AMD Medusa Halo elevará el ancho de banda con LPDDR6 en los Ryzen AI MAX de próxima generación

AMD ya perfila la siguiente gran evolución de sus SoC Ryzen AI MAX, y todo apunta a que Medusa Halo, nombre en clave de la futura serie Ryzen AI MAX 500, dará un salto clave en rendimiento gracias a la adopción de memoria LPDDR6. Esta mejora afectará directamente al ancho de banda, un factor crítico para IA, GPU integrada y cargas de trabajo intensivas en datos.

Tras la llegada de Strix Halo y la próxima iteración Gorgon Halo (Ryzen AI MAX 400), AMD prepara un verdadero relevo generacional que no solo traerá nuevas arquitecturas de CPU y GPU, sino también un subsistema de memoria completamente renovado, alineado con los estándares más avanzados del sector.

LPDDR6: un salto masivo en ancho de banda

La clave de Medusa Halo estará en LPDDR6, un estándar ya confirmado por JEDEC. Esta memoria ofrecerá velocidades de hasta 14.400 MT/s sobre canales de 24 bits, alcanzando 38,4 GB/s por módulo.

En el caso de Medusa Halo, y manteniendo un bus de 256 bits, el ancho de banda total podría situarse en torno a 460 GB/s, lo que supone un incremento cercano al 80% frente a Strix Halo. Para ponerlo en contexto, la primera generación soportaba 8.000 MT/s y 256 GB/s, mientras que el refresh inmediato elevará esa cifra a 8.533 MT/s y 273 GB/s.

Este aumento tendrá un impacto directo en el rendimiento de la GPU integrada, reduciendo cuellos de botella y permitiendo un escalado mucho más agresivo en escenarios gráficos y de IA.

Medusa Halo: Zen 6 y RDNA 5 en el horizonte

Más allá de la memoria, Medusa Halo marcará el debut de núcleos Zen 6 y gráficos RDNA 5 dentro del ecosistema Ryzen AI MAX. Las filtraciones apuntan a configuraciones de hasta 24 núcleos y 48 hilos, junto a caché L3 de hasta 96 MB, situándolo claramente en la gama más alta de SoC para PC con IA.

AMD también planea segmentar la familia, reservando RDNA 5 para los modelos más avanzados y manteniendo RDNA 3.5 en variantes de entrada, lo que permitirá cubrir distintos niveles de precio sin renunciar a una base tecnológica común.

Competencia directa con Intel y Panther Lake

En el frente rival, Intel ya ha introducido en Panther Lake 12Xe3 configuraciones LPDDR de hasta 9.600 MT/s, actualmente las más rápidas en portátiles. Sin embargo, la llegada de LPDDR6 con Medusa Halo ampliará de nuevo la ventaja de AMD en ancho de banda absoluto, un aspecto cada vez más relevante en SoC con GPU potente y aceleración de IA integrada.

Mientras Intel refuerza su hoja de ruta de SoC y estrecha lazos con socios externos, AMD mantiene una estrategia clara: tecnologías disruptivas propias y una evolución constante de su plataforma Ryzen AI Halo en cada generación.

Un pilar clave para el futuro del AI PC

La adopción de LPDDR6 no es un detalle menor. En SoC monolíticos de alto rendimiento, donde CPU, GPU y NPU comparten memoria, el ancho de banda es determinante para evitar cuellos de botella. Con Medusa Halo, AMD apunta a un equilibrio mucho más sólido entre potencia de cálculo y subsistema de memoria, algo esencial para IA local, creación de contenido y gaming integrado.

Con un lanzamiento previsto para 2027–2028, los Ryzen AI MAX 500 Medusa Halo se perfilan como uno de los SoC más ambiciosos del mercado, construyendo sobre la base que ya han establecido Strix Halo y Gorgon Halo, y reforzando la posición de AMD en la nueva era del PC con IA.

Vía: Wccftech

Sobre el autor