Powkiddy P36S llega como consola portátil económica con pantalla 4:3 y sistema open source

Powkiddy ha lanzado discretamente la P36S, una nueva consola portátil retro que por ahora no aparece en la web oficial de la marca, pero ya se deja ver en una tienda online con acabados negro, blanco y naranja. Su propuesta apunta claramente al segmento económico, con hardware modesto, diseño compacto y enfoque de emulación clásica.

La consola no busca competir con modelos retro más potentes ni con dispositivos Android avanzados. El interés está en ofrecer una pantalla IPS de 3,5 pulgadas en formato 4:3, un sistema Linux de código abierto preinstalado y un precio de 44,99$ (~39€), una cifra que la coloca en la parte baja del mercado.

Hardware sencillo, pantalla correcta y límites claros de emulación

La Powkiddy P36S integraría un chip con CPU de cuatro núcleos a 1,2 GHz y una GPU Mali-400 MP2, una combinación que apunta a una plataforma muy sencilla. Por las características mencionadas, todo parece encajar con un SoC cercano al Allwinner A33 usado en consolas retro económicas.

Ese dato marca bastante bien sus límites. Hablamos de una máquina pensada para sistemas clásicos de baja exigencia, no para emulación avanzada ni catálogos más pesados. En este rango, lo razonable es esperar buen comportamiento en plataformas antiguas, pero sin exigirle demasiado con consolas 3D más complejas.

El uso de núcleos Cortex-A7 refuerza esa lectura. No es una base moderna, pero puede resultar suficiente si el sistema está bien optimizado y el usuario busca una consola sencilla para juegos retro ligeros. La clave estará en cómo Powkiddy haya ajustado firmware, emuladores e interfaz de usuario.

La pantalla es uno de los elementos más coherentes del conjunto. La P36S monta un panel IPS de 3,5 pulgadas con resolución 640 × 480 píxeles, una combinación clásica para emulación retro. El formato 4:3 encaja especialmente bien con muchas consolas antiguas y evita escalados demasiado forzados o bandas negras innecesarias.

No es una pantalla grande ni especialmente ambiciosa, pero puede tener más sentido que un panel panorámico mal aprovechado. Para sistemas pensados originalmente en 4:3, una pantalla compacta con esa proporción ayuda a mantener una imagen más natural, mejor aprovechamiento del área visible y una experiencia retro más coherente.

La batería alcanza 3.000 mAh, una cifra correcta para una consola portátil de bajo consumo. La autonomía real dependerá del brillo, del sistema emulado y de la eficiencia del firmware, pero el hardware elegido no debería exigir demasiada energía si el dispositivo se mantiene dentro de emulación básica y cargas ligeras.

Diseño compacto con buenos puertos, pero ergonomía discutible

El chasis mide 15,15 × 7,8 × 1,75 cm, por lo que estamos ante una consola portátil bastante compacta. Powkiddy incluye dos puertos USB-C, dos lectores microSD y un jack de 3,5 mm, una dotación práctica para carga, datos, almacenamiento separado y uso con auriculares.

El punto más discutible está en los controles. La P36S incorpora dos joysticks analógicos, pero su posición parece comprometer algo la ergonomía. En una consola tan compacta, añadir sticks puede ampliar la compatibilidad con más juegos, aunque también puede hacer que el agarre sea menos cómodo en sesiones largas.

Sistema open source y precio agresivo como principales argumentos

La consola llega con un sistema Linux de código abierto preinstalado, una decisión habitual en este tipo de dispositivos retro económicos. Si la comunidad adopta el modelo, podría recibir mejoras de firmware, ajustes de interfaz o imágenes alternativas que pulan rendimiento, compatibilidad y experiencia general.

El precio de 44,99$ (~39€) es su principal arma comercial. Por esa cifra, la Powkiddy P36S no necesita prometer grandes alardes técnicos, sino funcionar bien dentro de su rango. Si la pantalla cumple y los controles no penalizan demasiado, puede ser una opción interesante para quien busque una consola retro básica y muy barata.

Aun así, conviene mantener expectativas realistas. La P36S parece pensada para emulación sencilla, formato compacto y coste muy ajustado, no para competir con consolas portátiles retro más cuidadas en materiales, potencia o ergonomía. Su atractivo dependerá de si Powkiddy logra que el conjunto se sienta sólido pese al hardware limitado.

Vía: NotebookCheck

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