Análisis de Super Mario Wonder (Switch 2) – Un nuevo enfoque multijugador

Análisis de Super Mario Wonder (Switch 2) - Un nuevo enfoque multijugador

Hoy en Fanáticos del Hardware os traemos Super Mario Bros. Wonder en su nueva edición para Switch 2, que llega acompañada de la expansión de Belabel, un paquete de contenido que amplía horizontalmente una de las mejores experiencias de plataformas de los últimos años. Este título retoma el ya excelente juego de 2023 y le añade nuevos niveles, modos multijugador, el regreso de los Koopalings y un sistema de retos que cambia significativamente la forma en la que nos enfrentamos a la propuesta original. ¿Merece la pena volver al Reino Flor?

Conseguir que un juego de plataformas con una premisa tan básica como moverse de izquierda a derecha siga siendo relevante hasta 40 años después de su lanzamiento original es uno de esos retos que me da vértigo solo con plantearlo. Cuando pienso en Mario Wonder, una parte de mí recuerda el ejercicio que se hizo con Tetris Effect. Ambos parten de la misma premisa: Tetris y Mario son dos ideas fundacionales de sus respectivos géneros y, en su simpleza, alcanzaron el pico máximo de su propuesta hace años. ¿Cómo continúas revitalizando esa fórmula años y años después?

Soy particularmente amante de la forma que tuvo Tetris Effect de resolver esta gran pregunta, y es que asumieron de facto que el Tetris, tal y como es, no podían superarlo. Pero sí podían transformarlo en una experiencia ligeramente diferente si cambiaban el formato en el que venía condensado. Cambiando su presentación y haciendo que los niveles tuvieran una narrativa visual y auditiva, Tetris consiguió una propuesta sólida y revolucionaria años después. Y creo que Mario Wonder logra resolver esa misma cuestión mediante dos pilares fundamentales que, combinados, convierten a este título en algo que trasciende la mera iteración.

Una identidad visual que marca un antes y un después

Por un lado, Mario Wonder se aleja completamente de la estética clásica de la saga Bros en una decisión a mi juicio muy acertada, puesto que a estas alturas creo que aquella dirección no resultaba ya particularmente interesante. En su lugar, similar a lo que logró Tetris Effect con su referente, este título genera una propuesta estética y estilística refrescante, original y sorprendente en cada nivel.

Análisis de Super Mario Wonder (Switch 2) - Un nuevo enfoque multijugador

Todos los personajes cuentan con un renovado set de animaciones ya no solo en su movimiento, sino en cada interacción con el entorno. Es una capa nueva de carisma y frescura que uno no esperaba encontrarse y que te engancha en su propuesta desde el primer minuto, generando un verdadero punto de no retorno: resulta complicado salir de este universo y volver a un juego tradicional de la saga, ya que ahora todos parecen desprovistos de la magia y la fanfarria que tiene este.

Hay algo tremendamente satisfactorio en ver cómo Mario levanta los brazos al caer desde una altura considerable, cómo los Goombas reaccionan al entorno con expresiones propias o cómo cada mundo despliega una paleta de colores y un diseño artístico que lo diferencian del anterior. Nintendo ha entendido que la presentación no es un complemento del gameplay, sino una parte integral de la experiencia, y aquí lo ejecutan con una maestría que pocas veces hemos visto en la saga.

La Flor Maravilla: donde el diseño de niveles alcanza su cénit

El otro pilar fundamental es el diseño de niveles. El alfa y el omega de la saga que realmente sostiene toda la propuesta y la convierte en el referente que es a día de hoy. Normalmente, las anteriores entregas se renovaban en cada título generando nuevos power-ups en torno a los que girar su propuesta, sumando a la colección nuevos gimmicks y obstáculos con los que retorcer los niveles. Wonder también hace esto, desde luego, y cada uno es divertido a su manera, pero no es el foco en absoluto.

Veréis, resulta que para la creación de este juego se recolectó una lista con más de mil ideas distintas, sobre las que poco a poco fueron filtrando, iterando y prototipando hasta, finalmente, conseguir el núcleo jugable de la propuesta de esta entrega: la Flor Maravilla. Un elemento, a veces bastante oculto en el nivel, que altera la estructura y las normas fundamentales de la lógica del juego por completo.

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Al interactuar con este elemento, todo lo que puedas imaginar resulta válido: las tuberías se convierten en elementos móviles, tu personaje se transforma en un elemento del escenario, la pantalla pasa a ser un ascenso vertical contrarreloj, el nivel deja de ser un avance lateral y se convierte en un avance isométrico… Y podría estar horas hablando de los más de 70 niveles de locura que componen este título. Uno que abraza su propia locura con pleno conocimiento y que, aun sin tocar esta flor, sigue entregando un diseño de niveles basado en la presentación de una idea simple que se va retorciendo de formas cada vez más imaginativas conforme avanzas en la fase.

Un Mario con garras

Fases que, en este juego, tienen un punto adicional de mala leche que no esperaba en absoluto cuando me puse a los mandos. Quizá la presentación amigable y el nuevo aspecto gráfico puedan engañarte, pero estamos ante el título de Mario con la que creo que es, sin duda, la dificultad base más compleja que hemos tenido en la saga. No es que vayas a ir perdiendo vidas por decenas en cada nivel; sigue siendo un juego familiar y que puede ser completado sin mayores complicaciones de principio a fin.

Pero sí que es un Mario que te regala mucho menos los coleccionables y cuyos secretos están ocultos con un punto extra de intención. Hay muchos niveles que tienen pequeños puzzles, sutilezas en el escenario o secuencias perfectas que tienes que realizar si quieres exprimir el nivel en su totalidad.

Ese equilibrio entre accesibilidad y profundidad es precisamente lo que convierte a Wonder en un título tan redondo. El jugador casual tiene una aventura satisfactoria con la que disfrutar de principio a fin, mientras que el completista se encontrará con un reto a la altura que le obligará a replantearse muchas de las fases que creía dominadas. Es una dualidad que pocas franquicias consiguen ejecutar con esta solvencia.

La expansión de Belabel: tres caminos, un mismo objetivo

Lo dicho hasta ahora es la base de la que partimos, el título que tuvimos en octubre de 2023 y que tuvo una más que merecida mención a juego del año. Y siguiendo la estela de otros títulos, ahora regresa de vuelta a Switch 2 de la mano de una expansión que añade a la propuesta una serie de herramientas nuevas para complementarla y redondearla del todo. He tenido la suerte de probar varias de estas iteraciones de Nintendo, con la expansión del Kirby, la de Animal Crossing o la de Mario Party viniendo ahora a mi cabeza. Y creo que esta es la mejor de todas ellas, pero funciona bien en parte porque se centra en expandir las bases de una experiencia ya excelente y entrega nuevos niveles bajo el mismo concepto.

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La premisa es sencilla: los personajes del juego han descubierto un pasaje que les conduce a un nuevo mundo subterráneo donde los esbirros de Bowser están haciendo nuevas maldades. Una vez completamos los primeros niveles, el juego nos abre tres nuevas y diferentes ramas en las que podremos probar los diferentes complementos que nos han preparado en el mundo de Belabel. Y cada una tiene un acierto diferente.

La vuelta de los Koopalings supone una nueva sartenada de niveles —algo comedida en su número, todo hay que decirlo— que nos enfrenta a uno de los esbirros potenciados con los poderes mágicos que ha logrado usurpar Bowser. Armados ahora con juguetes nuevos, estos niveles nos colocan en un desafío bastante exigente coronado por un jefe divertido en su propuesta jugable y colorido en su despliegue visual. Estas fases se distribuyen en el avance normal del juego, por lo que sirven como complemento desafiante en tus andanzas por el nuevo reino. No son muchas, es cierto, pero cada una de ellas tiene la misma intención de diseño que hemos visto en el juego base: ideas claras, bien ejecutadas y que escalan en complejidad de manera orgánica.

Un multijugador que sorprende

Si vamos a la parte superior del mapa, nos espera un parque de diversiones con una decena de modos pensados para jugar en cooperativo de sofá o con amigos en línea. Debo decir que no lo tenía como un contenido interesante bajo mi radar, pero ha sabido darme un giro a mis expectativas. La verdad es que yo nunca he sido de jugar a los Mario en dos dimensiones en cooperativo. Pienso que la experiencia original no está pensada para que haya otro colega tuyo por pantalla y me rompe mucho el ritmo de juego habitual. Sin embargo, estos minijuegos están pensados desde la base para ser disfrutados como si de un Mario Party se tratase.

Creo que tiene todo lo que le puedo pedir a esta clase de modos: son rápidos de explicar, adaptables en dificultad y variados en configuración. Puedes cooperar, competir, dividirte por equipos o picarte con todos. Ninguno dura más de dos o tres minutos y las risas están aseguradas. Me quedo especialmente con los cooperativos, dado que en sus niveles más difíciles se siente como un verdadero triunfo colectivo, de esos que te hacen chocar las manos con quien tengas al lado.

Si decidimos descender a Belabel, el bueno de Toad nos tiene reservada la segunda rama de las tres y la que, para mí, ha sido sin duda la más satisfactoria de todas. Dividido en distintas categorías, la expansión nos tiene preparados una serie de retos en pequeños niveles cerrados que cambian significativamente la manera en la que nos enfrentamos a la propuesta original. Aunque todos más o menos giran en torno al tiempo, deberemos correr, eliminar enemigos o recolectar monedas haciendo uso del gigantesco repertorio de movimientos si queremos conseguir los mejores resultados.

Complementando esta experiencia, conseguiremos medallas y recursos con los que obtener elementos decorativos para toda esta nueva zona, así como nuevos elementos para el multijugador. Pero lo que sin duda cambia el juego base son las insignias duales: a partir de entonces, las insignias normales pierden el sentido, dado que las combinaciones son mucho más útiles y poderosas, facilitando ligeramente los niveles más complicados. Es un añadido que no solo ofrece contenido nuevo, sino que retroalimenta la experiencia original con un sistema que invita a revisitar niveles ya completados con una nueva perspectiva.

Nuestras conclusiones sobre Super Mario Wonder para Switch 2

En resumidas cuentas, creo que estamos ante una de esas versiones que trabajan con una base ya excelente. Que en lugar de enfocarse en cambiar lo que ya funciona, han decidido expandir horizontalmente su contenido y funcionalidad. Mario Wonder sigue siendo un excelente juego como experiencia para un jugador y ahora cuenta con una vertiente multijugador mucho más competente. Con los años que han pasado desde su lanzamiento original, si no lo habéis hecho ya, creo que es una excusa más que buena para disfrutar una vez más de este título y apurar su contenido al 100%.


Agradecemos a Nintendo España la confianza depositada en nosotros al cedernos una clave de Super Mario Bros. Wonder: Switch 2 Edition para la elaboración de su análisis en Switch 2

Fanáticos del Hardware otorga la medalla de ORO a Super Mario Bros. Wonder: Switch 2 Edition

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