SanDisk ha comenzado a materializar su rebranding de SSDs justo donde más impacto tiene: en los canales de venta. Tras presentar en enero la marca Optimus como sustituta de las gamas WD_BLACK y WD Blue heredadas de Western Digital, los primeros modelos Optimus ya han empezado a aparecer en tiendas estadounidenses, incluyendo Amazon.
El movimiento, al menos en esta primera fase, parece centrado en la identidad de marca y la reorganización del catálogo, más que en una renovación técnica. Sin embargo, el comportamiento de los precios deja claro que comprar durante el lanzamiento puede salir caro.
Optimus GX Pro 8100, relevo directo del WD Black SN8100
El modelo que está acaparando más atención es el Optimus GX Pro 8100, posicionado como sucesor directo del WD Black SN8100. Según la información disponible, no hay cambios de rendimiento ni de especificaciones, lo que implica que el nuevo SSD mantiene las mismas características técnicas que su predecesor dentro del mismo segmento.
Esto desplaza el foco hacia otros factores clave como la disponibilidad, el precio en canal y la velocidad a la que se liquide el stock antiguo con marca WD. Para muchos compradores, la decisión ya no gira en torno al rendimiento, sino al valor real frente al coste.
Precios elevados en el lanzamiento
Donde el rebranding se nota de forma inmediata es en los precios iniciales. En Amazon Estados Unidos, los SSD Optimus aparecen listados con cifras claramente elevadas:
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1 TB: 439$ (~370€)
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2 TB: 879$ (~741€)
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4 TB: 1.715$ (~1.445€)
En la tienda oficial de SanDisk, el GX Pro 8100 se ofrece algo más barato en las capacidades más altas, con el 2 TB a 809$ (~682€) y el 4 TB a 1.583$ (~1.334€). También existe una variante con disipador, que añade un pequeño sobrecoste frente al modelo estándar.
Este tipo de diferencias entre tienda oficial y grandes minoristas es habitual en lanzamientos recientes, donde el canal puede aplicar un sobreprecio inicial hasta que el inventario se estabiliza.
Un sobrecoste ligado a la marca, no al rendimiento
El informe apunta además a que incluso los precios oficiales suponen un incremento respecto a los SSD WD equivalentes, interpretado como un “premium de marca” asociado al nuevo nombre, el rediseño visual y los costes del despliegue comercial.
Dado que el rendimiento se mantiene intacto, la ecuación es sencilla: pagar más por un nuevo logotipo y estética renovada, o aprovechar ofertas de liquidación en unidades WD Black o WD Blue mientras sigan disponibles.
Más modelos Optimus en camino
El GX Pro 8100 no será el único SSD bajo la nueva marca. SanDisk también prepara el lanzamiento de Optimus GX 7100 y Optimus 5100, concebidos como sustitutos de los WD Black SN7100 y WD Blue SN5100, respectivamente.
Esto confirma que el rebranding cubrirá varios niveles del catálogo, desde modelos orientados a gaming y alto rendimiento hasta opciones más generalistas, manteniendo una estructura muy similar a la que los usuarios ya conocían bajo la marca WD.
Convivencia con WD Black y WD Blue durante la transición
Los SSD WD Black y WD Blue no desaparecerán de inmediato. Según la información disponible, ambas gamas seguirán a la venta hasta agotar existencias, conviviendo con los nuevos Optimus durante un periodo de transición.
Además, SanDisk mantendría garantía y soporte tanto durante como después de la retirada progresiva de los modelos WD, reduciendo el riesgo para quienes opten por comprar stock antiguo a precio rebajado en lugar de lanzarse al nuevo rebranding.
En este contexto, el lanzamiento de Optimus plantea una decisión clara para el comprador: estrenar marca pagando más, o aprovechar la misma tecnología bajo un nombre que se despide. El tiempo y la presión del mercado dirán cuánto dura ese sobreprecio inicial.
Vía: Guru3D










