TSMC reconvierte capacidad de 4 nm a 3 nm ante el desplome de la demanda en smartphones de gama media

TSMC reconvierte capacidad de 4 nm a 3 nm ante el desplome de la demanda en smartphones de gama media

El sector de semiconductores atraviesa un reajuste importante, y TSMC está adaptando su producción en consecuencia. La compañía está reconvirtiendo parte de su capacidad de 4 nm hacia 3 nm, tras una caída significativa en la demanda de chips para smartphones, especialmente en segmentos de gama media y entrada. Este movimiento refleja un cambio claro dentro del sector de semiconductores, donde los nodos maduros pierden tracción frente a los más avanzados.

Este ajuste no responde a una caída puntual, sino a una combinación de factores estructurales. Mientras los nodos avanzados como 3 nm siguen bajo presión por la demanda de clientes clave, los procesos más maduros como 4 nm comienzan a mostrar infrautilización, obligando a redistribuir capacidad para mantener la eficiencia productiva y evitar costes innecesarios en líneas menos demandadas.

Colapso de la demanda en smartphones de gama media

El principal detonante de este cambio está en la caída de la demanda en smartphones, especialmente fuera del ecosistema de Apple. Los fabricantes han comenzado a revisar a la baja sus previsiones de pedidos en 4 nm, reduciendo la necesidad de producción en este nodo y generando un exceso de capacidad disponible.

Este comportamiento refleja una desaceleración en la renovación de dispositivos, sobre todo en la gama media, donde el usuario es más sensible al precio. Como resultado, la demanda de chips en nodos maduros se desploma, afectando directamente a la utilización de fábricas y obligando a los fabricantes a reaccionar con ajustes estructurales.

El papel de Apple en la presión sobre el nodo de 3 nm

Mientras la demanda de 4 nm cae, el nodo de 3 nm mantiene una fuerte presión, impulsado principalmente por clientes estratégicos como Apple. Esta diferencia de comportamiento obliga a TSMC a priorizar la producción en nodos más avanzados, donde la demanda y la rentabilidad siguen siendo elevadas.

Este contraste evidencia una polarización del mercado, donde los dispositivos premium continúan absorbiendo capacidad de fabricación, mientras la gama media pierde peso dentro del volumen global. En este contexto, el nodo de 3 nm se consolida como el eje de crecimiento dentro del sector de semiconductores.

La memoria dispara los costes y condiciona el mercado

Uno de los factores más determinantes en este escenario es el aumento del coste de la memoria. La LPDDR5 se sitúa actualmente en torno a 10$/GB (~8,6€) tras triplicar su precio desde 2025, y las previsiones apuntan a nuevos incrementos sostenidos en los próximos años.

Este encarecimiento impacta directamente en el coste de los dispositivos. La DRAM representa hasta el 35% del BOM, mientras que la memoria NAND añade otro 19%, elevando el peso total de la memoria hasta un 54% del coste de un smartphone económico, una cifra que limita seriamente la capacidad de ajuste de precios en la gama media.

Impacto en fabricantes y presión sobre el modelo de negocio

Este contexto ya está afectando a fabricantes como Xiaomi, donde el aumento de precios de la memoria ha generado tensiones importantes. Según Lu Weibing, el coste de configuraciones concretas se ha disparado, con incrementos cercanos a cuatro veces respecto a 2025 en determinadas combinaciones de memoria.

Este escenario golpea especialmente a marcas centradas en la relación calidad/precio, donde el margen es más ajustado. El aumento de costes obliga a replantear configuraciones, ajustar precios y redefinir estrategias dentro del segmento de gama media, que es el más expuesto a estas tensiones.

Un cambio estructural que redefine el mercado

La combinación de caída de demanda y aumento de costes está redefiniendo el equilibrio del mercado. Mientras los nodos avanzados como 3 nm ganan protagonismo, los procesos maduros como 4 nm pierden relevancia dentro del volumen global de producción, marcando un cambio estructural en la industria.

En este contexto, la decisión de TSMC no resulta aislada, sino una respuesta lógica a un entorno donde la demanda real, el coste de componentes y la presión del mercado marcan el ritmo. Todo apunta a que este reajuste continuará, consolidando un mercado más polarizado entre gama premium y segmentos económicos en dificultades.

Vía: Wccftech

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