp










