El próximo Exynos 2700 empieza a perfilarse como una pieza clave no solo a nivel tecnológico, sino también financiero para Samsung. Diversos informes recientes sitúan a este SoC como el primer gran exponente del proceso de 2 nm GAA de segunda generación (SF2P) del grupo coreano, un movimiento que podría reforzar la posición de Samsung dentro del competitivo mercado de chipsets móviles y, al mismo tiempo, mejorar los resultados de su división no ligada a memoria.
Tras el papel de transición desempeñado por el Exynos 2600, el nuevo silicio asumiría el protagonismo en la familia Galaxy S27, prevista para el próximo año. Aunque su uso estaría limitado a dispositivos de la propia marca, su impacto económico sería relevante dentro de la estructura interna del grupo.
Un impulso directo para la división LSI
Según las estimaciones más recientes, el lanzamiento del Exynos 2700 permitiría a Samsung generar alrededor de 163.000 millones de wones en beneficio operativo, lo que equivale a 112,84 millones de dólares, dentro de su negocio no ligado a memoria. Este resultado se canaliza principalmente a través de la división LSI, responsable del desarrollo de SoC, sensores de imagen y módems 5G.
En la práctica, la división Mobile Experience de Samsung adquiere los chipsets a LSI para integrarlos en sus propios smartphones, lo que convierte al Exynos 2700 en una fuente interna de ingresos. Los informes apuntan a que este SoC podría representar hasta el 50% de los envíos totales de chipsets de la gama Galaxy S27, reduciendo de forma significativa la dependencia de soluciones externas.
Producción en masa y proceso SF2P
De acuerdo con DigiTimes, el Exynos 2700 entraría en producción en masa durante el cuarto trimestre de 2026. El nodo SF2P, basado en transistores GAA de 2 nm, habría completado su diseño base el año pasado, y Samsung estaría acelerando su despliegue como parte de una estrategia más amplia para recuperar competitividad frente a otras fundiciones líderes.
Este paso resulta especialmente relevante porque el negocio de memoria ha concentrado históricamente gran parte de los ingresos del grupo, mientras que el área de lógica avanzada busca ganar peso y estabilidad financiera a medio plazo.
Dudas sobre los rendimientos iniciales
No obstante, el movimiento también genera interrogantes. Los datos conocidos hasta ahora indican que los rendimientos del primer nodo de 2 nm GAA se sitúan en torno al 50%, una cifra que normalmente se considera insuficiente para un despliegue agresivo. Esto plantea dudas sobre si Samsung ha logrado mejorar internamente estos rendimientos o si parte de esa información no se ha hecho pública.
Aun así, la compañía parece decidida a avanzar con rapidez. Informes previos ya señalaban que SF2P+, la tercera generación de 2 nm GAA, podría implementarse en un plazo relativamente corto, lo que sugiere una hoja de ruta muy ambiciosa en procesos de fabricación avanzados.
Un movimiento estratégico más allá del smartphone
Más allá del Galaxy S27, el Exynos 2700 actúa como banco de pruebas industrial para la estrategia de Samsung en nodos de vanguardia. Si el despliegue del SF2P resulta viable en términos de coste y rendimiento, el grupo podría reforzar su credibilidad como proveedor de silicio avanzado, no solo para productos internos, sino también de cara a futuros clientes externos.
En ese sentido, el Exynos 2700 no es solo un SoC para un flagship concreto, sino un indicador clave del rumbo tecnológico y financiero que Samsung quiere consolidar en la segunda mitad de la década.
Vía: Wccftech










