GMKtec ha lanzado en China el G5S, un nuevo mini PC ultracompacto pensado para escritorios pequeños, tareas básicas y uso ofimático. Su chasis mide solo 72 x 72 x 44,5 mm, una cifra que lo coloca en formato de bolsillo y facilita instalarlo en casi cualquier mesa.
El equipo no busca competir con mini PC potentes de la propia marca, sino ofrecer una máquina sencilla, barata y muy pequeña. Integra un Intel Celeron N5095 Jasper Lake, 8 GB de RAM LPDDR4, almacenamiento M.2 2242 y refrigeración activa con heat pipe de cobre.
Especificaciones principales del GMKtec G5S
El GMKtec G5S apuesta por una configuración muy básica, pero suficiente para tareas ligeras de escritorio, reproducción multimedia y usos fijos donde el tamaño importa más que la potencia. El punto más importante es que la RAM va soldada y no se puede ampliar, así que conviene tener claros sus límites desde el principio.
- Dimensiones: 72 x 72 x 44,5 mm
- CPU: Intel Celeron N5095 Jasper Lake
- Memoria: 8 GB de RAM LPDDR4
- Almacenamiento: 128 GB o 256 GB
- Ampliación: ranura M.2 2242 para SSD
- USB: tres USB 3.2 Type-A y un USB Type-C
- Vídeo: HDMI 2.0
- Red: Gigabit Ethernet
- Audio: jack de 3,5 mm
- Refrigeración: ventilador silencioso y heat pipe de cobre
- Consumo objetivo: hasta 10W para la CPU
Un mini PC diminuto para oficina, señalización y escritorio remoto
El principal atractivo del G5S está en el tamaño. Es un equipo pensado para desaparecer en el escritorio, colocarse detrás de un monitor o servir como PC auxiliar en espacios donde una torre tradicional no tiene sentido.
Ese formato encaja bien en escenarios muy concretos. Digital signage, kioscos, aulas, recepción, escritorio remoto o servidores domésticos ligeros son usos donde un mini PC modesto puede cumplir si se mantiene estable, consume poco y no genera demasiado ruido.
No conviene verlo como un ordenador principal para todo el mundo. La propuesta tiene más sentido como máquina secundaria o de bajo mantenimiento, especialmente para usuarios que solo necesitan navegador, documentos, correo, reproducción de vídeo y alguna aplicación ligera.
El Celeron N5095 cumple, pero ya es una CPU veterana
El procesador marca claramente el nivel del producto. Jasper Lake pertenece a una generación ya veterana, por lo que el rendimiento quedará por debajo de mini PC actuales con Intel N100, N150 o soluciones Ryzen de bajo consumo más recientes.
Aun así, no todo usuario necesita una CPU moderna. Para tareas básicas, el cuello de botella no siempre está en la potencia bruta, sino en que el sistema tenga suficiente memoria, un SSD decente y una instalación limpia sin demasiados procesos en segundo plano.
El objetivo térmico también deja claro el enfoque. GMKtec busca una máquina pequeña, silenciosa y eficiente, no un equipo que mantenga cargas pesadas durante horas. En ese equilibrio, una CPU limitada puede ser aceptable si el precio acompaña.
La RAM soldada es el límite más importante
El mayor problema de futuro está en la memoria. Los 8 GB de RAM LPDDR4 pueden bastar para oficina ligera, pero dejan poco margen para multitarea pesada, navegadores con muchas pestañas, videollamadas, sincronización en la nube y aplicaciones abiertas al mismo tiempo.
Al ir soldada, no hay una vía sencilla para alargar la vida útil del equipo. Quien compre el G5S debe asumir esa configuración desde el primer día, porque la única ampliación realista queda en el almacenamiento mediante la ranura interna.
Esto no invalida el producto, pero sí define su comprador ideal. Tiene sentido para usos cerrados y previsibles, no para quien quiera un mini PC barato que pueda ir actualizando poco a poco conforme aumenten sus necesidades.
Conectividad suficiente para un equipo tan pequeño
GMKtec ha resuelto bien la parte de puertos teniendo en cuenta el tamaño del chasis. El G5S ofrece conexiones suficientes para teclado, ratón, pantalla, red cableada, audio y algún periférico adicional, algo importante si se va a usar como PC fijo.
La presencia de red cableada es especialmente útil en entornos profesionales o domésticos donde se busca estabilidad. Para señalización, acceso remoto o reproducción continua, Ethernet suele ser más fiable que depender solo de Wi-Fi, sobre todo en instalaciones que deben funcionar sin intervención.
La salida de vídeo también encaja con el perfil del producto. No estamos ante una estación multipantalla avanzada, pero sí ante una máquina que puede alimentar un monitor de oficina o una pantalla de información sin complicar la instalación.
Precios en China y posible llegada global
GMKtec ha lanzado el G5S en dos configuraciones iniciales. La versión con 128 GB cuesta 1.149 yuanes, unos 136€ al cambio directo, mientras que el modelo con 256 GB sube a 1.849 yuanes, alrededor de 219€ antes de impuestos y distribución europea.
La diferencia entre ambas variantes parece elevada para el salto de almacenamiento. Si el precio global mantiene esa distancia, la versión básica podría ser más interesante, siempre que el usuario pueda instalar después un SSD M.2 2242 de mayor capacidad.
Por ahora no hay fecha internacional cerrada, aunque GMKtec suele sacar muchos de sus mini PC fuera de China. La clave será el precio final en Europa, porque el atractivo de un equipo tan modesto depende casi por completo de que llegue barato.
Un mini PC barato, pero con límites claros
La lectura final es sencilla: el GMKtec G5S tiene sentido si se compra sabiendo qué es. Su atractivo está en el tamaño, el bajo consumo, la conectividad y el precio, no en ofrecer potencia moderna ni margen de actualización amplio.
El equipo puede funcionar bien como PC auxiliar, cliente ligero o máquina para tareas muy concretas. Donde empieza a perder sentido es como ordenador principal para usuarios exigentes, porque la CPU veterana y la memoria soldada limitan mucho su recorrido.
Para quien busque más futuro, hay alternativas con hardware más moderno. Para espacios mínimos, uso básico y presupuestos ajustados, el G5S puede encajar si llega globalmente a un precio realmente agresivo.
Vía: NotebookCheck











