NVIDIA GeForce NOW añade 90 FPS en VR con 4K en Apple Vision Pro y soporte H.265 en navegadores

NVIDIA GeForce NOW añade 90 FPS en VR con 4K en Apple Vision Pro y soporte H.265 en navegadores

NVIDIA ha actualizado su servicio GeForce NOW incorporando soporte para streaming a 90 FPS en dispositivos VR, un avance que amplía su uso más allá del monitor tradicional. La mejora no se limita a una cifra más alta de imágenes por segundo, sino que redefine cómo se percibe el cloud gaming en entornos inmersivos, donde la estabilidad de imagen y la latencia controlada son factores críticos.

Este cambio introduce una lectura clara: el servicio deja de ser una opción secundaria en VR para acercarse a un uso más habitual. Con ello, GeForce NOW avanza hacia un modelo donde el procesamiento en la nube gana peso frente al hardware local, especialmente en experiencias que requieren consistencia visual y respuesta estable.

90 FPS en VR: fluidez real en escenarios exigentes

El salto a 90 FPS en realidad virtual tiene un impacto directo en la experiencia. En VR, cualquier caída de rendimiento rompe la sensación de presencia, por lo que mantener una tasa de imágenes estable no es un extra, sino una condición necesaria para un uso cómodo.

Además de la fluidez, se reduce el mareo en sesiones prolongadas, uno de los principales problemas del VR actual. En uso real, esto permite sesiones más largas y una experiencia más consistente, acercando el streaming en VR a un escenario más práctico y menos experimental.

Apple Vision Pro: el único que desbloquea el modo completo

El Apple Vision Pro es, por ahora, el único visor capaz de ejecutar 4K a 90 FPS en GeForce NOW, gracias a su configuración de 3.660 × 3.200 píxeles por ojo y soporte de hasta 120 Hz. No se trata solo de resolución, sino de mantener una imagen estable en alta densidad de píxeles.

Este soporte lo sitúa como el entorno más completo para cloud gaming en VR, marcando una diferencia clara frente a otros dispositivos. Aquí el salto no es solo técnico, sino de experiencia real comparable a una pantalla tradicional, pero con mayor nivel de inmersión.

Diferencias entre visores: el límite sigue siendo el hardware

Aunque el soporte de 90 FPS se extiende a otros visores, la experiencia cambia según el dispositivo. La resolución máxima disponible depende directamente del hardware, lo que introduce una segmentación clara entre plataformas.

En la mayoría de casos, el servicio se queda en 1080p a 90 FPS, mientras que configuraciones como 1440p se limitan a visores como Meta Quest o Pico. Esto demuestra que el avance del servicio va por delante del ecosistema, donde aún existen diferencias notables entre dispositivos.

DLSS: el factor que permite sostener el rendimiento

El uso de DLSS es clave para mantener este equilibrio entre calidad y rendimiento. La tecnología de reescalado inteligente permite generar más imágenes por segundo sin depender únicamente de la potencia bruta, algo fundamental en el streaming de juegos.

En uso real, esto se traduce en un 4K fluido en la nube, incluso en títulos que no alcanzarían estas cifras de forma nativa. Aquí es donde el cloud gaming muestra su ventaja: trasladar la carga al servidor y no al dispositivo del usuario.

H.265 en navegador: mejora menos visible, pero crítica

La llegada de decodificación H.265 en navegadores impacta directamente en la eficiencia del streaming, permitiendo mantener una calidad de imagen alta con menor consumo de ancho de banda. Este cambio resulta especialmente relevante en conexiones domésticas.

En la práctica, se traduce en menos artefactos visuales, mejor definición en escenas complejas y una experiencia más estable en condiciones variables. Es una mejora menos llamativa que los FPS, pero clave para el resultado final.

Hacia dónde apunta GeForce NOW en VR

El movimiento de NVIDIA deja clara una dirección: integrar el cloud gaming en VR como una opción viable sin depender de hardware local potente. El objetivo no es solo mejorar cifras, sino acercar el servicio a una experiencia completa y estable en uso real.

Aunque todavía existen limitaciones, especialmente en dispositivos y conectividad, el avance es evidente. El soporte de 4K a 90 FPS en VR no es un punto final, sino una señal clara de hacia dónde evoluciona el sector.

Vía: TechPowerUp

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