ADATA avisa de nuevas subidas en DRAM y NAND durante Q3 por la presión de la IA

ADATA avisa de nuevas subidas en DRAM y NAND durante Q3 por la presión de la IA

ADATA ha vuelto a lanzar un aviso claro sobre el mercado de memoria. La compañía espera nuevas subidas de precio en DRAM y NAND durante el tercer trimestre de 2026, impulsadas por la fuerte demanda de IA, la menor asignación a consumo y una cadena de suministro bajo presión extrema de capacidad.

El mensaje llega después de que ADATA registrara un fuerte crecimiento de ingresos, con un avance del 13,2% mensual y del 212% interanual. La lectura es directa: los fabricantes de módulos y SSD están facturando más, pero en un mercado donde comprar chips resulta cada vez más caro y difícil.

ADATA espera DRAM un 20-30% más cara en Q3

El presidente de ADATA, Chen Li-bai, habría señalado que los precios contractuales de DRAM seguirán subiendo entre un 20% y un 30% durante el tercer trimestre. El aumento afectaría a módulos para PC, portátiles, equipos OEM y sistemas profesionales con mucha RAM instalada.

La cifra es preocupante porque llega después de varios trimestres de subidas acumuladas. La DRAM ya no se comporta como un componente barato y abundante, sino como un recurso estratégico condicionado por servidores de IA, centros de datos y contratos de alto margen.

Para el usuario final, esto implica que ampliar RAM o montar un PC nuevo seguirá siendo más caro. Kits DDR4 y DDR5, portátiles con más memoria y equipos preconfigurados tendrán menos margen para bajar. La memoria vuelve a ser uno de los componentes que más condicionan el precio total del hardware.

NAND subiría todavía más: entre 35% y 40%

El aviso más duro está en NAND Flash, donde ADATA espera incrementos de entre el 35% y el 40% durante Q3. Esto afecta directamente a SSD, memorias externas, tarjetas, unidades USB y almacenamiento integrado, justo cuando el consumidor ya ve precios mucho menos atractivos que hace un año.

La NAND está sufriendo una presión doble. Por un lado, los centros de datos absorben más capacidad para almacenamiento ligado a IA. Por otro, los fabricantes reducen disponibilidad para productos de consumo menos rentables. El resultado es menos oferta para SSD domésticos y más presión sobre precios minoristas.

Esto puede golpear especialmente a los SSD de alta capacidad. Unidades de 2 TB, 4 TB o más, que empezaban a ser habituales en PCs gaming y estaciones domésticas, pueden volver a una zona de precio menos cómoda. La subida de NAND amenaza la expansión barata del almacenamiento sólido.

La IA está desplazando capacidad fuera del consumo

El origen del problema sigue siendo la IA. ADATA apunta a que la asignación de capacidad para DRAM generalista y NAND de consumo seguirá cayendo porque los fabricantes priorizan memoria para servidores, HBM, DRAM empresarial y almacenamiento asociado a centros de datos.

Este cambio rompe el equilibrio tradicional del mercado. Antes, consumo, PC, móviles y servidores compartían capacidad con ciclos más previsibles. Ahora, la IA absorbe producción y empuja a los fabricantes hacia contratos más rentables. El consumidor queda atrapado en una cadena donde ya no es el cliente prioritario.

La consecuencia es muy clara: aunque haya demanda en PC o SSD, no significa que reciba suministro suficiente. Si los grandes compradores de IA pagan más y firman acuerdos largos, los módulos domésticos y SSD de consumo quedan expuestos a menos disponibilidad, más retrasos y precios más altos.

Los ingresos de ADATA suben porque el mercado está tensionado

El crecimiento de ingresos de ADATA puede parecer una buena noticia, pero también refleja un mercado distorsionado. La compañía factura más porque los precios suben y la demanda sigue fuerte, no necesariamente porque el mercado de consumo esté sano. Es crecimiento impulsado por escasez, no por normalización.

Para fabricantes de módulos, el momento es complejo. Venden productos más caros, pero también tienen que comprar chips más caros a Samsung, SK hynix y Micron. Eso obliga a asegurar inventario, firmar contratos de suministro y proteger capacidad antes de que la siguiente subida encarezca todavía más el coste base.

ADATA afirma que ha firmado acuerdos a largo plazo y contratos de suministro con proveedores globales para mantener producción estable. En un mercado tan tensionado, quien no asegure chips puede quedarse sin capacidad para fabricar RAM, SSD y productos de almacenamiento durante meses críticos.

