Valve todavía no ha puesto Steam Machine en manos de los primeros compradores, pero la reventa ya ha empezado. Varias reservas del modelo de 2 TB han aparecido en eBay con precios superiores a 2.700$, muy por encima del coste oficial marcado por la compañía.
La situación resulta especialmente llamativa porque no se están revendiendo unidades físicas, sino posiciones de reserva. Los especuladores están intentando monetizar el acceso a la cola de compra, aprovechando que Steam Machine tendrá suministro limitado y que algunos usuarios quieren asegurarse una unidad desde el primer lote.
La reventa llega antes incluso del lanzamiento real
Valve abrió un sistema de reservas aleatorizado para intentar frenar bots y compras masivas. Los usuarios podían apuntarse a distintas configuraciones, pero solo recibirían una oportunidad de compra si eran seleccionados. La compañía buscaba repartir stock de forma más justa, pero el sistema no ha impedido que algunos intenten vender su reserva.
Según las capturas recogidas por varios medios, ya hay anuncios en eBay con reservas de Steam Machine 2 TB por 2.700$ y 2.899$. Otros reportes elevan incluso la cifra hasta más de 3.000$, aunque conviene distinguir entre precios listados y ventas realmente completadas.
El problema de fondo no es nuevo. Cualquier lanzamiento con stock limitado, demanda alta y hardware deseado acaba atrayendo reventa, desde consolas hasta GPUs, mandos o ediciones especiales. Steam Machine parecía menos expuesta por su precio elevado, pero la escasez ha cambiado esa lectura.
El precio oficial ya era difícil de defender
Steam Machine parte oficialmente de 1.049$ / 1.039€ en su versión de 512 GB sin mando. El modelo de 2 TB cuesta 1.349$ / 1.359€, mientras el pack con Steam Controller sube a 1.428$ / 1.428€. No hablamos precisamente de un producto barato incluso antes de la reventa.
Ese punto vuelve más absurda la especulación. Pagar más de 2.700$ por una reserva implica acercarse al doble del precio oficial del pack de 2 TB con mando, y eso sin recibir una mejora de hardware, garantía adicional ni disponibilidad inmediata real.
La situación se entiende por escasez, no por valor. Valve ya ha reconocido que los problemas de memoria y componentes han limitado el volumen inicial, además de encarecer el producto. Cuando el primer lote es pequeño, la reserva se convierte en mercancía, aunque el producto ya llegue tensionado de precio.
Valve intentó frenar bots, pero no puede controlar la ambición
El sistema de Valve exigía una cuenta de Steam en buen estado, con compra previa antes del 27 de abril de 2026, y limitaba el proceso a una inscripción por hogar. Son medidas razonables para frenar bots y duplicados, pero no impiden que un usuario seleccionado intente revender su plaza.
Aquí aparece el punto gris. Una reserva no es lo mismo que una consola en mano, y comprarla a un tercero puede implicar riesgos de transferencia, cambios de cuenta, cancelaciones, problemas con datos personales o simples fraudes. El comprador paga por una promesa, no por una unidad garantizada.
La ironía es evidente: Valve diseñó un sistema para evitar una carrera salvaje de bots, pero la especulación se ha desplazado al mercado secundario. La reventa no necesita acaparar todo el stock si consigue convertir cada reserva válida en un producto paralelo.
A esos precios, un PC gaming tiene mucho más sentido
La comparación con un PC convencional deja mal parada a la reventa. Por unos 2.000$ ya se puede montar o comprar una torre gaming muy capaz, con una solución gráfica dedicada bastante más potente que la de Steam Machine, 32 GB de RAM y un SSD de 2 TB.
Steam Machine ofrece otras virtudes: tamaño compacto, SteamOS, integración de salón, bajo ruido y experiencia tipo consola dentro del ecosistema Steam. Pero esas ventajas pierden fuerza cuando el precio de reventa se acerca al de un PC claramente superior en rendimiento bruto.
El modelo oficial ya obligaba a aceptar compromisos. Steam Machine no compite por FPS por euro, sino por comodidad, formato y software, pero la reventa destruye ese equilibrio. A casi el doble de precio, deja de ser un producto caro pero coherente y pasa a ser una compra impulsiva muy difícil de justificar.
La escasez de memoria vuelve a estar detrás del problema
La crisis de memoria sigue siendo el gran telón de fondo. Valve ha explicado que no quiere mantener el hardware caro si puede bajarlo, pero los costes de RAM y almacenamiento han dejado poco margen. La compañía no subvenciona Steam Machine como una consola cerrada, así que el usuario paga más del coste real del hardware.
Ese enfoque tiene sentido dentro del PC abierto, pero también hace a Steam Machine más vulnerable. Sony y Microsoft pueden asumir parte del golpe con ecosistemas más cerrados, suscripciones y ventas de software, mientras Valve intenta vender un PC de salón sin bloquear al usuario en una plataforma exclusiva.
La consecuencia es clara: precio alto, stock limitado y reventa agresiva. La misma crisis que encarece consolas, portátiles y SSD también convierte cada lanzamiento de hardware atractivo en terreno perfecto para especuladores, aunque el producto no sea masivo.
Comprar una reserva revendida es alimentar el peor escenario
La lectura final es bastante simple: nadie debería pagar precios inflados por una reserva de Steam Machine. El producto ya es caro a precio oficial, y la reventa no añade valor real. Solo premia a quien ha conseguido una plaza para venderla al usuario más impaciente.
Valve puede mejorar el suministro con el tiempo, abrir nuevas tandas o ajustar el sistema si detecta abuso. Lo que no puede hacer es impedir que algunos compradores intenten aprovechar la escasez fuera de Steam, salvo que cancele reservas sospechosas o endurezca la vinculación a cuenta.
Steam Machine sigue siendo interesante como concepto, pero esta reventa deja una imagen amarga. El PC de salón de Valve ya tenía que demostrar que valía 1.039€; a precios de eBay, directamente deja de tener sentido para casi cualquier usuario racional.
Vía: Wccftech











