ASUS prevé subidas de un dígito en PCs para Q3 tras el golpe del 30% por DRAM y SSD

ASUS prevé subidas de un dígito en PCs para Q3 tras el golpe del 30% por DRAM y SSD

ASUS espera nuevas subidas de precio en PCs durante el tercer trimestre de 2026, aunque mucho más moderadas que las aplicadas a finales del primer trimestre. La compañía pasaría de incrementos cercanos al 30% a ajustes de un solo dígito, una señal de posible enfriamiento en la presión de costes.

El cambio no implica una bajada inmediata de precios. DRAM, NAND Flash, SSD y CPUs siguen siendo los grandes factores de encarecimiento, pero el mercado podría estar dejando atrás la fase más agresiva de subidas iniciada desde el cuarto trimestre de 2025, cuando los componentes empezaron a tensionarse con fuerza.

ASUS pasa del 30% a subidas mucho más contenidas

A finales del primer trimestre, ASUS aplicó en Taiwán una subida cercana al 30% en PCs, con una evolución similar prevista para el resto de mercados. El encarecimiento extremo de la memoria DRAM, los SSD y la falta de CPUs empujó a la marca a trasladar costes al producto final.

Ahora, según Money UDN, la compañía espera que los precios de PC suban en el tercer trimestre en porcentajes de un solo dígito. La lectura para el mercado es menos negativa que hace unos meses, porque indica que los componentes podrían estar agotando margen para nuevas subidas bruscas.

Eso no devuelve los precios a la normalidad. El usuario seguirá viendo portátiles y sobremesas más caros que hace un año, pero la desaceleración del ritmo de subida puede ayudar a fabricantes, distribuidores y compradores a recuperar algo de previsibilidad durante los próximos meses.

DRAM, NAND y CPUs siguen bloqueando cualquier recorte

Los principales costes siguen concentrados en NAND Flash, DRAM y CPUs, tres piezas que condicionan cualquier portátil o sobremesa moderno. Mientras esos componentes no se estabilicen de verdad, los fabricantes tendrán muy poco margen para bajar precios, especialmente en equipos con memoria y almacenamiento integrados.

La situación afecta tanto a modelos de consumo como a portátiles profesionales. Un equipo con más RAM o un SSD de mayor capacidad se encarece con mucha facilidad cuando la cadena de suministro está tensionada, obligando a las marcas a ajustar configuraciones, reducir margen o trasladar el coste al comprador.

La memoria sigue siendo el punto más sensible del PC

La memoria es el centro del problema. La priorización de HBM, IA y contratos de gran volumen ha reducido margen para la DRAM convencional, provocando subidas fuertes en DDR5, LPDDR y soluciones integradas para portátiles, justo cuando el mercado necesita más capacidad por equipo.

Esto golpea de forma directa a los PCs actuales. Windows, IA local, multitarea, gaming y creación de contenido empujan hacia configuraciones con más RAM, pero los fabricantes intentan contener precios sin recortar especificaciones demasiado visibles en fichas comerciales cada vez más competitivas.

El almacenamiento tampoco ayuda. Los SSD han dejado de ser un componente barato y predecible, especialmente en capacidades de 1 TB o superiores. Para un OEM como ASUS, ese encarecimiento afecta desde portátiles gaming hasta ultrabooks, mini PCs y equipos de productividad.

A esto se suma la escasez de CPUs. Si procesadores, memoria y almacenamiento suben al mismo tiempo, el margen de maniobra queda muy limitado, de ahí que incluso una subida de un solo dígito siga siendo relevante en un mercado que ya venía de fuertes incrementos.

La estabilización puede llegar antes que las rebajas

El escenario más realista no apunta a una bajada rápida, sino a una fase de estancamiento. Si los precios dejan de subir a doble dígito, el mercado puede empezar a estabilizarse, aunque todavía lejos de los niveles anteriores a la crisis de memoria y almacenamiento.

Esta estabilidad sería importante para recuperar demanda. Las subidas constantes también dañan a los propios fabricantes, porque muchos usuarios retrasan compras, alargan la vida de sus equipos o reducen presupuesto cuando perciben que el mercado está demasiado caro.

El mercado DIY podría mejorar, pero más tarde

Para los entusiastas del PC DIY, la noticia ofrece una esperanza limitada. Si los grandes OEMs consiguen asegurar más suministro de DRAM y NAND Flash, podría mejorar la disponibilidad de ciertos componentes en los próximos trimestres, aunque no necesariamente con precios más bajos.

El problema es que los grandes fabricantes suelen absorber primero la capacidad disponible. Portátiles, sobremesas premontados y contratos corporativos tienen prioridad frente al canal minorista, por lo que el usuario que monta su propio PC podría notar cualquier mejora con más retraso.

Aun así, cualquier estabilización ayuda. Un mercado sin subidas constantes permite planificar mejor una actualización, comparar configuraciones con más calma y evitar compras precipitadas por miedo a que RAM o SSD vuelvan a dispararse pocas semanas después.

ASUS deja una señal menos negativa para el sector

La previsión de ASUS no arregla el mercado del PC, pero sí cambia el tono. Pasar de un aumento del 30% a subidas de un solo dígito sugiere que la fase más dura podría estar perdiendo fuerza, al menos durante el corto plazo.

La clave estará en 2027. Si la cadena de suministro de DRAM, NAND Flash y CPUs se estabiliza durante el próximo año, los fabricantes podrían recuperar margen para promociones, configuraciones más competitivas y una oferta menos condicionada por costes extremos.

Por ahora, la conclusión es prudente. Los PCs seguirán caros, pero la velocidad del encarecimiento podría moderarse, una noticia importante para un mercado que necesita recuperar volumen después de meses marcados por memoria cara, SSD al alza y disponibilidad irregular de componentes.

Vía: TechPowerUp

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