Los grandes fabricantes cierran contratos difíciles de romper

Samsung, SK hynix y Micron están firmando cada vez más acuerdos de largo plazo con clientes estratégicos. Estos contratos permiten asegurar suministro, pero también dejan menos margen a compradores pequeños o fabricantes de consumo. La memoria entra así en una fase de contratos rígidos y asignación prioritaria.

Para empresas como ADATA, esto obliga a moverse rápido. Si no aseguran DRAM y NAND ahora, podrían pagar más después o directamente no recibir suficiente volumen. El problema es que asegurar stock en plena subida exige más capital, más planificación y más exposición financiera.

La dinámica ya empuja a ensambladores y fabricantes de módulos a proteger inventario con antelación. No se trata solo de vender RAM más cara, sino de sobrevivir a una cadena donde el chip base puede encarecerse de golpe. La crisis tensiona liquidez, márgenes y capacidad real de fabricar producto final.

Q4 podría traer otra oleada de subidas

Las previsiones más agresivas hablan de aumentos de hasta el 50% en Q3 y otro 40% adicional en Q4 en algunos segmentos de memoria. Aunque las cifras varían según producto y contrato, la dirección del mercado sigue siendo la misma: la presión alcista no ha terminado.

Algunos análisis apuntan a subidas más moderadas en ciertos contratos de DRAM y NAND, especialmente por resistencia del mercado de consumo a precios ya muy elevados. Sin embargo, incluso esas previsiones hablan de nuevas alzas, no de bajadas reales. La diferencia está en la velocidad de subida, no en el sentido del mercado.

Esto deja al PC doméstico en una situación incómoda. Si el usuario necesita RAM o SSD, esperar puede salir mal si los precios siguen escalando. Pero comprar ahora también implica asumir precios ya inflados. El mercado ha entrado en una zona donde no hay decisión perfecta para el consumidor.

La escasez podría durar hasta 2028

El escenario de fondo sigue siendo largo. La escasez de memoria podría extenderse hasta 2028 si la demanda de IA mantiene el ritmo y las nuevas fábricas no llegan a tiempo. Construir capacidad adicional no se resuelve en meses; requiere años, inversión enorme y validación industrial antes de producir a gran escala.

Incluso cuando entren nuevas líneas de producción, no todo irá al mercado de consumo. Buena parte de la capacidad futura estará orientada a servidores, HBM, memoria empresarial y contratos vinculados a IA. Por eso el alivio para RAM doméstica y SSD puede llegar más tarde de lo que esperan los usuarios de PC.

Este punto es clave para entender la magnitud del problema. No hablamos de una subida puntual por inventario bajo, sino de un cambio estructural en la prioridad del suministro de memoria. La IA está reordenando toda la cadena, y el consumidor está pagando parte del coste de esa transición industrial.

PCs, portátiles y SSD serán más caros

La subida de DRAM afecta directamente a PCs, portátiles, mini PC, estaciones de trabajo, consolas portátiles y cualquier dispositivo con memoria integrada. En gamas económicas, el impacto puede ser especialmente duro porque la RAM representa una parte más sensible del coste total.

La subida de NAND hará lo mismo con SSD y almacenamiento interno. Los fabricantes pueden responder reduciendo capacidad base, subiendo precios o limitando promociones. Eso puede devolver al mercado configuraciones menos atractivas, como equipos con menos RAM, SSD más pequeños o ampliaciones mucho más caras.

Para el usuario, la recomendación práctica es clara: vigilar precios y no asumir que RAM y SSD volverán pronto a niveles de 2024 o 2025. La memoria ha dejado de ser el componente fácil de ampliar barato. Ahora vuelve a ser una variable crítica en cualquier compra de hardware.

ADATA confirma que la RAMpocalypse sigue viva

La lectura final es que ADATA está confirmando lo que ya se venía viendo en el mercado: la crisis de memoria no se ha enfriado. DRAM y NAND seguirán subiendo en Q3, y la demanda de IA continúa absorbiendo capacidad que antes llegaba con más facilidad a PCs, SSD y productos de consumo.

Para ADATA, el entorno dispara ingresos y mejora impulso operativo. Para el comprador, significa justo lo contrario: menos ofertas, menos disponibilidad y más presión sobre cualquier actualización. El negocio de memoria está ganando dinero, pero el mercado doméstico se enfrenta a una escalada de costes difícil de esquivar.

Si las previsiones se cumplen, Q3 y Q4 pueden consolidar un escenario muy incómodo para el hardware. La RAM y los SSD seguirán encareciéndose, y el alivio real podría no llegar hasta 2028. La RAMpocalypse ya no es una advertencia lejana: es el contexto que marcará el precio del PC durante los próximos años.

Vía: Wccftech

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