La tensión en el mercado de DRAM está trasladándose de forma directa al precio de las tarjetas gráficas actuales, con subidas generalizadas en modelos de NVIDIA, AMD e Intel durante el primer trimestre de 2026. Los datos comparativos entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 reflejan incrementos que en algunos casos superan el 40%, especialmente en la gama alta.
El impacto no es uniforme, pero confirma una tendencia estructural: las GPUs con mayor capacidad de VRAM GDDR6 y GDDR7 son las más afectadas por la escasez derivada del auge de la IA y la presión industrial sobre la memoria.
NVIDIA lidera las subidas más agresivas
Dentro del catálogo de NVIDIA, los modelos de entrada como RTX 5050, RTX 5060 y RTX 5060 Ti 8 GB han registrado aumentos moderados, situados entre el 8,7% y el 13,6% según mercado.
Sin embargo, las mayores subidas se concentran en los modelos superiores. La RTX 5060 Ti 16 GB registra un incremento medio del 21,5%, mientras que la RTX 5070 Ti, RTX 5080 y especialmente la RTX 5090 encabezan el repunte global.
En algunos países, la RTX 5090 alcanza incrementos de hasta 54%, mientras que la RTX 5080 supera el 40% en varios mercados. Esta diferencia evidencia cómo los modelos con mayor cantidad de memoria están siendo más sensibles a la escasez de módulos.
AMD contiene mejor el impacto
La generación RDNA 4, representada por la serie Radeon RX 9000, también ha experimentado aumentos, aunque en la mayoría de los casos se mantienen por debajo del 15%.
La Radeon RX 9070 destaca como el modelo menos afectado, con un incremento aproximado del 7%, lo que refuerza su posicionamiento competitivo frente a alternativas más caras del segmento equivalente en NVIDIA.
Las variantes RX 9060 XT 8 GB y 16 GB muestran subidas más marcadas en ciertos territorios, especialmente en Alemania y Países Bajos, donde los incrementos superan el 25%.
Intel tampoco escapa a la tendencia
En el caso de Intel Battlemage, la Arc B570 presenta variaciones moderadas, mientras que la Arc B580 registra aumentos cercanos al 10,7% en promedio, con diferencias notables entre regiones.
Un problema global con impacto desigual
Entre los mercados más afectados destacan Alemania, Reino Unido, India y Estados Unidos, donde los incrementos han sido especialmente pronunciados en la gama alta.
El denominador común es la presión sobre la producción de memoria gráfica, especialmente en configuraciones de alta capacidad, lo que obliga a los fabricantes a ajustar suministro y priorizar ciertos modelos según margen y demanda.
Si la situación de DRAM y GDDR no mejora durante 2026, el precio del PC gaming de sobremesa podría seguir tensionándose, consolidando una etapa en la que las GPUs de nueva generación dejan de estabilizarse rápidamente tras su lanzamiento.
Vía: Wccftech










