UBS eleva sus previsiones de memoria y ve subidas de hasta el 32% en DDR durante Q3

UBS eleva sus previsiones de memoria y ve subidas de hasta el 32% en DDR durante Q3

UBS ha elevado sus previsiones para el mercado de memoria y ya no ve alivio cercano. El banco espera que los precios de DDR suban un 32% secuencial en el tercer trimestre, muy por encima del 17% estimado anteriormente, mientras la escasez de DRAM seguiría hasta Q2 de 2028.

La previsión llega en paralelo a un informe de TrendForce, que también apunta a una oferta muy tensionada durante Q3, aunque con cifras más moderadas. La firma espera subidas de 13-18% en DRAM y 10-15% en NAND, con el consumo limitando parte del avance por precios ya elevados.

UBS ve mucho más margen para subir la DDR

Según UBS, sus comprobaciones dentro de la industria muestran que los contratos de DDR subirían un 32% en Q3, casi el doble de su previsión anterior del 17%. Para Q4, el banco espera otro incremento secuencial del 18%, también por encima del 12% estimado antes.

La diferencia entre DDR y DRAM conviene leerla bien. DDR es una familia concreta dentro de la DRAM, usada en PCs, servidores y otros sistemas, mientras DRAM engloba más categorías. Por eso UBS habla de DDR, y TrendForce utiliza una lectura más amplia del mercado DRAM.

El mensaje de fondo es el mismo: la memoria generalista sigue atrapada entre oferta insuficiente y demanda de IA, con fabricantes priorizando productos de mayor margen. El resultado es una presión que ya no afecta solo a HBM o servidores, sino también a módulos convencionales.

NAND tampoco se libra de la nueva ola

UBS también ha revisado al alza sus previsiones para NAND, donde ahora espera una subida del 30% secuencial en Q3, frente al 17% calculado antes. Para Q4, el banco mantiene una previsión del 12%, lo que confirma que el almacenamiento seguirá tensionado.

TrendForce es algo más prudente, pero tampoco habla de alivio. Su previsión para NAND en Q3 se mueve entre 10% y 15%, con una advertencia importante: los precios ya están en niveles récord y los compradores tienen menos capacidad para absorber nuevas subidas.

Ese matiz es clave. La NAND puede seguir subiendo, pero el mercado empieza a encontrar resistencia, especialmente en SSD de consumo, móviles y dispositivos donde el usuario final ya está viendo precios más altos. No todo fabricante puede trasladar otra subida sin destruir demanda.

La escasez se alargaría hasta 2028

La parte más dura del análisis de UBS es el calendario. El banco cree que el mercado de DRAM seguirá limitado hasta el segundo trimestre de 2028, una ventana larguísima para un componente que afecta a PCs, móviles, servidores, consolas, SSD y centros de datos.

La explicación está en el desequilibrio entre oferta y demanda. UBS prevé que la demanda crezca un 36,2% en 2027, mientras la oferta solo avanzaría un 19,3%. Esa brecha mantendría el mercado en déficit incluso si los fabricantes siguen invirtiendo en capacidad.

El problema es que ampliar producción no se consigue en meses. Nuevas fabs, equipamiento, validación de procesos y rampas de producción tardan años, especialmente en memoria avanzada. Por eso 2028 aparece como primera ventana razonable de alivio, no como una solución inmediata.

UBS eleva sus previsiones de memoria y ve subidas de hasta el 32% en DDR durante Q3

La IA sigue absorbiendo la capacidad crítica

El motor de esta crisis sigue siendo la IA. Grandes proveedores cloud y clientes de centros de datos están bloqueando suministro mediante contratos a largo plazo, asegurando memoria para entrenar y desplegar modelos mientras el mercado de consumo compite por lo que queda libre.

Reuters ya recogió que UBS ve el mercado global de memoria en plena expansión, con contratos largos, pagos anticipados y un peso creciente de hiperescaladores. Cuando los clientes cloud reservan volumen durante años, PCs, móviles y consolas quedan mucho más expuestos a precios de mercado.

Ese reparto cambia la cadena completa. Los fabricantes de memoria ganan visibilidad y margen con IA, mientras los fabricantes de electrónica de consumo pierden poder de negociación. La memoria barata deja de ser una base asumida para construir portátiles o smartphones competitivos.

