El mercado tecnológico atraviesa una fase marcada por tensiones en la cadena de suministro de memoria y un encarecimiento sostenido de componentes clave como DRAM y almacenamiento, una situación que empieza a tener consecuencias directas en la estrategia comercial de los fabricantes de consolas. Según fuentes citadas por Bloomberg, Nintendo estaría valorando incrementar el precio de Switch 2 para evitar vender su nueva consola a pérdidas.
El informe apunta a que la presión sobre el mercado de memoria no es un fenómeno aislado. La inversión masiva prevista en centros de datos de IA, impulsada por gigantes tecnológicos como Amazon o Google, estaría absorbiendo gran parte de la capacidad de producción de chips, obligando tanto a Nintendo como a Sony a replantear sus estrategias de precio y calendario.
Switch 2, entre el precio y el margen
De acuerdo con estas informaciones, Nintendo no puede permitirse asumir una pérdida de alrededor de 50$ por unidad si mantiene el precio actual de la Switch 2 en 2026. En estos momentos, la consola se sitúa en torno a los 469–480€ en España, una franja que ya refleja la presión del actual mercado de memoria. Para evitar venderla por debajo de coste, la compañía japonesa tendría que elevar el precio por encima de los 500$, lo que en el mercado español implicaría superar claramente los 499€, acercándola peligrosamente al territorio de consolas más potentes.
Ese ajuste colocaría a la Switch 2 en una franja próxima a la de una PlayStation 5 con lector, cuyo precio oficial en España se sitúa en 549€, una comparación que tradicionalmente Nintendo ha tratado de evitar, apostando por precios más contenidos y una propuesta diferenciada basada en catálogo y formato híbrido.
Un problema que no es nuevo
No es la primera vez que fuentes del sector apuntan a dificultades de Nintendo con los costes de memoria, ni tampoco a que Sony esté considerando retrasar el lanzamiento de la PlayStation 6 o incluso ajustar sus especificaciones para mantener un precio de salida competitivo. En este contexto, la reiteración de rumores sugiere que la presión es real y compartida por buena parte de la industria.
Los analistas de Counterpoint Research prevén que la escasez de memoria “comercial”, la que utilizan smartphones, portátiles y consolas, se prolongue durante el resto de la década, con el periodo más crítico concentrado en el próximo año. Según la firma, ya se observan compras preventivas en sectores como el de la automoción y un giro de los fabricantes de móviles hacia chips más económicos para contener costes.
El papel de la IA y la memoria HBM
Uno de los factores clave detrás de esta situación es el cambio de prioridades de los fabricantes de memoria, como Samsung. Estas compañías están destinando una parte creciente de su capacidad productiva a chips HBM para IA, mucho más rentables y demandados por clientes como NVIDIA.
El resultado es que la memoria se está convirtiendo en uno de los componentes más caros dentro de dispositivos de consumo, colocando a Nintendo y Sony en una posición incómoda. Ambas consolas, Switch 2 y PlayStation 5, siguen vendiéndose bien, pero sus fabricantes se ven obligados a adaptarse a un ciclo de producción de memoria sin precedentes, donde mantener precios bajos es cada vez más difícil.
Vía: NotebookCheck