TrendForce ve subidas más moderadas, pero no alivio

TrendForce ofrece una lectura menos extrema que UBS, pero no optimista. La firma espera que la DRAM suba entre 13% y 18% en Q3, con escasez severa, pero también con una demanda de consumo más débil y una base de precios ya muy elevada.

Ese punto puede contener el ritmo. Si los precios suben demasiado, fabricantes y compradores reducen pedidos, recortan configuraciones o retrasan lanzamientos, lo que limita parte de la subida, aunque la oferta siga corta. El mercado no tiene memoria infinita para pagar cualquier precio.

Aun así, moderar no significa bajar. TrendForce sigue hablando de escasez importante en DRAM y presión en NAND, solo que con una elasticidad de demanda más visible. En otras palabras: la situación es mala, aunque quizá no tan explosiva como en los escenarios más agresivos de UBS.

El consumidor empieza a ser el límite de la subida

La gran diferencia frente a trimestres anteriores es que el mercado de consumo ya empieza a acusar el golpe. Portátiles, PCs, móviles, consolas portátiles y SSD han subido costes, y muchas marcas tienen poco margen para absorber otra ronda sin tocar precios finales.

Esto afecta especialmente a productos con memoria soldada. LPDDR, UFS y SSD integrados no se pueden ajustar después de la compra, así que el fabricante debe decidir entre subir precio, reducir capacidad base o sacrificar margen. Ninguna de las tres opciones es cómoda.

En PC de sobremesa, el impacto también es claro. DDR5 más cara encarece cualquier montaje nuevo, y DDR4 ya no funciona como refugio barato si la escasez arrastra incluso memorias antiguas. La actualización de RAM vuelve a ser una decisión mucho menos trivial.

NAND récord pone en peligro el precio de los SSD

La NAND venía de subidas muy fuertes y ya se encuentra en una zona delicada. TrendForce advierte que los compradores tienen capacidad limitada para absorber nuevos aumentos, algo especialmente relevante para SSD de consumo, almacenamiento móvil y componentes usados en electrónica barata.

En los SSD, la presión puede aparecer de dos formas. Unidades de mayor capacidad subirán de precio y modelos básicos podrían recortar prestaciones, usando controladoras, NAND o cachés menos ambiciosas para mantener etiquetas atractivas. El usuario puede pagar más o recibir peor producto por el mismo dinero.

El problema empresarial tampoco es menor. Servidores, almacenamiento empresarial y centros de datos compiten por NAND de mayor valor, especialmente en SSD para IA y cargas cloud. Si esa demanda sigue fuerte, la NAND de consumo quedará menos priorizada dentro de las líneas de producción.

Los hiperescaladores tendrán que seguir financiándose

UBS también apunta a una consecuencia financiera importante: los precios altos empujarán a los hiperescaladores a seguir acudiendo a los mercados de capitales para financiar sus proyectos. La IA no solo consume GPUs; también devora memoria, almacenamiento, redes, energía y refrigeración.

Ese detalle importa porque muestra la escala del ciclo. La memoria se ha convertido en una pieza central del gasto de infraestructura de IA, no en un componente secundario. Si los precios suben, el coste total de entrenar y desplegar modelos también aumenta.

La paradoja es evidente. Los grandes clientes pueden pagar más para asegurar suministro, pero al hacerlo elevan el precio para todos los demás. La IA financia la expansión del sector memoria, pero también deja al mercado de consumo en una posición mucho más débil.

2026 y 2027 pintan cada vez peor para comprar memoria

El cruce entre UBS y TrendForce deja una conclusión bastante incómoda: la memoria seguirá subiendo en la segunda mitad de 2026, aunque cada analista mida la intensidad de forma distinta. DDR, DRAM y NAND no muestran señales claras de normalización a corto plazo.

Para el usuario final, la lectura práctica es sencilla. RAM, SSD, portátiles y móviles con más capacidad seguirán encareciéndose, o llegarán con configuraciones base más pobres para contener precios. La presión de memoria puede acabar afectando más que CPU o GPU en muchas compras.

La lectura final es dura, pero coherente con las últimas semanas. UBS ve una crisis extendida hasta 2028, TrendForce confirma escasez severa y NAND también vuelve a subir. La memoria barata no solo ha desaparecido: el mercado empieza a asumir que tardará años en volver.

Vía: Wccftech

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